La autora parte de una grave divergencia entre lo que se hace y lo que se debería hacer en la enseñanza de la lectura. Mientras la mayoría de los programas educativos trabajan hoy en actividades de papel y lápiz de aspectos perceptivos, la investigación actual atribuye a estos aspectos una importancia relativa y en cambio una influencia predominante a los aspectos psicolingüísticos, apenas trabajados por los maestros. El artículo fundamenta este análisis y propone un cambio didáctico en la introducción a la lectura hacia un trabajo sistemático de las habilidades fonológicas.
Este artículo intenta presentar las concepciones existentes sobre el origen de las dificultades lectoras. Se revisan las primeras explicaciones, que se centraban principalmente en los aspectos neuro-perceptivo-motores. A continuación, se presentan los enfoques actuales, que las asocian fundamentalmente con problemas de naturaleza lingüística. En esta perspectiva, se exponen las principales investigaciones en dos áreas que parecen ser esencialmente críticas para la adquisición de la habilidad lectora, que contraponen las características de los lectores hábiles y los lectores retrasados: las habilidades para procesar el lenguaje y la consciencia de su estructura fonológica. Finalmente, se extraen las principales implicaciones prácticas en el campo de la enseñanza de la lectura y en la evaluación, prevención y tratamiento de las dificultades lectoras.


