
Editorial
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El autor comienza explicando los factores que motivaron su interés por la psicolingüística evolutiva a principios de los sesenta. Tras exponer brevemente cuál es la significación del estudio del lenguje en la comprensión global del sujeto humano y justificar su atención a la adquisición de lenguas altamente inflexionales como el ruso o el turco, Slobin nos habla extensamente del Berkeley Crosslinguistic Acquisition Project (“Proyecto translingüístico sobre adquisición de Berkeley”), del cual fue uno de los máximos inspiradores. El autor aborda, además, cuestiones relativas a su teoría de la Gramática Básica Infantil, la síntesis de sus Principios Operativos para la adquisición del lenguaje o la posibilidad de aproximar las concepciones de Piaget y Chomsky. La última parte se reserva para las tendencias teóricas y de investigación que considera prometedoras en este campo, finalizando con algunas reflexiones en torno a la situación multilingüe de España y el estudio de la adquisición del lenguaje. Los comentarios de Miguel Pérez Pereira acerca de este importante investigador de la psicolingüística evolutiva introducen la entrevista.
La presente investigación tiene como sujetos a dos pequeños gorilas criados artificialmente. Entre ellos y sus cuidadoras se han creado episodios de juego manipulativo al efecto de que emergieran «formatos de acción conjunta», los cuales son típicos de los niños que se hallan en el mismo nivel de desarrollo. La respuesta de los gorilas ha sido muy pobre. Ha quedado, sin embargo, patente en otros episodios que los pequeños gorilas eran capaces de entender a sus cuidadoras y de hacerse entender de ellas. Esto nos ha llevado a estudiar hasta dónde llega ese «mutuo entendimiento» o capacidad de «compartir significados» atribuibles a estos antropoides. Dado que las acciones comunicativas más notables han ocurrido en situaciones que involucraban la satisfacción de alguna necesidad y también en el juego movido, hemos planteado la relación que existiría entre sistemas motivacionales y acción comunicativa. Nuestra elaboración teórica nos permite desvelar algunos de los prerrequisitos de la función simbólica y de las formas de comunicación más avanzadas que se dan ya entre los niños y no en nuestros gorilas como tampoco probablemente en los demás antropoides.
Este artículo constituye un intento de evaluar la exactitud con que los sujetos pueden reconocer cuatro estados emocionales básicos -alegría, tristeza, miedo y cólera- a partir de la información vocal no verbal del habla. Para ello los sujetos fueron expuestos a una misma frase de contenido neutro repetida por un actor profesional simulando los cuatro estados emocionales básicos y un estado neutro. Se pretende también evaluar la contribución relativa de un parámetro acústico concreto: el perfil de tono en el reconocimiento emocional a través de la presentación de frases neutras cuyos valores en el perfil de tono fueron artificialmente aproximados a los de las frases juzgadas como emocionales mediante la utilización de técnicas de procesamiento y síntesis digital de voz (modelo LPC). Los resultados indican que los rasgos vocales no verbales del habla transmiten la suficiente información como para permitir altos porcentajes de acierto en la identificación de las cuatro categorías emocionales manejadas. Asimismo, los sujetos fueron capaces de reconocer las emociones de tristeza y cólera a partir únicamente de sus perfiles de tono característicos.
Con objeto de profundizar en algunos aspectos que hacen de la perspectiva textual un factor de la coherencia del discurso, se consideró la posibilidad de que, cuando concurre una alta complejidad retórica, la manipulación de la identidad del enunciante afectaría a la comprensión de los Ss, siempre que se mantuviera la facilitación contextual.
Para probar esta hipótesis se elaboraron dos diseños experimentales. En el primero, un factorial 3 x 2, en el que los materiales eran fragmentos narrativos, se emplearon como medidas las respuestas a un cuestionario de comprensión, los tiempos de lectura, los tiempos de reacción a los ítems del cuestionario, el tiempo de demora en la respuesta, la valoración de la dificultad del texto y la atribución de textualidad. En el segundo diseño se presentaron, a tres grupos seleccionados al azar, frases independieras y aleatorizadas tomadas de los fragmentos del diseño anterior. En este caso se registraron las tres medidas temporales ya mencionadas y la identificación del enunciante. En total participaron 216 estudiantes de 3.° de BUP, mitad hombres y mitad mujeres, cuyas edades oscilaban entre dieciséis y veinte años. En ambos casos los aparatos empleados fueron una llave vocal conectada a un proyector de diapositivas, cuyo flujo era controlado por un programador de secuencias temporales con resolución de milisegundos.
En el primer diseño nuestra hipótesis se confirmo (α-.01) para uno de los grupos (Facilitación contextual y constancia de la identidad del enunciante), al tiempo que la demora covarió con la atribución de textualidad (α =.01 y α=.05, según los grupos). En el segundo diseño no se encontraron diferencias significativas. Estos resultados son interpretados como indicios de la existencia de esquemas estilísticos. Además se discuten distintos aspectos de la función pragmática del estilo y de las características de su procesamiento.
El presente trabajo es un estudio empírico longitudinal y transversal de dos grupos de niños de procedencias ambientales diferentes (ambiente familiar y centro de menores) en el que se observan las diferencias en el proceso de desarrollo lingüístico, centrándose en la evolución pragmática del lenguaje mediante la cual se estudia la evolución y construcción de conceptos. Tras definir el procedimiento de estudio y analizar el desarrollo del lenguaje en los sujetos teniendo en cuenta la Longitud Media de los Enunciados (L.M.E.), las autoras concluyen que este desarrollo es mejor en los niños del medio ambiental familiar, diferenciándose también en el ritmo de adquisición y, por tanto, en la evolución del proceso de simbolización. Entre otras cuestiones, los autores destacan que el retraso tanto lingüístico como cognitivo que presentan los niños institucionalizados es consecuencia de la no adecuación de las pautas de interacción adulto-niño exigidas, afirmando que dichas pautas están determinadas por las condiciones ambientales. El trabajo finaliza resaltando que interacción, lenguaje y cognición están dialécticamente interrelacionados.
Las investigaciones sobre memoria de frases han encontrado que las negativas se recuerdan peor que las afirmativas. Entre las posibles causas de este resultado están: a) la mayor complejidad gramatical de las negativas, b) la dificultad que tienen estas frases de ayudarse de imágenes mentales y c) la ausencia, en estos experimentos, de un contexto que ayude a comprender las frases.
En este trabajo se investigaron las tres variables en un solo diseño factorial, utilizando como sujetos 32 estudiantes universitarios. De forma individual, se les presentaban las oraciones, una a una, en la pantalla de un televisor y después de la presentación se les pasaba una prueba de reconocimiento. Los resultados demostraron que las negativas se recuerdan peor solamente si no existe un contexto que posibilite su codificación profunda. Cuando se presentan las frases formando parte de un párrafo no aparecen tales diferencias entre afirmativas y negativas.
En este artículo se realiza una aproximación al estudio y evaluación del lenguaje desde una perspectiva psicosocial. El objetivo prioritario de esta investigación es conocer y exporter la importancia y relevancia que poseen ciertas variables socioeconómicas culturales, tipificadas como indicadores sociales, sobre el rendimiento en lenguaje, evaluado a través del I.T.P.A., de una muestra de escolares del Ciclo Medio de la E.G.B, en Galicia.
En el presente trabajo se revisan las investigaciones experimentales sobre las alteraciones esquizofrénicas con un doble objetivo: 1) comprobar hasta qué punto existe evidencia favorable a la idea de que estas alteraciones son específicas de la esquizofrenia, y 2) analizar la conexión existente entre tales investigaciones y algunos modelos psicológicos de producción verbal. La constatación de que los distintos modos de operativizar la noción de «lenguaje esquizofrénico» no hace sino reflejar los distintos modos en que los psicólogos del lenguaje han interpretado las nociones de «incoherencia», «ininteligibilidad» o «habla desviada» así como el reconocimiento del papel nuclear que estas nociones desempeñan en los modelos de producción verbal de discursos permiten considerar el estudio experimental del lenguaje esquizofrénico como una especie de «experimento natural» del que la Psicolingüística actual no parece poder prescindir todavía.
Para explicar el uso del lenguaje en pacientes esquizofrénicos agudos (es decir, de corta duración) se presentan cinco hipótesis. Estas se basan en los análisis lingüísticos y psicolingüísticos de oyentes (35 de los cuales eran esquizofrénicos, y otros 53 voluntarios normales) y hablantes (40 eran pacientes esquizofrénicos, la mitad de los cuales mostraban signos clínicos de desorden del pensamiento y la otra mitad no, y 20 voluntarios normales). Las muestras de los hablantes fueron tomadas de entrevistas no estructuradas, de descripciones estructuradas, y de narraciones. Se sugiere que los fallos del discurso de los esquizofrénicos agudos se deben a un fallo para cambiar la atención lo bastante rápido como para beneficiarse de la memoria del trabajo.
Partiendo de algunos de los conceptos y métodos desarrollados por la Psicolingüística experimental de orientación textual, se analizaron empíricamente 160 textos producidos por sujetos esquizofrénicos y normales para determinar si hay o no en los esquizofrénicos déficit específicos en la producción verbal y para comprobar, en su caso, cuáles son los niveles de procesamiento más afectados por tal déficit y cuáles son posibles determinantes funcionales. Los resultados del análisis de siete dimensiones lingüísticas, derivadas de la noción de «coherencia textual», confirmaron la existencia en los esquizofrénicos de alteraciones relacionadas con el diseño semántico y pragmático de los discursos, que guardan una estrecha relación con la mala política de asignación de recursos atencionales en la tarea, la dificultad para resolver problemas de ordenación lógica y el nivel global de severidad de la sintomatología de los pacientes. Los resultados confirmaron, asimismo, la utilidad de este tipo de estudios para la interpretación teórica de las perturbaciones del lenguaje y la necesidad de profundizar en aspectos metodológicos tales como los tipos de tareas, los grupos experimentales y los índices de medida utilizados en el análisis de las muestras lingüísticas.
El autor comienza definiendo el propósito de su trabajo: ofrecer alguna luz sobre el viejo problema de las relaciones entre pensamiento (o conducta cognitiva) y lenguaje, considerando tanto los datos más relevantes y clásicos como otros provenientes del campo de la solución de problemas y el razonamiento. Para ello aborda, además de las concepciones extremas de Watson y Chomsky, otras hipótesis más recientes también contrapuestas: el relativismo lingüístico y la hipótesis cognitiva fuerte, sostenida, entre otros, por Piaget. Tras describir las teorías de Vygotsky y Luria sobre lenguaje y comportamiento cognitivo, el autor analiza algunas investigaciones que muestran el importante papel del lenguaje egocéntrico en la resolución de problemas. Este trabajo concluye resaltando la hipótesis cognitiva débil y las funciones sociopragmáticas del lenguaje, así como su importancia como herramienta de pensamiento.
Se argumenta mediante una serie de ejemplos cruciales que los niños trabajan sobre sus propios esquemas lingüísticos, que modifican, a lo largo de su desarrollo, y que son sensibles a la información estrictamente lingüística en ese proceso de construcción. Los casos aquí presentados de errores posteriores a un uso aparentemente correcto son indicativos de procesos que revelan la insuficiencia de las explicaciones sociocomunicativas de carácter reduccionista. Los que se aportan acerca de la construcción de clases de palabras, concordancia de género, y coherencia en el relato, ponen de manifiesto cómo los niños toman en cuenta claves intralingüísticas en sus intentos por dominar el lenguaje, que constituye en sí mismo un área de experiencia que suscita el interés y esfuerzo intelectual de los niños.
En este artículo se mantiene la hipótesis de la correlación positiva entre inteligencia y bilingüismo, debida a la existencia de ventajas cognitivas. La autora repasa algunos estudios con niños bilingües -destacando el de Okoh (1980)-, afirmando que estas investigaciones indican la presencia de ventajas cognitivas en tareas de creatividad verbal. Con relación a la influencia de la experiencia bilingüe en otras operaciones cognitivas, explica algunas dificultades para relacionar ambas, por lo que habría que realizar un considerable trabajo previo para poder extraer conclusiones definitivas sobre las dimensiones del desarrollo cognitivo que pueden beneficiarse. Respecto a los mecanismos a través de los que se produce dicha influencia, resalta la explicación estructural de Ben- Zeev (1977) recogiendo el concepto de competencia lingüística chomskyano. Tras profundizar en el modelo de Cummins (1981), con su análisis de los distintos tipos de competencia y la “hipótesis de los umbrales”, la autora se centra finalmente en los efectos cognitivos de diferentes tipos de bilingüismo.