
Editorial
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Este artículo es un intento de acercar la psicología experimental cognitiva a la práctica educativa. La gran distancia que separa a ambas se debe tanto a la falta de validez ecológica de muchas investigaciones como a la novedad y complejidad de este modelo. Sin embargo, los métodos de análisis elaborados por los psicólogos cognitivos pueden contribuir a mejorar los métodos de enseñanza. Por ejemplo, los enfoques procesuales nos hacen comprender los mecanismos implicados en algunos saberes escolares, como en las matemáticas. Pero también plantean algunos problemas, ya que son muy sensibles a las variaciones del contexto y poco explícitos con respecto a los mecanismos de cambio de los procesos. Por ello, hay que completar los enfoques procesuales con enfoques estructurales, como el desarrollado por Piaget, que establece la génesis y el desarrollo de las estructuras de las acciones y las operaciones del sujeto y que propone la llamada pedagogía operatoria, que se concreta en la utilización de métodos activos de educación.
El sistema de enseñanza actual contribuye a provocar una escisión mental entre los conocimientos teóricos y su conexión con la realidad. La Pedagogía Operatoria, resultado de la experiencia práctica y de las reflexiones teóricas, intenta unir ambos aspectos. Tras analizar los resultados de los sistemas de enseñanza actuales puede afirmarse que todos sus esfuerzos van dirigidos a que el niño desarrolle la capacidad de reproducir conocimientos ya elaborados, y no a desarrollar la facultad de elaborar conocimientos. Se propone como alternativa el aprendizaje operatorio, que supone la construcción o elaboración del conocimiento por parte del individuo. De esta forma es posible la generalización a otras situaciones similares. Si cambia el contexto operacional, la generalización no será inmediata y será necesaria una reconstrucción metodológica. El papel del maestro es fundamental en este tipo de aprendizaje, con la ayuda y orientación del psicólogo escolar.
En este artículo se presenta un modelo de intervención temprana en el medio familiar del niño ciego. Se elaboró un programa de estimulación para un niño ciego de menos de dos años, que incluía el desarrollo de aspectos como autonomía personal, destreza manual, movilidad y orientación, desarrollo cognoscitivo, lenguaje, y sociabilidad y juegos. El programa fue llevado a cabo por los padres con las orientaciones metodológicas adecuadas. De los datos obtenidos y de la observación de la conducta del niño se deduce un sensible progreso en su desarrollo. Factores concomitantes que influyeron en este progreso fueron el interés de los padres, la capacidad de aprendizaje del niño y la confianza de los padres al sentirse apoyados por un especialista.
El niño con un déficit sensorial se encuentra con dos dificultades: el déficit en sí mismo y el hándicap social, que son las dificultades con las que se encuentra a la hora de su integración social. Una opción educativa válida no sólo debe incidir en el déficit, sino también en el hándicap social simultáneamente. Se realiza un programa de integración en la escuela con niños sordos incidiendo en dos aspectos: la adquisición del lenguaje oral y la interacción con el mundo de los oyentes. Se trabaja en el ámbito escolar y familiar. Aparte del esperado progreso en el desarrollo del lenguaje, se dio un paso adelante en la socialización y en la aceptación de los niños sordos por parte de los oyentes.
El Centro Psicopedagógico C.P.D.E.S. plantea la integración del niño sordo en la escuela normal. Preferentemente se debe elegir una escuela del barrio donde reside. Es importante la asunción de la experiencia por parte de todo el equipo de la escuela. El especialista en lenguaje debe facilitar al niño los medios para la adquisición de los conocimientos en el aula (lectura labial, mejora de su expresión…). El papel del maestro es fundamental en la integración del niño en el grupo-clase. Los resultados obtenidos hasta el momento en estas experiencias de integración son difícilmente cuantificables, debido a lo reducido de la población, pero sólo 3 de los 38 niños integrados están por debajo del curso que les corresponde.
El artículo plantea la importancia de las relaciones maestro-alumno en el proceso educativo. Toda transformación esencial de la relación enseñante-educando pasa necesariamente por un cambio del proceso educativo y, más ampliamente, por un cambio de orden institucional. Se muestra la influencia determinante de los factores institucionales sobre el sistema de categorización a partir del cual el adulto-enseñante construye su representación del alumno, y la importancia de las representación que del maestro tienen los alumnos en su eficacia educativa. Puede existir también un desequilibrio entre la representación que el maestro tiene de sí mismo, la que de él tienen sus alumnos y la que le gustaría que tuviesen de él. Este desequilibrio genera malestar y el enseñante debería en este caso modificar sus conductas pedagógicas.
El autor después de exponer los dos modelos (analógico y digital) que los psicólogos han empleado hasta hoy para describir el proceso de clasificación, propone desde un punto de vista genético una crítica de dicha alternativa.
Para explicar el fenómeno de la clasificación, los psicólogos han propuesto dos modelos: el digital (según el cual pertenecer a una clase es cuestión de todo o nada) y el analógico (que explica la formación de las clases en torno a un prototipo). Sin embargo, la Psicología Genética argumenta que para los niños los prototipos serán diferentes a edades diferentes; para un mismo sujeto el prototipo podría variar según el contexto y los objetivos de la clasificación. Para el enfoque genético ambas concepciones no deben ser consideradas como excluyentes o incompatibles. A partir de los seis años de edad, ambas pueden ser adecuadas para describir las relaciones de semejanza entre objetos, ya que los niños o bien optan por una u otra manera o escogen ambas.
Este artículo presenta una revisión de los trabajos sobre el pensamiento formal, realizados entre 1970 y 1980, centrándose en tres aspectos fundamentales: estilos cognitivos, desfases horizontales y la influencia del contenido de las tareas formales. En cuanto al primero de estos aspectos se revisan los trabajos que muestran a los sujetos independientes de campo tienen más facilidad que los dependientes de campo para producir una actuación formal. Se analizan brevemente las estrategias que realizan estos dos tipos de sujetos. En lo que se refiere al problema de los desfases horizontales se presentan resultados de trabajos que muestran como tareas con la misma estructura formal se resuelven en distintos momentos del desarrollo. Por ultimo se revisan trabajos que han demostrado cómo influye en la resolución de los problemas formales, la familiaridad que los sujetos tengan con ellos. Este artículo se ha estructurado, en parte, siguiendo algunas de las ideas de la teona neopiagetiana de los operadores constructivos de Pascual-Leone.
Se hace un repaso de los trabajos sobre reeducación del lenguaje en niños con deficiencias graves, aunque se destacan tres: el de Lovaas con niños psicóticos, los trabajos sobre corrección de ecolalias desde un enfoque operante de Risley y Wolf, y la experiencia de Buddenhagen con niños mongólicos mudos. A continuación se describe un caso de modificación de conducta verbal en un niño de cuatro años con graves deficiencias del lenguaje llevado a cabo por la autora. Se destaca el reforzamiento de conductas verbales de incorrecta pronunciación si eran utilizadas por el sujeto para comunicarse y la importancia del fenómeno de la generalización (potenciada por los padres y familia). Es el análisis experimental de la conducta bajo los supuestos del condicionamiento operante lo que nos conducirá a una práctica sistemática y científica de la reeducación del lenguaje



