Abstract
El niño con un déficit sensorial se encuentra con dos dificultades: el déficit en sí mismo y el hándicap social, que son las dificultades con las que se encuentra a la hora de su integración social. Una opción educativa válida no sólo debe incidir en el déficit, sino también en el hándicap social simultáneamente. Se realiza un programa de integración en la escuela con niños sordos incidiendo en dos aspectos: la adquisición del lenguaje oral y la interacción con el mundo de los oyentes. Se trabaja en el ámbito escolar y familiar. Aparte del esperado progreso en el desarrollo del lenguaje, se dio un paso adelante en la socialización y en la aceptación de los niños sordos por parte de los oyentes.
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