Abstract
El artículo plantea la importancia de las relaciones maestro-alumno en el proceso educativo. Toda transformación esencial de la relación enseñante-educando pasa necesariamente por un cambio del proceso educativo y, más ampliamente, por un cambio de orden institucional. Se muestra la influencia determinante de los factores institucionales sobre el sistema de categorización a partir del cual el adulto-enseñante construye su representación del alumno, y la importancia de las representación que del maestro tienen los alumnos en su eficacia educativa. Puede existir también un desequilibrio entre la representación que el maestro tiene de sí mismo, la que de él tienen sus alumnos y la que le gustaría que tuviesen de él. Este desequilibrio genera malestar y el enseñante debería en este caso modificar sus conductas pedagógicas.
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