Introducción
Aedes albopictus Skuse, 1894 es un mosquito exótico, originario de la región sureste de Asia que se expandió rápidamente a África, Europa meridional, las Américas y también a algunas islas del océano pacífico, como en el archipiélago de Hawaii. Es posible que la introducción en el norte de América haya sido en 1946; sin embargo, el primer registro de poblaciones establecidas de este mosquito es de 1985 (Sprenger y Wuithiranyagool 1986).
Fue identificado por primera vez en Sur América en 1986 en el estado de São Paulo, Brasil, después en otros países. La entrada de este culícido al continente americano es posiblemente atribuida al comercio internacional de llantas usadas (Forattini 1986; 2002; Vélez et al. 1998).
La expansión global de esta especie ha alarmado a la comunidad científica por su capacidad vectorial. En laboratorio se ha demostrado la transmisión de diferentes virus que originan varias enfermedades como, encefalitis japonesa, encefalitis equina venezolana, encefalitis del oeste, encefalitis San Luis, encefalitis del Oeste del río Nilo, del río Roos y Mayaro, incluidas la transmisión directa y transovárica de las arbovirosis que causan la enfermedad de dengue y fiebre amarilla (Mirchell 1991).
El primer registro de Ae. albopictus infectado con el virus del dengue para América fue documentado en Reynosa, México (Ibáñes-Bernal et al. 1997). A pesar de este descubrimiento aún no existen más referencias en todo el continente americano que incriminen este mosquito como vector del virus que trasmite el dengue.
La biología de Ae. albopictus es similar a la de Aedes aegypti Linnaeus, 1762 y es frecuentemente colectado en recipientes naturales y artificiales donde coexisten con otros mosquitos (Hawley 1988). Una preocupación debido a esta coexistencia es el sometimiento a presión selectiva de Ae. albopictus por parte de los insecticidas químicos utilizados para el control de Ae. aegypti.
Existen registros de poblaciones resistentes de Ae. albopictus a organo-fosforados así: En Vietnam a malation, en Malasia a fenition, en Madagascar a fenitrotion, en la India, Malasia, Sur este Asia, Filipinas y Japón a los organoclorados DDT y dieldrin/ HCH (Brown 1986). A malation en los Estados Unidos, Singapur y Sri Lanka, a DDT en Camboya, China, Indonesia, Singapur, Tailandia y Vietnam (WHO 1992; Somboon et al. 2003). Hasta ahora no existen casos registrados de resistencia en Sur América.
Una de las alternativas para demorar el aparecimiento de la resistencia a insecticidas químicos en el continente americano es el empleo de control biológico por medio de B. thuringiensis var israelensis (Bti), ampliamente utilizado para control de Ae. aegypti y en pocos casos, usado para Ae. albopictus (Yap et al. 1997; 2002; Furutani y Arita-Tsutsumi 2001).
El objetivo de este trabajo consistió en determinar las concentraciones letales medias CL50 y CL90 de B. thuringiensis H-14 Vectobac-AS en una población de larvas de tercer ínstar tardío y cuarto temprano de Ae. albopictus en condiciones de laboratorio, con el fin de auxiliar la comparación de la efectividad del producto entre poblaciones sudamericanas.
Materiales y Métodos
Para determinar las concentraciones letales de Ae. albopictus en laboratorio, se empleó el entomopatógeno B. thuringiensis H-14 var israelensis Vectobac-AS Lote 69-149-N9, con 1.200 unidades internacionales de toxicidad por miligramo (UIT), marca comercial Sumitomo Chemical, siguiendo los parámetros de la Organización Mundial de la Salud (WHO 1981). La colonia usada fue originaria del “Vale do Ribeira Ilha Cumprida” San Paulo, Brasil, establecida en la sala de cría del laboratorio de Entomología Médica y Veterinaria de la Universidad Federal de Paraná en Curitiba, Brasil.
Inicialmente se evaluaron diferentes concentraciones de B. thuringiensis H-14. Desde 0,50 ppm hasta 0,01 ppm, para determinar los límites de mortalidad de las larvas, variando entre 99% y 1%. Se establecieron las siguientes concentraciones: 0,03 ppm, 0,12 ppm, 0,18 ppm y 0,25 ppm para Ae. albopictus y 0,03 ppm, 0,06 ppm, 0,18 ppm y 0,25 ppm para la colonia referencia de Ae. aegypti Rockefeller CDC (Center for Disease Control) de Puerto Rico.
Las anteriores concentraciones se adicionaron a recipientes plásticos de polietileno de 350 ml de capacidad, formando cinco grupos de cuatro réplicas y su respectivo control. Cada grupo constó de cinco recipientes, cada uno con veinte larvas (tercer ínstar final y/o cuarto ínstar inicial), que sumaron cien individuos, con un volumen final (agua potable + Bti) de 150 ml. Posteriormente, se guardaron los potes con las larvas a una temperatura 25°C (±1°C) con fotoperiodo 12:12 y humedad relativa de 80% (±10%) en cámaras climatizadas modelo CDG-347 marca FANEM.
La lectura de la mortalidad de las larvas se realizó 24 h después de la adición del producto. Los datos de CL50 y CL95 se estimaron a través de análisis Probit (Finney 1981) utilizando el programa PROBIT.
Resultados y Discusión
Bacillus thuringiensis H-14 var israelensis se ha convertido en el método más evaluado y seguro cuando se compara con los tratamientos tradicionales con base en insecticidas. Con todo esto, muchos trabajos están orientados para evaluar la efectividad de esta bacteria en Ae. aegypti y pocos en Ae. albopictus; sin embargo, trabajos como el de Yap et al. (1997, 2002), Furutani y Arita-Tsutsumi (2001) y Ali et al. (1995) muestran la efectividad de esta bacteria en el control de Ae. albopictus.
Como consecuencia de las diferentes dosificaciones del producto, se obtuvo la respuesta a Bti en porcentajes de mortalidad, resultando que la concentración letal que originó mayor mortalidad fue la de 0,25 ppm y la que originó menor mortalidad fue de 0,03 ppm. El análisis Probit arrojó la CL50 de 0,12 ppm y la CL95 de 0,36 ppm para Ae. albopictus y la CL50 de 0,07 ppm y CL95 de 0,17 ppm para la colonia referencia. Los datos expresaron un (cβ) bajo con pendientes altas y próximas, lo cual es importante para determinar que las poblaciones tuvieron una respuesta uniforme al bioinsecticida (Tabla 1).
Hubo diferencia significativa en la respuesta a las concentraciones letales entre las especies. La colonia Ae. aegypti (Rockefeller CDC) fue más susceptible que la de Ae. albopictus. Dentro de las posibles explicaciones es que especies con mayor tiempo de estabilización en laboratorio, sin exposición a ningún insecticida, tienden a ser más susceptibles (Thiéry et al. 1999), ó que el modo de acción de este producto varía entre estas dos especies. Esta cuestión no es respondida en este trabajo debido a que no son analizadas más poblaciones de este mosquito.
La Cl50 de 0.06 ppm arrojada para Ae. aegypti en este experimento, comparada con la colonia utilizada por Amalraj et al. (2000) fué similar. Esta comparación con otros trabajos es necesaria para determinar la calibración de los experimentos que utilizan colonias diferentes a la Rockefeller CDC, usada generalmente como patrón de comparación.
Cuando se cotejan los resultados de la acción de Bti sobre Ae. albopictus (Cl50 0.12 ppm), con los registros de otra colonia de la misma especie colectada en Florida, USA (Ali et al. 1995) se ve que la colonia de la Florida es menos susceptible a la acción de la bacteria (Cl50 0,84 ppm) y los intervalos de confianza no coinciden entre las concentraciones de la cepa originaria de San Paulo, indicando estadísticamente que tienen respuestas diferentes.
Si bien, el producto Bactimos® (1.200 UIT) utilizado por Ali et al. (1995) tiene la misma potencia que Vectobac, no es suficiente para asegurar que los resultados sean similares; este producto tiene una presentación en polvo que se disuelve en agua más lentamente que la formulación líquida. El tipo de presentación (polvo, líquido o tabletas) utilizada por las diferentes empresas fabricantes de estos productos puede alterar la respuesta cuando es aplicado en los mosquitos (Skovmand et al. 1998).
Con estos resultados se puede concluir que Ae. albopictus tiene una respuesta diferente a la de Ae. aegypti en su concentración letal, y es posible que las poblaciones de Ae. albopictus, provenientes de localidades diferentes, expresen resultados variados. Igualmente, se puede tomar como punto de referencia para evaluaciones de control en especies vectores potenciales de dengue y fiebre amarilla en América del Sur.