
Editorial
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La Psicología Cognitiva es una de las áreas más pujantes de la Psicología actual. Pese a lo fructífero de esta nueva rama de la Psicología, es necesario formular algunas críticas a este enfoque. Este será el tema principal del presente artículo. Las críticas estarán centradas en las llamadas “analogías formales”. Cuando un dominio de fenómenos es difícil y confuso para nuestra compresión, una solución lícita es establecer algún tipo de analogía entre ese dominio y otro dominio que conocemos mejor. Lo que hemos denominado analogías formales sirven de elementos de vertebración teórica de los datos psicológicos pero, por otra parte, mue stran debilidades importantes. Las principales analogías de la Psicología Cognitiva serán analizadas en este artículo mostrando sus debilidades más importantes.
En el estado actual de cosas es importante apuntar dos reflexiones. En primer lugar, existe un desfase entre la psicología que se desea hacer y la que efectivamente se logra construir, entre los motivos profundos de este desfase se puede situar la confusión epistemológica, la desconexión teórica y la falta de una orientación hacia la eficacia real. Una segunda reflexión, se situaría sobre nuestro propio trabajo y, especialmente, sobre las discusiones y reflexiones que lo acompañan. Nuestro trabajo parece tomar un rumbo determinado y resulta epistemológicamente relevante el intento de su explicación. En el presente artículo se trata de ofrecer algunos de los resultados de esta labor. Estos resultados se concretan en un enfoque metodológico desde el enfoque de Modelos del Mundo (MDM), consistente en predecir actuaciones a partir del modelo de sujeto y su mundo que, operativizados en forma de conducta, se contrasten con la realidad.
En el presente trabajo aceptamos el reto que implica adoptar un pensamiento proposicional y, en consecuencia, presentamos, en primer lugar, evidencia de que los esquizofrénicos parecen tener una ejecución deficiente en multitud de tareas cognitivas que ha sido interpretada en función de un déficit en una fase específica del procesamiento; en la segunda parte, reformulamos tales déficits en términos de lo que para un buen número de investigadores constituye el problema central, esto es, el déficit atencional; a continuación cuestionamos también el propio déficit atencional en favor de un desorden en el arousal para, finalmente, proponer un interpretación de la esquizofrenia a la luz del enfoque de los “Modelos del Actuación en el Mundo”.
El presente trabajo es de naturaleza filosófica y no psicológico-científico y apenas se habla del procesamiento de información. Los intereses de este artículo son de naturaleza filosófica muy general y, por descontado, de filosofía de la ciencia o epistemología, y en particular de epistemología de la psicología. Se intenta esbozar aquí algunas reflexiones epistemológicas conducentes a esclarecer ciertas características, a juicio del autor, esenciales del campo de la psicología científica, precisamente como un campo ya dado a la reflexión epistemológica. Estas reflexiones son de carácter general, aunque puedan parecer alejadas de muchos problemas específicos de los psicólogos actuales, lo cierto es que sólo en el contexto de tales problemas puede ser contrastado el valor que las ideas presentadas puedan tener. El presente trabaja comienza con un extenso desarrollo que pone en tela de juicio el concepto kuhniano de paradigma, así como el uso que de él viene haciéndose en gran parte de la comunidad psicológica misma, para seguir planteando después otra serie de reflexiones sobre la epistemología de la psicología.
La psicología cognitiva es, sin duda, el nombre de una de las corrientes más vigorosas de la psicología contemporánea. El presente trabajo pretende introducir en la polémica algunos conceptos gnoseológicos tomados de la Teoría del Cierre Categorial que puedan contribuir al análisis del significado (no solo histórico) de la psicología cognitiva. La Teoría del Cierre Categorial prefiere atenerse en el análisis de las ciencias en curso, a los procedimientos efectivos de ellas más que a las declaraciones de intenciones, a los prólogos metodológicos de sus cultivadores. Así este artículo se limita a analizar muy brevemente dos procedimientos usados normalmente por los psicólogos cognitivos: La utilización del “modelos computadora” y la utilización de ciertos modelos boolianos algebraicos en el análisis de la mente o de la conciencia cognitiva.
El concepto de “validez ecológica” se analiza hoy a menudo como un instrumento crítico frente a presumibles desviaciones de la psicología experimental y, en virtud de ello, se presenta como una exigencia ineludible para reorientar a dicha ciencia por un camino más productivo. El presente artículo comienza distinguiendo en este concepto dos componentes: uno de referencia a la biología evolucionista y otro de referencia sociocultural, una primera cuestión, es advertir como ambas dimensiones o referencias son a menudo asumidas como congruentes o incluso idénticas, sin reparar en que de hecho se trata de dos dimensiones muy conflictivas, cuya convivencia es problemática. En el análisis de estas dos dimensiones del concepto “validez ecológica”, y de sus relaciones, se defiende la oposición a la idea de “nicho ecológico” como un mero “negativo” del sujeto, y se defiende un plano propio de la psicología definido por relaciones dístales que permiten construir sujeto y medio sin suponerlos ya dados.