
Editorial
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Ronald D. Laing suele considerarse como uno de los fundadores del movimiento de reinterpretación de la “enfermedad mental” y liberación institucional al que se conoce por el nombre de “antipsiquiatría“. En esta entrevista, el Dr. Laing habla de sus preocupaciones actuales en el ámbito de su trabajo y de su vida. También reflexiona sobre los temas que siempre han ocupado toda su obra, y revisa la situación actual de la psiquiatría después de muchos años de la formulación de sus ideas, de lo que se ha llamado antipsiquiatría. Al final de esta entrevista el Dr. Laing comenta sus ideas sobre la locura y el tratamiento del “enfermo mental”
El objetivo fundamental de este trabajo es presentar evidencia de que el tratamiento conductual puede conseguir la recuperación de sujetos diagnosticados como alcohólicos, y que esta recuperación se mantiene a largo plazo. Es importante destacar que se considera recuperado tanto el sujeto que mantiene una abstinencia de bebidas alcohólicas, como el sujeto que mantiene una pauta estable de bebida controlada. Según se observa en los resultados, parece existir un factor relacionado con el tratamiento que incide significativamente sobre las recuperaciones, y este factor es la cantidad de tratamiento recibido por el sujeto. En general, los sujetos que recibieron más cantidad de tratamiento tienen resultados mejores y más estables que los sujetos que recibieron pocas sesiones de tratamiento.
Por el peligro físico que supone y los delicados matices de sus alteraciones, la anorexia nerviosa constituye un verdadero reto para los procedimientos tradicionales en la práctica clínica. El uso reciente de técnicas de terapia de conducta se ha visto también contestado por su supuesta peligrosidad para las personas que padecen esta importante alteración. En este artículo se revisan los principios fundamentales que sustentan este tipo de terapia y sus implicaciones en la salud del enfermo. Al final del artículo se presenta un breve estudio de casos tratados con terapia conductual.
En los últimos años se ha señalado, de forma excesiva, la eficacia de la modificación de conducta en el tratamiento de la anorexia nerviosa. Se ha supuesto, de forma errónea, que la imposición de una mejoría de la emaciación, el síntoma más llamativo, es un tratamiento adecuado para este trastorno tan grave y complejo. Los resultados que se han publicado adolecen de falta de seguimiento. En estos pacientes, este método de tratamientos les llevó a un empeoramiento de su estado. A pesar de conseguir un aumento de peso pasajero, la modificación de conducta debe considerarse como potencialmente dañina en la anorexia nerviosa. En este artículo se aporta información sobre los efectos perjudiciales de los pacientes tratados con este método. Sus historias ilustran que los métodos de modificación de conducta no son sólo peligrosos en potencia, sino en la realidad.
El presente artículo, es la contestación a uno anterior (en este mismo volumen) de la Dra. Bruch. Se contesta a las críticas realizadas contra la Terapia de conducta como procedimiento de tratamiento contra la anorexia nerviosa. Para el autor de este artículo, es cierto que los procedimientos de terapia de conducta en los casos presentados, en el anterior artículo, produjeron resultados negativos porque eran inadecuados para los problemas de cada paciente. Pero no se debería condenar este sistema cuando falla por haber sido mal utilizado, como fue en los casos relatados por la Dra. Bruch. En este artículo se analizarán estos posibles fallos.
Dos artículos criticados sobre el tratamiento conductual de la anorexia nerviosa publicados por la Dra. Bruch (1976), en los que afirma que el peso ganado por ese procedimiento se pierde rápidamente y que esta ganancia de peso no se acompaña de otros cambios positivos, se compara con la revisión de varios artículos en los que se utilizó la terapia de conducta en este trastorno. Las críticas de Bruch no son apoyadas por los datos. Se observa la existencia de pruebas empíricas que apoyan la idea de que la terapia de conducta es el tratamiento de elección en la anorexia. A pesar de los grandes conocimientos de la autora en el área de los trastornos de comida y sus numerosas publicaciones, su crítica es muy pobre, especialmente en los que se refiere a datos controlados. En este estudio se intenta probar los supuestos planteados por la Dra. Bruch comparando sus críticas con los tratamientos conductuales de anorexia que se han publicado.
En este artículo se revisan diferentes definiciones y dimensiones que se ban dado sobre la asertividad, así como también se bosquejan las raíces de este concepto y la tendencia actual que existe entre los profesionales para usar otras expresiones en sustitución del término «asertividad». No hay ninguna definición que baya sido universalmente aceptada, ni un grupo de dimensiones que se hayan establecido definitivamente. Se revisan una serie de características que diferentes autores atribuyen al individuo asertivo y, finalmente se especifican unos elementos que son comunes a la mayoría de las definiciones de la conducta asertiva.
En los últimos años se viene observando la importancia creciente de la práctica e investigación psicológica en un campo poco tratado, la medicina. Hoy en día, gracias al desarrollo de la investigación psicofisiológica, ya nadie pone en duda que las influencias psicológicas actúan como mecanismos agravantes o desencadenantes cuando no, en muchos casos, como factores etiológicos muy delimitados. El objetivo de este trabajo es, precisamente, el de analizar algunos de los aspectos psicológicos en un trastorno psicofiológico bien caracterizado: el asma bronquial. Se presenta una breve caracterización de dicho trastorno, las aproximaciones terapéuticas, tanto fisiológicas como psicofisiológicas, el análisis funcional del trastorno y las técnicas y procedimientos terapéuticos dentro de la modificación de conducta.
En el presente artículo tiene por objetivo presentar una hipótesis que vincula las conductas autistas con alteraciones de tipo fóbico y paranoide, además de presentar una aproximación terapéutica a esta hipótesis. Se define el paradigma de funcionamiento autista como fóbico-paranoide, que a través de sus consecuencias generales genera el tipo de comportamiento propio del niño con este cuadro. Teóricamente se ve una continuidad entre los aspectos paranoides y los fóbicos más primitivos, inmaduros y/o patológicos, siendo los primeros más evolucionados que los segundos. En el paradigma paranoide se pierde o no se alcanza el sentido de la realidad, la separación real del sujeto y los objetivos percibidos, en el fóbico se mantienen más allá de la respuesta de ansiedad que genera.
El entrenamiento en habilidades sociales y el programa de terapia familiar están siendo evaluados en un proyecto de investigación que incluye un tratamiento comparativo con terapia de movilización. En este tipo de terapia los pacientes, asignados al azar y con una esquizofrenia documentada, practican relajación,
St analiza el movimiento de salud mental comunitaria dentro del contexto de la politica general de la OMS, y las posibles aportaciones del conductismo a dicho movimiento. A juicio del autor, éstas son, fundamentalmente, dos: a) de tipo metodológico, al permitir el seguimiento, evaluación, comparación y replication de experiencias; b) de tipo ideológico, al facilitar la participación activa de los miembros de la comunidad y la desmedicalización de los problemas de salud. Existen, al menos, cinco razones para llevar a cabo dicha desmedicalización: 1.a) Disminuir los costos sanitarios; 2.a) Disminuir el peligro de yatrogenia; 3.a) Permitir que otros profesionales no médicos puedan actuar con plenitud de autoridad profesional y conseguir, de esta manera, una interdisciplinariedad auténtica; 4.a) Evitar las connotaciones marginadoras de muchos etiquetajes médicos y psiquiátricos; y 5.a) Aumentar la participación activa del paciente y de sus familiares en el proceso curador, hecbo que, en muchos casos, potencia la eficacia de los tratamientos. Conseguir esta desmedicalización es, esencialmente, un problema de ingeniería conductual: cómo cambiar nuestras actuales pautas sanitarias. En el trabajo se proporcionan algunas normas para tratar de conseguirlo. Finalmente, se discute el papel del psicólogo clínico en el campo sanitario.
