
Editorial
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La obra de H.J. Eysenck ya forma parte, de hecho, de la historia de la psicología. Su labor de síntesis en el análisis científico de la personalidad (síntesis entre los procedimientos factoriales, los resultados de la psicología experimental, los datos clínicos y los análisis psicofisiológicos) ha marcado toda una época de estudio en este campo. Pero los intereses y aportaciones de Eysenck han ido más allá y abarcan desde los desarrollos primeros de la terapia de conducta al estudio de la determinación genética y ambiental de la inteligencia, de la exploración de las actitudes al análisis de las diferencias entre sexos. En esta entrevista el profesor Eysenck reflexiona sobre algunos puntos de sus teorías que han provocado fuertes controversias; la confusión entre posturas intelectuales e ideológicas, sus estudios sobre la eficacia de las terapias psicodinámicas, sus relaciones con la astrología, etc.
Es este un artículo dedicado a la capacidad metalingüística, en la compresión de lenguaje, en el que se precisan algunas de las ideas de anteriores trabajos, sobre la génesis de la capacidad metalingüística del niño. Se basa el trabajo en la necesidad de emplear claves contextuales en las funciones de compresión (de la distinción sujeto-objeto, en este caso). La investigación presentada permite establecer varios niveles en las estrategias de compresión y captación de errores lingüísticos, centrándose especialmente en un nivel “intermedio” de desarrollo de la competencia metalingüística, caracterizado por respuestas oscilatorias entre los niños que requieren claves contextuales (aunque sean internas) para permitir la comprensión y aquellos otros, de nivel “formal”, en que dichas claves ya no son necesarias y de una captación consistente de los errores lingüísticos.
El interés por los procesos de atribución, por las explicaciones -razones- que las personas dan para su conducta y la de los demás, es una de las características más sobresalientes de los modelos recientes en la Psicología Social. Heider, hace veinticinco años, ya se había fijado en la gran significación de los procesos de atribución causal en las relaciones interpersonales, pero hasta hace bastantes años después no se recogieron los frutos de aquel interés señalado por Heider. En este trabajo se realiza una revisión de diversos modelos de atribución y se señala, desde una posición crítica, algunas de sus inconsistencias.
En este trabajo se pretende situar las ideas actuales sobre los procesos de atribución en el contexto más amplio de la psicología de las explicaciones. Una serie de presupuestos centrales de la teoría de la atribución se ponen en cuestión y la orientación, fundamentalmente intrapsíquica, de la teoría de la atribución se sitúa dentro de un análisis de los procesos interpersonales. El análisis que aquí se aporta intenta mostrar que los procesos interpersonales y sociales constituyen un elemento vital de cualquier psicología de las explicaciones. La interrelación en la interpretación de los tres niveles analizados implica que la investigación de todos ellos es vital para la compresión de las explicaciones en la vida cotidiana.
Se planteó la hipótesis, en base a la teoría de la expectativa-valencia, de que el sentimiento negativo subsiguiente al fracaso en conseguir un empleo sería mayor entre aquellos individuos que estaban fuertemente motivados a buscar empleo que entre los que lo estaban menos. La hipótesis se puso a prueba por medio de la administración de un cuestionario a una muestra de desempleados. Los resultados mostraron que los sujetos que indicaron en sus puntuaciones estar altamente motivados para conseguir un empleo, daban también puntuaciones más altas en sentimientos depresivos. Los sujetos con mayores niveles de sentimiento depresivo eran menos propensos a culparse a sí mismos por su desempleo y más propensos a culpar a las dificultades externas. Asimismo dieron mayores puntuaciones de la valencia o atractivo percibido del trabajo. Se discuten estos y otros resultados a la luz de la Teoría de la depresión de Beck y otros estudios recientes.
La teoría de la atribución trata de las reflexiones conscientes de las personas sobre sus propias acciones y las de los demás, y las explicaciones que se inventan para justificar estas acciones. Este trabajo está escrito con el convencimiento de que la teoría tiene un papel práctico que jugar en estos y otros campos de la problemática social, pero que para comprender, desarrollar y consolidar este papel es esencial apreciar qué tipo de innovaciones hay esta teoría y cuáles son sus límites. La teoría se basa en dos presupuestos básicos, 1) que las personas hacen atribuciones, 2) que es posible hacer distinciones y generalizaciones en los tipos de explicaciones que, por lo general, se inventan, esto es, podemos clasificar de forma exhaustiva los tipos de ideas concebidas por la gente para explicar acciones.
Todavía es reciente, en Psicología, el predominio de una actitud “epistemolófoba”, que rechazaba como acientífico cualquier intento de reflexión metacientífico sobre el objeto de la psicología y las formulaciones explicativas que define. En los últimos años, esta actitud ha cambiado y los psicólogos vuelven a considerar pertinente y necesaria la reflexión. En este trabajo se analizan los diversos modos de explicación de la conducta, sin exclusiones y a partir de la premisa de la “sobredeterminación” de la propia conducta. Se define la psicología científica como la ciencia de los principios, estructuras y funciones de la formalización conductual de la interrelación respectiva del hombre y su medio natural y social.
Este artículo bosqueja una exposición, no un debate, a propósito de ciertos tipos de explicación propuestos hoy en psicología: la explicación comprehensiva, la descriptiva, la reduccionista, la causal-funcional, la correlacional, la genética, la explicación mediante modelos (matemáticos, cibernéticos y otros), la probabilistica y la predittiva. La pluralidad de disciplinas en psicología se halla en correspondencia con la multiplicidad de modos de explicar la conducta, puesto que cada disciplina lleva consigo su propio tipo de explicación. De la exposición se desprende, como única tesis de toma de partido, la afirmación de un principio de sobredeterminación de la conducta, cuyas consecuencias epistemológicas se expresa en términos de la necesaria pluralidad de los modos de explicación y de las respectivas disciplinas dentro de la ciencia psicológica.
El presente trabajo desea contribuir en alguna medida a un mejor conocimiento de los factores o mecanismos a los que verdaderamente debe su éxito la técnica «paquete» de Azrin y Nunn denominada «inversión del hábito», diseñada para modificar la conducta de onicofagia. Trata de dar una respuesta empírica a la pregunta de hasta qué punto la relación interpersonal que se establece entre el terapeuta y el cliente—elemento accidental en esta técnica—influye en los resultados. Han participado en la experiencia como sujetos 36 mujeres con un arraigo del hábito superior a un año, divididas en tres grupos: a) Grupo 1, al que se ha administrado la técnica de inversión del hábito; b) Grupo 2, al que se ha aplicado la misma técnica pero con interacciones terapeuta-cliente complementarias; y c) Grupo 2, de control. Los resultados corroboran la elevada eficacia de la técnica encontrada por otros autores pero sugieren, además, que aunque un mayor número de interacciones entre el terapeuta y el cliente parece tener escasa influencia a corto plazo, puede ser un factor decisivo en la consolidación de los resultados obtenidos y para evitar recaídas en el futuro.

