Abstract
The ability of the larval midgut protease extracts from Culex quinquefasciatus and trypsin to process Bacillus thuringiensis subsp. medellin CryllBb toxin was investigated. The activity of midgut proteases increase with an increment in pH being the highest activity obtained at pH 10.6. A time course study showed partial fragmentation of the protein ultimately ending in the production of protease-resistant core fragments of relative molecular masses of 30 and 33 kDa. Proteases with trypsin specificity were detected in C. quinquefasciatus larval midgut extracts. This activity was detected by N-terminal amino acid sequence analysis of the Bacillus thuringiensis subsp. medellin Cry11Bb toxin proteolytic fragments. In vivo, the mosquito larvae processed the inclusions generating three fragments. The fragments fully retain their toxicity to C. quinquefasciatus first instar larvae. These data indicate the possible role of midgut proteases in B. thuringiensis subsp. medellin Cry11Bb toxin activation.
Introducción
Bacillus thuringiensis sintetiza y empaca proteínas denominadas 8-endotoxinas en una inclusión cristalina durante el estado de esporulación que son tóxicas contra diferentes órdenes de insectos (Navon 1993; Becker y Margalit 1993; Keller y Langenbruch 1993). Después de la ingestión por parte del insecto susceptible, el cristal es solubilizado bajo las condiciones reductoras y alcalinas del intestino medio y procesada a fragmentos más pequeños mediante la participación de las proteasas intestinales (Tojo y Aizawa 1983; Rajamohan et al. 1998; Dai y Gill 1993). Los polipeptidos resultantes reconocen receptores específicos sobre la superficie intestinal, los cuales catalizan la inserción de la toxina en la membrana celular llevando a la formación de canales iónicos y a la muerte del insecto por desbalance osmótico (Rajamohan et al. 1998).
La incubación de las toxinas Cry4Aa y Cry4Ba de B. thuringiensis subesp. israelensis con extractos intestinales resulta en la formación de fragmentos de aproximadamente 46-48 kDa (Angsuthanasombat et al 1992). De la misma manera, la toxina Cry 11Aa de la misma especie, es procesada in vitro e in vivo a fragmentos de 30-40 kDa por proteasas del mosquito Culex quinquefasciatus (Dai y Gill 1993). Esto indica que el procesamiento es un paso necesario en la activación de estas toxinas bacterianas (Rajamohan et al. 1998).
Bacillus thuringiensis subesp. medellin fue señalada por Orduz et al. en 1992. Las proteínas que componen su inclusión cristalina han sido denominadas Cry11Bb (Orduz. et al. 1998), CytlAbl (Thiéry et al. 1997), y una proteína de 68 kDa (Orduz et al. 1994). La proteína Cryl1Bb muestra actividad tóxica frente a diferentes especies de larvas de mosquitos y su toxicidad es mayor que la toxicidad producida por la proteína CryllAa de Bacillus thuringiensis subesp. israelensis (Restrepo et al. 1997; Orduz et al. 1998). En este trabajo estudiamos la activación proteolítica de la toxina Cry 11Bb de Bacillus thuringiensis subesp. medellin por extractos intestinales de larvas de C. quinquefasciatus y tripsina; se comprobó el efecto del pH sobre la proteólisis de la toxina, así como su cinética; se identificaron los sitios de corte mediante la secuencia amino terminal de los fragmentos generados y se determinó la toxicidad de la forma activada comparada con la toxina cristalina.
Materiales y Métodos
Resultados

Efecto del pH sobre la activación de la toxina Cry11Bb de Bacillus thuringiensis subesp. medellin.

Activación in vitro de la toxina Cry11Bb de Bacillus thuringiensis subesp. medellin por las proteasas intestinales de C. quinquefasciatus a diferentes intervalos de tiempo. Panel

Activación in vivo de la toxina Cry 11Bb de Bacillus thuringiensis subesp. medellin por larvas de tercer ínstar de Culex quinquefasciatus.
Secuencia N-terminal de los fragmentos generados por la activación de la toxina Cry11Bb de Bacillus thuringiensis subesp. medellin por tripsina y extractos intestinales de Culex quinquefasciatus
Los números indican la posición de los aminoácidos en la secuencia completa de la proteína (Orduz et al. 1998). Las secuencias están indicadas en código de una sola letra. ND, No determinado.
Toxicidad de la proteína Cry11Bb activada con tripsina y extractos intestinales de Culex quinquefasciatus frente al cristal y la toxina soluble
Intervalos de confianza del 95%.
Discusión
La solubilización y modificaciones bioquímicas ulteriores que sufren las proteínas tóxicas de B. thuringiensis desde una forma inactiva hasta una forma activa, son pasos obligados en el proceso que conduce a la toxicidad hacia larvas de insectos (Andrews et al. 1985; Nicolás et al. 1990; Aronson et al. 1991; Dai y Gill 1993). En este estudio se observó que la toxina Cry11Bb fue rápidamente procesada in vitro e in vivo a fragmentos de 30 and 33 kDa por la tripsina y los extractos intestinales.
Se encontró que la mayor proteólisis de la toxina CryllBb de B. thuringiensis subesp, medellin se llevó a cabo a los valores de pH alcalinos, indicando que la solubilización es importante en el procesamiento de la toxina, lo cual está de acuerdo con las condiciones fisicoquímicas del intestino medio de las larvas que se han descrito en la literatura (Dadd 1975; Berenbaum 1980).
El análisis de la tasa de procesamiento in vitro de la toxina Cry11Bb mostró que ésta transcurre rápido y a través de la formación de intermediarios entre la protoxina (Cry11Bb) y los fragmentos de 30 y 33 kDa (Fig. 1A, 1B, 1C y 1D), finalizando con la formación de dos bandas principales de 30 y 33 kDa (Fig. 2A y 2B). La activación de la toxina Cry 11Bb muestra similitudes con la activación de la toxina Cry 11Aa de B. thuringiensis (Dai y Gill 1993) y con el procesamiento de otras toxinas activas para los órdenes lepidoptera y coleoptera (Carroll et al. 1989; Andrews et al. 1985) como son: la formación de fragmentos menores que 40 kDa; un procesamiento secuencial a través de la formación de intermediarios, la ubicación de los sitios de corte situados al comienzo y en el centro de la proteína y un procesamiento de los extremos N- y C-terminal.
A diferencia de las toxinas de la familia Cry 1 presentes en varias cepas de B. thuringiensis que cuando son procesadas pierden un fragmento estructural resultando en la liberación de un polipeptido entre 60-70 kDa que corresponde al fragmento activo o toxina (Hodgman y Ellar 1990; Angsuthanasombat et al. 1992) el procesamiento de la toxina Cry11Aa de B. thuringiensis subesp. israelensis produce fragmentos de peso molecular entre 30 y 40 kDa (Dai y Gill 1993) lo cual sugiere una organización diferente en términos de estructura-función.
La proteína Cry11Bb tiene una identidad del 60.9% con Cry 11 Aa de Bacillus thuringiensis subesp. israelensis y del 83% con la proteína CryllBa de Bacillus thuringiensis subesp. jegathesan; además comparten el mismo espectro de actividad tóxica específica contra mosquitos (Orduz et al. 1998 y Restrepo et al. 1997). Los resultados de procesamiento de la toxina Cry11Bb en fragmentos de 30 y 33 kDa muestran similitud con el procesamiento observado en la toxina Cry 11Aa, lo cual es un argumento más a favor de su inclusión en ese grupo.
El procesamiento in vivo de la toxina es comparable al procesamiento in vitro, sin embargo, se observó un fragmento de 27 kDa adicional a los de 30-33 kDa. Varias hipótesis pueden explicar este resultado: (i) la participación de otras proteasas diferentes, a la tripsina en el intestino de la larva; (ii) la mayor eficiencia del procesamiento in vivo; (iii) la sensibilidad del anticuerpo empleado en la identificación de los fragmentos. La estructura primaria de la toxina Cry11Bb (Orduz et al. 1998) reveló sitios potenciales de corte para tripsina, quimotripsina, amilasa, proteinasa K, entre otros. En particular, actividad proteolítica de tripsina fue identificada en los extractos intestinales; de la misma manera, resultados no mostrados indican también que la quimotripsina procesa la proteína de manera similar a la tripsina. La presencia de tripsina y quimotripsina en el intestino de las larvas ya ha sido indicada (Yang y Davis 1971).
Los sitios de corte se ubicaron entre los aminoácidos Ser⁵⁵-Ile⁵⁶ y Ala³⁹⁵-Asn³⁹⁶, indicando que los extremos N- y C-terminal no tienen ninguna actividad mosquitocida. La predicción de la estructura secundaria de la proteína muestra que los sitios identificados se ubican en regiones que corresponden a vueltas reversas y que podrían estar en sitios expuestos de la proteína. La diferencia de 4 aminoácidos en el sitio de corte del fragmento de 30 kDa procesada con tripsina y extractos intestinales de C. quinquefasciatus (Tabla 1), indica que la región N-terminal de la proteína puede ser más susceptible al ataque de las proteasas. De la misma manera, y teniendo en cuenta la ubicación de los sitios de corte y la movilidad relativa de los fragmentos en SDS-PAGE, se puede deducir que en la activación de la proteína Cry 11Bb tiene lugar un procesamiento N- y C-terminal que lleva a la pérdida de cinco secuencias repetitivas de 16 aminoácidos de la porción C-terminal.
Los bioensayos mostraron que la solubilización y la activación proteolítica de la toxina afectan la toxicidad. Los cálculos de la toxicidad muestran una reducción en un factor de cinco cuando la toxina es solubilizada comparada con la toxicidad de la inclusión cristalina. Esta reducción en la potencia de la toxina puede ser debida a que el aparato bucal de las larvas de mosquitos está especializado en la ingestión de material particulado (Dadd 1975). Cuando la toxina se activó con tripsina y/o extractos intestinales de C. quinquefasciatus se produjo un aumento en la toxicidad en un factor de 5 comparable al factor perdido en la solubilización, así la activación restauró la actividad tóxica de la toxina; esta observación sugiere también que la activación proteolítica es un evento importante en la toxicidad de la proteína. La activación de la toxina Cry11Bb sugiere un modo de acción complejo en el cual los fragmentos N y C-terminal son indispensables para la toxicidad como ya ha sido indicado para otras toxinas como la Cry 11Aa (Dai y Gill 1993).
Conclusiones
En este trabajo se estudió la proteólisis de la toxina Cry11Bb. Se describe el procesamiento in vitro e in vivo de la toxina Cry11Bb y se concluye:
La toxina Cry 11Bb es realmente procesada in vitro por las proteasas intestinales larvales de la especie C. quinquefasciatus a fragmentos de 30-33 kDa.
Proteasas con especificidad de tripsina se detectaron en los intestinos de las larvas de C. quinquefasciatus como fue determinado mediante análisis de secuencia N-terminal.
Los fragmentos proteolíticos mostraron actividad tóxica frente a larvas de mosquitos, lo que sugiere que las proteasas intestinales tienen un papel en la activación de la toxina Cry11Bb.
Footnotes
Agradecimientos
Los autores de este trabajo agradecen la excelente asistencia técnica de Elizabeth Escobar. Este trabajo fue financiado por Colciencias y la Corporación para Investigaciones Biológicas.
