Abstract
Los niños no pueden re-inventar los números y las matemáticas por sí mismos. Absorben y reconstruyen las matemáticas de su cultura a través de la interacción con las personas, el mundo físico y artefactos culturales. La imitación debe jugar un papel en estos procesos reconstructivos. Los datos que se analizan en este artículo son observaciones de un niño (desde el año a los tres años de edad) en el curso de interacciones naturales en el hogar. Se describen, clasifican y discuten los modos en que el niño adopta o imita comportamientos matemáticos (principalmente en el área de la simbolización de números pequeños). El gradiente de clasificación se extiende desde imitaciones muy parciales a copias exactas. Emerge una distinción entre la imitación de procedimientos y la de signos semióticos.
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