Abstract
Se han aplicado dos pruebas de palabras reales y palabras artificiales (semejante a la de Berko, 1958) a 109 niños hispano-parlantes de tres a seis años de edad, a fin de establecer la evolución en el uso de morfemas de plural, aumentativos y diminutivos, gerundio, pretérito imperfecto de indicativo y pretérito indefinido. Los resultados indican un progreso importante entre los tres y los cuatro años, siendo la curva posterior del desarrollo más suave. Se establece un orden de dificultad de estos morfemas, y se realiza un análisis de los errores cometidos, encontrándose también sobrerregularizaciones con verbos reales irregulares. Se extraen implicaciones acerca del proceso de adquisición de morfemas.
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