Abstract
¿Pueden psicólogos con formación diferente y específica plantear diagnósticos divergentes? A esta pregunta, surgida de la reflexión sobre una práctica, hemos querido responder, a propósito de dos teorías que frecuentemente son presentadas como opuestas y que quizás por esto mismo jamás han sido usadas conjuntamente en la práctica: la de Piaget y la de Skinner. A título de sondeo experimental hemos realizado conjuntamente un examen operatorio y un análisis de los comportamientos de dos niños. Hemos llegado a: conclusiones complementarias y no contradictorıas. Este contraste metodológico y teórico que hemos provocado nos ha permitido poner al descubierto toda la problemática del diagnóstico.
Get full access to this article
View all access options for this article.
