
Editorial
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Se han realizado tres experimentos, basados en una tarea de decisión léxica y en la utilización de la técnica de «priming» o presentación previa de un supuesto elemento facilitador del reconocimiento de cada estímulo. Se midió la latencia de respuesta para clasificar los estímulos como palabras o no-palabras del idioma. Los dos primeros experimentos se efectuaron bajo la modalidad visual de reconocimiento y el tercero, bajo la modalidad auditiva. En todos los casos, las comparaciones relevantes se establecen entre los TRs correspondientes a una misma palabra en condiciones experimentales diferentes: según vaya precedida por sí misma, o por una relacionada morfológicamente, o cuando no vaya precedida ni por sí misma ni por otra relacionada (condición de control).
Los resultados obtenidos bajo las dos modalidades perceptivas son coincidentes y ponen de manifiesto que: 1) se da un efecto de facilitación en el reconocimiento, tanto al presentar una palabra precedida por sí misma (repetición) como al presentarla precedida por otra relacionada morfológicamente; 2) el efecto de facilitación por repetición es significativamente superior al de facilitación por relación morfológica; y 3) dentro de este último no aparecen diferencias significativas entre la facilitación de la forma base por la derivada y la de ésta por aquélla.
Estos resultados se interpretan a la luz de los distintos modelos propuestos acerca de la representación léxica. Sin que sean cruciales para decidirse por uno de ellos en contra de los otros, sí que parecen apoyar la existencia de un código de representación abstracto que aglutina familias de palabras relacionadas morfológicamente en torno a una misma entrada léxica. En cualquier caso, y aun suponiendo que hubiera entradas léxicas distintas para cada forma particular, sería preciso postular algún mecanismo adicional que diera cuenta del papel que desempeña la información morfológica en la organización general del léxico interno.
En este trabajo, que conjuga la tradición psicométrica con la perspectiva de procesamiento de información, se estudió si las diferencias en rendimiento observadas en los tests están asociados a diferencias individuales en gasto atencional. Fueron seleccionados 4 grupos extremos de sujetos en función de dos factores de inteligencia (verbal y espacial), los cuales realizaron una tarea de verificación de frases (tarea primaria) aisladamente o en conjunción con una de emparejamiento perceptivo (tarea secundaria). Se utilizaron como variables dependientes el número de aciertos de la tarea primaria, en ambas condiciones, y en la tarea secundaria, con tiempo limitado; y el número de errores en ambas tareas, sin límite de tiempo. Los sujetos altos verbales tuvieron más aciertos que los bajos verbales al ejecutar la tarea primaria en solitario, e iguales diferencias se encontraron entre altos y bajos espaciales; no se observaron diferencias en el número de errores. Al realizar ambas tareas concurrentemente, los altos verbales tienen mayor número de aciertos y cometen menos errores, en la tarea primaria, que los bajos verbales; los altos y bajos espaciales se diferencian únicamente en el número de aciertos. Estos resultados son discutidos y comparados con estudios diferenciales recientes.
Estudiamos los efectos de los estados afectivos de adquisición y recuperación en una tarea de reconocimiento. Los estados afectivos se indujeron por sugestiones posthipnóticas y los estímulos fueron fotografías de caras en blanco y negro. Empleamos un diseño factorial 2 (estado de adquisición) x 2 (estado de recuperación) con medidas repetidas. El intervalo entre las fases de adquisición y recuperación fue de 24 horas. El análisis de datos, basado en el modelo no-paramétrico de la teoría de detección de señales, confirma el efecto de dependencia de estados afectivos en una prueba de reconocimiento. Los resultados se discuten en relación a trabajos anteriores que no habían encontrado este efecto en pruebas similares.
El autor comienza repasando el estudio que los procesos del “self' o “sí mismo” han tenido en psicología y observa que recientemente se han levantado serias dudas acerca de la presunta firmeza y consistencia de los autoconceptos. En esta línea plantea su hipótesis: un informe psicológico que comunique al sujeto el hallazgo en él de cualidades deseables, como elevada inteligencia o buen equilibrio afectivo, elevará su puntaje en autoestima y un informe que exprese lo contrario, lo rebajará. Realiza tres estudios en los que queda comprobada esta hipótesis -con diferente grado de confianza- y con el tercero examina también un fenómeno inicialmente no esperado: la ampliación de la variabilidad de los puntajes en el grupo con informe desfavorable y la reducción de la misma en el grupo que recibió información propicia. El autor concluye que los efectos no pueden atribuirse en exclusiva al tratamiento o condición experimental ya que las características de la personalidad de los sujetos parecen influir. Sugiere que la autoestima extraexperimental -que integra aspectos más estables, subrayados por las teorías tradicionales- puede haber mediatizado los efectos experimentales y finaliza subrayando las posibles implicaciones de los juicios clínicos en la modificación de la autoestima de los sujetos.
El artículo propone, desde una perspectiva cognitiva, una estructura conceptual para interpretar la amalgama de resultados obtenidos por la investigación sobre mapas cognitivos. Se describe y discute su carácter interdisciplinar, su semejanza con otros conceptos, los elementos de que consta, el tipo de información que contiene, así como sus imprecisiones e inconsistencias. Finalmente, se aportan argumentos acerca de la ventaja que supone partir de una concepción del mapa cognitivo como una estructura multirrepresentacional, dirigida a la acción, y se esbozan algunas sugerencias para la investigación futura.
Desde una perspectiva etológica, el estudio del comportamiento requiere una base descriptiva. La descripción no es en sí misma un fin, pero sí una herramienta necesaria para llegar a conocer el significado y/o función de la conducta. Partiendo de la descripción hecha en artículos anteriores, hemos utilizado los movimientos de saludo como un ejemplo de lo que la perspectiva etológica puede aportar al conocimiento de algunos aspectos relevantes de la conducta social en primates.
Se revisan las investigaciones llevadas a cabo durante los últimos diez años sobre a) la selectividad, b) aprendizaje en un ensayo, c) resistencia a la extinción, d) irracionalidad, e) aprendizaje simbólico y f) carácter filogenético vs. ontogenético del condicionamient.o «preparado» de miedo en humanos. En rasgos generales, se concluye que, salvo por lo que respecta a la mayor resistencia a la extinción de las respuestas autonómicas condicionadas a los «estímulos relevantes de miedo», no parecen haberse establecido diferencias claras entre el condicionamiento «preparado» y el condicionamiento «no-preparado» de miedo.