
Editorial
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Este artículo presenta un estudio longitudinal del compromiso con el trabajo en relación con el status de empleo y el sexo de los individuos.
La muestra estuvo compuesta por 355 jóvenes que en el tiempo 1 estaban estudiando Formación Profesional l.°-2.° curso, y un año después (tiempo 2) fueron divididos en cuatro grupos: empleados, desempleados, «desempleados encubiertos» (en la escuela pero con una clara propensión a abandonarla para ir a trabajar) y estudiantes comprometidos.
Los resultados muestran que el compromiso con el trabajo incrementa significativamente del tiempo 1 al tiempo 2. Estos incrementos son más altos en las mujeres que en los varones. No se encontró un efecto predisposicional del compromiso con el trabajo sobre el status de empleo estudiado en el tiempo 2, no se encontraron cambios significativos del compromiso con el trabajo en función de las transiciones experimentadas por los jóvenes. Sin embargo, cuando se considera el sexo, los efectos de las transiciones son estadísticamente significativas. Estos resultados muestran la fuerte influencia del sexo en los cambios en compromiso con el trabajo durante las transiciones que tienen lugar después de terminar Formación Profesional 1, transiciones que pueden ser consideradas como un «período crítico» en la socialización laboral.
En este estudio se analizan los estilos atribucionales, para dos situaciones concretas y cotidianas—el desempleo y el fracaso escolar—, según el grado de implicación personal para ambos hechos.
Considerando variables dependientes, no habituales en la investigación de Teoría de Atribución, se confirma la existencia de un proceso de variabilidad en la realización de atribuciones, tomando como criterio distintivo la experiencia personal que los sujetos tienen en las situaciones propuestas. Se sugieren, por último, algunas hipótesis que pueden explicar estas diferencias.
El objetivo de este trabajo ha sido comprobar la sonrisa social de los lactantes normales con la de los afectados por el síndrome de Down (mongolismo), atendiendo principalmente a los movimientos expresivos de las cejas que la precedieron. Por medio de una técnica de base anatómica, se analizaron las respuestas faciales de alegría de ocho niños normales y otros ocho con síndrome de Down, con edades comprendidas entre los tres y cinco meses, que aparecieron durante la interacción cara a cara con sus madres. Con independencia de su retraso cognitivo, los niños con síndrome de Down mostraron básicamente los mismos movimientos expresivos que los normales antes y durante la sonrisa. No obstante, se encontraron algunas diferencias en la frecuencia y duración media de las sonrisas, así como en la frecuencia de los movimientos expresivos de las cejas previos a la misma. Estos resultados se discuten en términos de las alteraciones psicofisiológicas que sufren los niños con síndrome de Down, derivadas de un estado de desequilibrio cromosómico.
En el presente estudio se examinan las contribuciones relativas de la expresión facial y el contexto situacional al reconocimiento de emociones. Tras la evaluación independiente de ambas fuentes de información, los sujetos juzgaron distintas combinaciones que variaban en su grado de congruencia. Aunque los resultados indican una preponderancia de la información expresiva sobre la situational en el juicio global, se señala la necesidad de nuevos diseños que permitan investigar el papel modulador del contexto sobre los juicios emocionales.


La teoría Sociobiológica puede servir como un heurístico util para analizar la conducta prosocial humana. El presente artículo revisa investigaciones recientes, que sugieren la existencia en humanos de disposiciones altruistas basadas en el mecanismo de Selección Natural por parentesco o cooperación diferencial hacia los parientes. Se tratan también la variabilidad transcultural y las diferencias individuales en la expresión de tendencias altruistas. Una segunda disposición hacia la ayuda de base genética denominada altruismo recíproco, puede inclinar a las personas a invertir ayuda en aquéllos de los que se tiene una perspectiva de interacción futura. También se discute la evidencia que sugiere que la similaridad genética puede jugar algún papel en la formación de la amistad y en la expresión de cooperación hacia los conocidos. Se dedica atención particular a los mecanismos emocionales y cognitivos que podrían haber evolucionado para facilitar la conducta de ayuda hacia extraños, como la mera exposición, aflicción empática, buen humor, culpa y atribuciones de méritos. Se considera la posibilidad de que el parasitismo social o requerimientos de ayuda ilegítimos pueden haber producido presiones de selección para la capacidad de autolimitar respuestas altruistas. Se proponen sugerencias para posteriores investigaciones desde una aproximación multidimensional al altruismo humano, que implican mecanismos causales próximos y últimos, y para potenciar la cooperación humana adicional.
