Abstract
A study was conducted to obtain basic information on the number of larval instars undergone by Spodoptera frugiperda (J. E. Smith) at the Entomology Laboratory of "Nataima" research station of the Colombian Agricultural Institute (I.C.A.) at El Espinal, Tolima. The Regional Research Center has an altitude of 420 m.a.s.l. and an average temperature of 30± 2°C.
Individual observations of larval development and measurements of each instar's head capsule, permited to verify that S. frugiperda has a variation in the number of larval instars. All seems to indicate that such variation was influenced not only by the type and quality of the diet, but also by a genetic factor not jet studied.
First and third generation larvae passed through six instars when feeding on sorghum. Less than 25% of the second generation larvae feeding on 22-25 days old sorghum, underwent seven instars, but if the diet was 36-40 days old, such percentage was 100%. When feeding on sorghum more than 50 days old, between 11% and 50% of the larvae passed through eight larval satages.
Introduccion
El gusano cogollero del maíz,
Al igual que con otros insectos plagas, para llevar a cabo un manejo racional del
Por otra parte, el método de control biológico, integrado dentro de un sistema de Manejo de Plagas, requiere de una información básica sobre la biología de la plaga, para saber cual instar es preferido o cual instar escapa al ataque de un determinado enemigo natural.
Aunque se han llevado a cabo varios trabajos en nuestro medio, la informa ción publicada es deficiente y en algunos casos contradictoria.
Por las anteriores razones se consideró de importancia la realización del presente estudio, cuyo objetivo fue el de generar información básica sobre el número de instares larvales presentados por el
Revision de Literatura
En la actualidad se considera que para realizar un manejo racional del
La variación en el número de instares del
Sparks (1979) y Estrada, citado por Van Huis (1981) indican que las larvas de
Combs y Valerio (1980) estudiaron la biología del
Los autores concluyeron que en las cuatro fuentes de alimento, ambos sexos muestran una disminución en su período larval cuando aumenta la temperatura. No indicaron número de instares.
Vásquez et al (1975) registraron que al criar larvas de
Campos (1980) al alimentar larvas de
Laverde (1981) registró que las larvas de
López-Avila (1981) encontró que las larvas de
Zenner y Helgesen (1973) encontraron que la temperatura afecta el tamaño de las larvas tanto de machos como hembras, y la frecuencia de aparición de un instar adicional en las hembras de
Archer et al (1980) encontraron que en
Schmidt y Lauer (1977) indicaron que la variación en el número de instares larvales de un insecto es un caso de "polimorfismo" y que en el caso de
Scmidt et al. (1977) argumentaron que en el caso de lepidópteros con desarrollo larval "polimórfico", el uso de las curvas de distribución de frecuencias del ancho de la cápsula cefálica para determinar número de instares puede conducir a errores desagradables por la sobreposición de las medidas.
Asbley (1983) observó que las larvas de
Existen evidencias en el sentido de que ciertos parásitos del
No fue posible obtener información sobre los análisis bromatológicos de los follajes del sorgo y del coquito. Tampoco existen evidencias para correlacionar los hábitos de alimentación y desarrollo del
Materiales Y Metodos
El presente estudio se realizó en el laboratorio de Entomología del Centro Regional de Investigaciones "Nataima", del ICA en El Espinal (Tolima), durante los años 1981 y 1982, a una temperatura promedia de 30 ± 2°C. y una humedad relativa entre 60 y 70%.
Todas las observaciones se hicieron sobre larvas de
En el laboratorio, las posturas se colocaron sobre papel filtro en cajas de Petri, previamente marcadas. Inmediatamente después de la eclosión, las larvas se colocaron individualmente en frascos de 11 cm. de alto por 5,5 cm. de diámetro.
Mediante observaciones diarias en las horas de la mañana, se contó el número de instares, determinados por el cambio de la cápsula cefálica y éstas se recogieron y posteriormente se midieron con una escala micrométrica ajustada a un microscopio de disección.
Como alimento se utilizaron hojas del cogollo de sorgo de diferentes edades (Variedad: ICA-NATAIMA) y de coquito (
Resultados
Variacion En El Numero De Instares
Las variaciones en el número de instares, según la generación, la postura y la dieta alimenticia, se indican en las Tablas 1 y 2.
Como puede observarse en la Tabla 1, las larvas provenientes de las tres posturas A, B y C de
Cuando las posturas provienen de una tercera generación de la población en el campo, las larvas que emergieron de las posturas A y B y que se alimentaron con coquito, tuvieron seis instares; las larvas que emergieron de la postura B y se alimentaron con sorgo, también pasaron por seis instares; en cambio un 50% de las larvas provenientes de la postura A y alimentadas con sorgo, pasaron por siete instares (Tabla 1).
Las larvas provenientes de posturas correspondientes a una segunda generación de la población en el campo, mostraron variaciones más notorias; a mayor edad del sorgo utilizado como alimento, mayor número de instares (Tabla 1). En sorgos jóvenes (22 - 25 días), las larvas que emergieron de las tres posturas, pasaron por seis instares y entre un 10% y 25% de las mismas pasaron por siete instares. En sorgos de 36 días de edad, el 100% de las larvas en tres posturas, tuvieron siete instares. En sorgos de 50 días de edad, entre un 30% y un 50% de las larvas, en las tres posturas, tuvieron ocho instares.
Cuando las larvas provenientes de posturas de la segunda generación, se alimentaron con coquito, entre un 42% y 67% de ellas presentaron siete instares (Tabla 1).
Las tres posturas A, B y C recogidas en 1981, provenían de una segunda generación del insecto en el campo. Como puede observarse en la Tabla 2, a medida que aumenta la edad del sorgo, tiende a aumentar el número de instares de las larvas en especial las de la postura denominada como C. En sorgo de 25 días de edad, un 22% de las larvas pasaron por siete instares, en cambio en sorgo de 55 días de edad, un 89% pasaron por siete instares y un 11% por ocho.
Cuando las larvas de la postura A se alimentaron con sorgo de 25 días de edad, un 14% pasaron por siete instares en contraste con 75% cuando las larvas se alimentaron con sorgo de 47 días de edad (Tabla 2).
De la postura C, solamente un 25% de las larvas pasaron por siete instares, cuando se alimentaron con sorgo de 55 días de edad (Tabla 2).
Porcentaje de larvas por generación de S. frugiperda con 6 o más instares criadas sobre sorgo y coquito. Nataima 1982.
Número de observaciones:
1a. Generación A (45) B (38) C (38)
2a. Generación A (38) B (39) C (29)
3a. Generación A (20) B (20) C (10)
Porcentaje de larvas de S. frugiperda con 6 o más instares criadas sobre sorgo. Nataima 1981. 2a. Generación.
Número de observaciones:
39
40
39
Variaciones En El Ancho De La Capsula Cefalica
En las Tablas 3 y 4 se consignan los datos sobre el ancho de la cápsula cefálica para cada instar de acuerdo con el alimento de las larvas y la generación de la población en el campo. En general, el ancho de la cápsula cefálica no es marcadamente variable dentro del mismo instar, para larvas con seis instares (Tabla 3). Una tendencia similar se observó en el ancho de la cápsula cefálica, en las larvas que tuvieron siete instares (Tabla 4).
Las diferencias más notorias se observaron entre las larvas que tuvieron 6, 7 y 8 instares dentro de la misma generación y con el mismo alimento.
Ancho promedio en m.m. de la cápsula cefálica de S. frugiperda criado a 30± 2°C. Nataima 1981-1982.
Número de observaciones:
Sorgo (59) Coquito (62)
Sorgo (88) Coquito (20)
Sorgo (20) Coquito (20)
Ancho promedio en m.m. de la cápsula cefálica de S. frugiperda criado a 30± 2°C. Nataima 1981-1982.
Número de observaciones:
Coquito (3)
Sorgo (78) Sorgo (13) Coquito (9)
Sorgo (20) Coquito (20)
Las larvas provenientes de la segunda generación, las cuales pasaron por ocho instares, al alimentarse con sorgo, tuvieron dos instares extras, a saber: el tercero y el séptimo, cuyas medidas de ancho de la cápsula cefálica (0,626 y 2,309mm. respectivamente) se alejan bastante de los promedios para larvas con seis instares. Al comparar las larvas de ocho instares con las que tuvieron siete, se observó que en las primeras, el tercer instar aparece también como extra. Al comparar las larvas con 7 y las con 6 instares, se observó que en el primer caso apareció un cuarto instar como extra (Tabla 3 y 4).
Entre las larvas provenientes de la tercera generación, alimentadas.con sorgo, se observó que cuando pasaron por siete instares, apareció un cuarto instar como adicional (1,092 mm).
Las larvas de posturas correspondientes a las tres generaciones de la población, alimentadas con coquito, las cuales pasaron por siete instares, mostraron un sexto instar extra, al comparar las con las larvas que pasaron por seis instares larvales.
Variacion En La Duracion Del Desarrollo Larval
La duración del desarrollo larval de
Duración promedia en días de los estados de S. frugiperda con seis instares criado a 30± 2°C. Nataima 1981-1982.
Número de observaciones:
Sorgo (59) Coquito (62)
Sorgo (88) Coquito (20)
Sorgo (20) Coquito (20)
Duración promedia en días de los estados de S. frugiperda con más de seis instares criado a 30± 2°C. Nataima 1981-1982.
Discusion
La observación individual del desarrollo larval y la medida de la cápsula cefálica de cada instar de
El número de instares larvales observados en el presente estudio no concuerda con el número de instares reportados en la literatura, probablemente debido a que la mayoría de las veces se utilizó dieta artificial; lo cual podría indicar que el número de instares es afectado por la calidad de alimento consumido por las larvas.
A medida que el alimento consumido, follaje del sorgo, es de mayor edad, la las larvas tienden a pasar por siete y ocho instares, en una mayor proporción, y por ende su período de desarrollo es más prolongado. Lo anterior podría interpretarse en el sentido de que a mayor edad del cultivo de sorgo, su follaje es de menor valor nutritivo para las larvas de
Siguiendo los criterios antes mencionados, los resultados indican que el coquito, como hospedante alterno, es una planta que juega un papel muy importante en la supervivencia de la especie, puesto que constituye una fuente de buen valor nutritivo para las larvas.
En la actualidad, el coquito es una de las principales malezas en la zona agrícola de El Espinal (Tolima) no sólo por lo difícil de su control sino porque su presencia está generalizada.
Lo anterior explica, en parte, el fenómeno de incremento en las poblaciones de
Otro aspecto que pudo haber incidido para que la mayoría de los autores encontraran solamente entre seis y siete instares es el hábito caníbal del insecto. Este hábito se desarrolla después de la tercera muda de las larvas y se pudo observar que las larvas tienen mayor tendencia a consumir las cápsulas cefálicas del tercero y cuarto instar. Dado que dichos instares son de corta duración, 1 a 1,5, días existen grandes posibilidades de que las larvas se coman la cápsula; además esto se facilita porque la cápsula del tercer instar no se desprende fácilmente y queda adherida al cuerpo de la larva, en la mayoría de los casos. Es posible que lo anterior sea causa para que los datos de este trabajo no concuerden con los obtenidos por Laverde (1981) y López Avila (1981).
Además de los factores que pueden influir en la variación en el número de instares y mencionados por Roberts (1965), Harfield et al (1978), Zenner y Helgesen (1973), Archer et al (1980), Schmidt y Lawer (1977), los resultados de este trabajo dan base para postular que un factor genético, no estudiado, puede tener influencia en la variación del número de instares de
Conclusiones
Los estudios sobre la variación en el número de instares del
El insecto tuvo un desarrollo larval variable en su duración y las larvas pasaron por seis, siete y ocho instares larvales.
La variación en el número de instares fue influenciada por el tipo de alimento y posiblemente por un factor genético, el cual sería importante estudiar.
El número de instares de
A mayor edad del sorgo, su follaje es de menor valor nutritivo para las larvas de
El coquito constituye un alimento de buen valor nutritivo para las larvas de
