Abstract
El pasto
El Programa de Pastos Tropicales del CIAT ha venido realizando, desde 1977, un reconocimiento de plagas en
La importancia del pasto
Los resultados indicaron que este insecto causa una pigmentación rojo-púrpura y el secamiento posterior de las hojas, originando detrimentos en la producción y calidad del forraje. Altas poblaciones del áfido se observaron en los meses de la estación lluviosa, cuando el pasto presenta la máxima producción de follaje. Las poblaciones del insecto fueron reguladas por el empleo de cargas altas durante la época en que se presentan las máximas poblaciones y por prácticas de manejo de praderas como la quema y el corte realizados antes del inicio de la estación Iluviosa.
Introduccion
El pasto Carimagua,
El pasto Carimagua, a través de evaluaciones en etapas sucesivas se ha constituído en una importante alternativa para la alimentación de ganado de carne en las regiones con suelos pobres (oxisoles y ultisoles) del trópico americano, dadas sus características de alta capacidad de carga, buena compatibilidad con la mayoría de leguminosas bajo evaluación y su resistencia al "salivazo" (
En Carimagua, en el inicio de la estación lluviosa de 1979 (marzo y abril) se notó en potreros experimentales sembrados con
El daño ocasionado por
En el presente trabajo se pretende dar una información preliminar sobre el áfido amarillo de la caña y de su daño en
Revision de Literatura
El áfido amarillo de la caña de azúcar,
El daño del insecto en pastos no ha sido hasta el momento cuantificado; sin embargo, Genung (1956) en Florida, indicó que hubo pérdidas significativas en el contenido de proteínas en gramíneas moderadamente infestadas.
Holman (1974) describe detalladamente el áfido amarillo de la caña de azúcar.
En cuanto a su distribución, el insecto ha sido registrado en la Florida, el Caribe, Centroamérica y Hawaii, y en Suramérica en Colombia, Brasil, Perú, Venezuela, Guayanas y Argentina (Oakes y Ratchliffe, 1976, Guagliumi, 1962). En Colombia, Bustillo y Sánchez (1981) lo registraron en los departamentos de Antioquia, Cundinamarca, Risaralda y Valle del Cauca, mientras que la Sección de Entomología del Programa de Pastos Tropicales del CIAT, lo ha registrado atacando el pasto
De acuerdo con Dixon y Shearer (1974), las especies del género
Oakes y Sierra-Bracero (1972) revisaron los problemas relacionados con el control del áfido amarillo de la caña de azúcar en pastos tropicales. El clima y los enemigos naturales son a menudo ineficaces y de ahí su limitado valor en el control de la plaga. La utilización de prácticas culturales (Jones, et al., 1956) e insecticidas (Jones y Hodges, 1955; McCaleb et al., 1957) han proporcionado un control efectivo. En caña de azúcar, las liberaciones masivas de Coccinélidos, especialmente
En gramíneas forrajeras, específicamente en pasto Pangola, Oakes y Sierra-Bracero (1972) indican que el control del áfido a base de insecticidas y prácticas culturales durante períodos largos, resulta difícil y costoso, y que por lo tanto se hacen necesarios estudios de resistencia al áfido. Se conocen trabajos de resistencia en
Materiales Y Metodos
Los estudios del áfido amarillo de la caña de azúcar se iniciaron en mayo de 1979 y se continuaron hasta abril de 1981, en el Centro Nacional de Investigación "Carimagua", del Instituto Colombiano Agropecuario, localizado en el Depto. del Meta (4°37′ latitud norte y 71°36′ longitud oeste) con una altitud entre 150 y 175 m.s.n.m. y con los siguientes promedios anuales: 2.125 mm de precipitación, 26°C de temperatura y cerca de 800/o de humedad relativa.
Se planeó inicialmente un ensayo para determinar si la antocianescencia y el secamiento de las hojas en las praderas de pasto Carimagua eran producidos por la acción del insecto al alimentarse sobre la gramínea. Plantas del pasto, de 4 meses de germinadas y libres de todo problema, se transplantaron a potes plásticos de 30,5 cms. de diámetro; quince días después se removieron las hojas secas en todas las plantas y se introdujeron en tres jaulas revestidas con malla fina, colocando dos potes por jaula. Las plantas en dos de las jaulas se infestaron con individuos no alados de
Las evaluaciones se comenzaron quince días después de la reinfestación y consistieron en la cuenta quincenal del número de áfidos presente por planta, así como el número de hojas verdes, rojas y secas en cada planta. Como información adicional se registró él comportamiento del áfido y la evolución del daño en la planta.
Se realizó un experimento complementario para cuantificar las pérdidas en la calidad del follaje afectado por el áfido amarillo. Para ello, en una misma pradera de
Los estudios sobre la dinámica de poblaciones del áfido amarillo se realizaron en potreros experimentales de
La fluctuación general de poblaciones del áfido, se realizó en seis potreros de
Para estimar el efecto de la carga y de prácticas adicionales de manejo sobre las poblaciones del insecto, se compararon las poblaciones del áfido amarillo observadas en un potrero que tuvo como práctica adicional una quema realizada el 29 de febrero de 1980, con las poblaciones promedias observadas en tres potreros a los que se les hizo corte con guadaña el 4 de enero de 1980 y las observadas en tres potreros sin ninguna práctica adicional utilizados como testigos. Estos tres tratamientos tuvieron una carga promedio de 3,4 animales/ha durante el período comprendido entre junio y diciembre de 1980, el cual se utilizó para representar y comparar el movimiento de las poblaciones del insecto.
Resultados
Caracterización del daño causado por
El crecimiento de las poblaciones del áfido
En la figura 2 se observa que la relación entre el nivel de infestación promedio por hoja y el porcentaje de hojas rojo-púrpuras más hojas secas por planta observado durante las evaluaciones fue directa, e indica el daño que se puede esperar bajo condiciones controladas de acuerdo con el nivel de infestación de áfidos por hoja. Vale la pena decir que después de la cuarta evaluación, el número de individuos comenzó a decrecer debido a la escasez de hojas normales y al mal estado que mostraban las plantas, lo cual determinó la suspensión de las evaluaciones y las plantas murieron al cabo de corto tiempo.
Las observaciones sobre el comportamiento del insecto en la planta de
Las hojas afectadas por áfidos tienden a presentar una coloración roja intensa y uniforme en el haz y el cambio de coloración de verde a rojo ocurre con rapidez una vez el insecto comienza a alimentarse. Cuando las hojas empiezan a secarse, lo cual se inicia por el ápice, los áfidos se desplazan hacia nuevas hojas en la misma planta o en plantas adyacentes; la hoja abandonada por el insecto termina secándose. Los áfidos se localizan en el envés de las hojas bajeras de la macolla y su desplazamiento ocurre de abajo y afuera hacia arriba y adentro de la planta. Estas anotaciones están de acuerdo con observaciones del comportamiento del insecto en condiciones de campo.

Incremento del número de afidos (●——●) y del porcentaje de hojas rojas y secas en plantas de
Calidad del follaje afectado por S. flava
Los análisis de contenido promedio de nutrientes en follaje de
Fluctuación general de poblaciones de S. flava
La fluctuación de la población del áfido amarillo de la caña de azúcar en base al número promedio de individuos por macolla, y el porcentaje promedio de macollas de
Durante este período se establecieron cuatro fases en el comportamiento de la población del áfido sobre la planta hospedante que correspondieron a períodos más o menos definidos y relacionados con la precipitación mensual registrada de la zona (Figura 3B) y con los cambios fisiológicos del pasto hospedante.
Es conveniente anotar que la duración y el comienzo de cada una de las fases puede variar de un año a otro, de acuerdo con la época y abundancia con que se presenten las lluvias.
No se encontraron áfidos parasitados y ocasionalmente se observaron los predadores
Calidad del follaje de
Promedios en cada columna seguidos de la misma letra no difieren significativamente al nivel de 0,01 (Prueba de Rango Múltiple de Duncan).

Fluctuación de las poblaciones del afido amarillo de la caña de azúcar
Efecto de cargas animales alta y baja sobre las poblaciones del áfido amarillo de la Caña de Azúcar
El interés de esta comparación fue el de determinar la función de la carga como un mecanismo de control de las poblaciones del áfido, especialmente durante las épocas de multiplicación y dispersión del insecto. Se observaron diferencias notables en el tamaño de las poblaciones únicamente durante los meses de máxima población (junio y julio), mientras que en los meses posteriores la reducción de la población pareció deberse más a factores diferentes a la carga como son la precipitación y la condición fisiológica del pasto, dado que las diferencias en el tamaño de las poblaciones no se marcaron con claridad (Figura 4).
Debido a que durante los meses de máxima producción de follaje del pasto, correspondientes a los meses de mayo, junio y julio, se proveen las mejores condiciones para el desarrollo o crecimiento de las poblaciones del áfido, una presión alta de pastoreo influye negativamente sobre el tamaño de las poblaciones de modo que un manejo adecuado de la pradera, con cargas altas que no vayan en detrimento de la misma, podrían servir como un mecanismo aceptable de regulación de
Efecto del corte y la quema de potreros
La representación gráfica del número promedio de áfidos por macolla registrado en los potreros con sólo pastoreo, con corte más pastoreo y con quemas más pastoreo, mostró diferencias notorias en el tamaño de las poblaciones registradas en cada caso. Las diferencias se notaron nuevamente durante los meses de junio y julio. Las poblaciones muy bajas se observaron en el potrero con quema, en el cual durante todo el tiempo de la evaluación no se encontraron más de 10 áfidos por macolla, mientras que en los potreros con corte fueron moderadas, y en aquellos sin práctica adicional de manejo fueron altas (Figura 5).

Fluctuación de la población del áfido amarillo,

Fluctuación de la población del áfido amarillo de la caña de azúcar,
Lo anterior demuestra que la quema se constituye en el mejor mecanismo de control, ya que destruye casi por completo la población remanente del áfido, cuando se hace en la época oportuna; cualquier resurgimiento de la población debe provenir de la colonización desde otros potreros infestados. La quema de potreros se recomienda durante el verano, especialmente a finales de febrero o principios de marzo, y no hay el tiempo necesario para que áfidos provenientes de otros lotes logren multiplicarse efectivamente durante los meses siguientes con altas precipitaciones, lográndose así que el potrero se mantenga aunque no libre, sí con una población muy baja del áfido.
Discusion
La coloración rojo-púrpura que toman las hojas cuando están infestadas por el áfido amarillo, se debe exclusivamente a la relación hoja-insecto, y es notoria cuando se presentan condiciones aptas para el desarrollo del áfido, principalmente durante la época de lluvias y de mayor producción de follaje de la gramínea; bajo otras condiciones, la presencia de hojas con coloración roja en toda la lámina foliar o en manchas puede deberse a factores diferentes. Por ejemplo, en la zona de Villavicencio, con alta precipitación, los síntomas de la enfermedad de la mancha naranja de arroz, causada por
La formación de antocianinas ha sido comunmente asociada con la acumulación de azúcares en los tejidos vegetales. Cualquier factor ambiental como alta intensidad de luz, baja temperatura, o deficiencia de nitrógeno originan un incremento del contenido de azúcares en un determinado tejido de la planta, que a menudo favorece la síntesis de antocianinas en ese tejido.
En los estudios hechos con plantas en jaulas, donde hubo condiciones propicias para el óptimo desarrollo de las poblaciones del insecto, se presentó la muerte de las plantas en menos de tres meses medidos desde el inicio de la infestación. Como se observó en la figura 1, la población del insecto al cabo de dos meses fue casi de 1500 individuos por planta, o sea 20 veces superior a la inicial; a su vez el desarrollo de los síntomas de daño en las plantas se presentan en relación directa con la población del insecto.
En condiciones de campo la mortalidad de plantas por la acción del insecto es muy escasa, y ocurre sólo en aquellas plantas que han servido de foco de dispersión, en las cuales las poblaciones del áfido crecen en forma exagerada y soportan durante más tiempo el ataque del insecto. En general, se ha visto que la pradera sufre daño sin que éste llegue a ser importante sobre la población de plantas y la persistencia de la pradera; sin embargo, es necesario conocer la reducción en cantidad y calidad del pasto durante la época de mayor abundancia del insecto, y además, determinar la capacidad del insecto como vector de las enfermedades conocidas en el pasto Carimagua.
Las poblaciones del insecto y el daño que causan en el pasto Carimagua son de consideración durante los meses de mayo, junio y julio en regiones de los Llanos Orientales con condiciones similares a las de Carimagua, pero se desconoce su efecto en zonas diferentes. Después de agosto, hay reducción de la producción de hojas a expensas de un aumento en la producción de tallos, aunque hay un incremento en la producción total de materia verde respecto a los meses anteriores.
Aunque en el presente trabajo se mencionó la precipitación como un factor abiótico favorable para el insecto, es muy probable que otros factores como la temperatura, humedad relativa y luminosidad tengan un efecto igualmente importante. Durante los meses anotados, se registran en promedio las temperaturas más bajas (24-25°C) y humedad relativa más alta (85-870/0).
La regulación de las poblaciones mediante el empleo de prácticas culturales debe restringirse a los días anteriores o durante la etapa de resurgimiento de la población. La quema del pasto días antes o cuando comiencen las lluvias es un buen mecanismo de control y mantiene las poblaciones bajas durante los meses con condiciones más favorables al insecto. La quema es una práctica corriente en los Llanos Orientales y en
La abundante cantidad de materia verde y la gran capacidad de extracción de agua del suelo hacen del
