Abstract
One of the main problems of the "curuba" crop (Passiflora mollisima Bailey), is the stemborer, Aepytus serta (Lepidoptera: Hepialidae), which was found in the Cauca Valley (Colombia)
Feeding habits, relation to host plant, and main morphological characteristics for this specie are described herein.
Introduccion
Entre los insectos asociados con el cultivo de la curuba en el Valle del Cauca, el barrenador Aepytus (Pseudodalaca) serta (Schaus) (Hepialidae) se cataloga como plaga de gran importancia por ocasionar daños irreparables tanto a plantas jóvenes (1 año) como a plantas adultas (8 años). Los síntomas se manifiestan tarde, cuando las poblaciones larvales están en un avanzado estado de desarrollo.
En el país, insectos de esta familia han sido registrados por Zenner de Polanía (1974) como pertenecientes al género Hepialus atacando la mora de castilla (Rubus glaucus) y al Hepialus sp barrenando troncos de Eucaliptus sp y registra además los géneros Phassus y Dalaca, atacando tallos y raíces de algunas Solanáceas y Borragináceas.
Tindale en 1982 1 informó que en Honduras en la estación de recursos Comayagua, se colectaron en trampas de luz ultravioleta adultos de Aepytus serta y este insecto fue descrito en 1894 por Schaus como Dalaca serta.
Tindale, N.B. Identificación
De acuerdo a lo consultado, en América Latina no existen registros de A. serta asociado a cultivos de Passifloraceas.
Materiales Y Metodos
Las observaciones se realizaron durante los meses de marzo de 1980 a marzo de 1981 en las localidades de El Moral a 2.030 m.s.n.m. y Tenerife a 2.510 m.s.n.m., con una temperatura media de 13,73°C y humedad relativa del 81°/o y Los Andes a 3.100 m.s.n.m., 8.7°C y 81°/% H.R.
Con el fin de obtener adultos y hacer un reconocimiento de los enemigos naturales, se criaron larvas en condiciones de laboratorio (20°C y 67°/0 HR), colocando tallos infestados de 8 cm de largo en cajas plásticas de 10 x 7 x 3,5 cm con tierra esterilizada, la cual se mantuvo húmeda para preservar los tallos.
Para determinar la intensidad de la infestación, se realizaron visitas periódicas a diferentes cultivos cubriendo un total de 14,5 ha distribuidas en las zonas de El Moral (2,0 ha), Tenerife (7,5 ha) y Los Andes (5,0 ha). Con una frecuencia de 15 días durante el año de estudio, se recorrió cada una de las zonas anotadas en donde se hicieron observaciones detalladas de todas las plantas de curuba, registrando: presencia del insecto, localización y dirección de la galerías, edad de las plantas y clase de madera utilizada como espaldera.
Externamente el daño se reconoció por los desechos (excrementos y aserrín) dejados por la larva al barrenar, facilitando la metodología descrita.
Para la descripción del estado larval se siguió la metodología utilizada por Peterson (1962) y para la nomenclatura de las setas a Fracker y Heinrich citados por Peterson (1962).
Resultado Y Discusion
Aspectos morfológicos.

Larva de Aepytus serta. Obsérvese la forma típica de la cabeza.
En el mesotorax y metatorax la seta beta está más separada de la línea medio dorsal que la seta alpha (Fig. 2a.).

Detalles de la morfología de algunos segmentos de la larva de Aepytus serta. a) Protórax y Mesotórax. b) IV segmento abdominal.
La parte frontal de la cabeza es aplanada, dándole un aspecto de truncada; tiene mandíbulas rudimentarias pero bien definidas. En cada segmento del abdomen se presentan dos series dorsales de espinas cortas; una hacia la margen anterior y la otra en la margen posterior (Figura 3).

Pupa de A. serta. Obsérvese, las dos hileras dorsales de espinas en los segmentos abdominales.

Adulto de Aepytus serta.
Descripción del daño y hábitos del insecto.
La larva se localiza tanto en la parte basal del tallo como en las ramas superiores que se encuentran en contacto con el tronco que sirve de espaldera a la enredadera.
A medida que la larva barrena el tronco va sacando aserrín y heces hacia el exterior, formando una mota típica que indica la presencia del insecto (Fig. 5); al retirarla, se observa un orificio que es la entrada a la única galería longitudinal ocupada por una larva y cuya dirección puede ser hacia el cuello de la raíz o hacia la parte superior, pero siempre a nivel de la médula (Fig. 6).

Nótese el síntoma de la presencia de la larva de A. serta.

Galería única construida por larva de A. serta.
La pupa se localiza en la salida del túnel dejando la parte del abdomen hacia adentro y el resto del cuerpo libre; su duración en condiciones de laboratorio fue de 22 días en promedio.
El número de larvas por planta varía en proporción directa con la edad de la planta. En las menores de 1 año que tienen un diámetro basal aproximado de 15 cm; se encuentra una sola larva que las destruye rápidamente; mientras que en plantas de más de 6 años, se han llegado a colectar hasta 5 larvas que causan una marchitez lenta y sirven de focos de infestación.
Como hospedantes alternos, se registró a Cassia tomentosa (floramarillo) uno de los árboles nativos de la región y a otros frutales que se cultivan ocasionalmente, como Pyrus communis L. (Peral) y Malpighia glabra L. (cerezo).
Relación con las espalderas.
Cuando el insecto ataca las ramas de curuba que se enredan contra la espaldera, se encuentra en algunas ocasiones que la larva se alimenta tanto de la planta de curuba como de la espaldera. (Fig. 5), indicando que existe una estrecha relación entre la infestación por A. serta y el tipo de madera usada como espaldera.
La Tabla 1 ilustra el porcentaje de infestación en las diferentes zonas visitadas y el tipo de madera utilizado para las espalderas y en la Tabla 2 se dá un inventario de las especies maderables utilizadas por los agricultores y su susceptibilidad al ataque del barrenador.
Evaluación de la infestación por A. serta en cultivos de curuba del municipio de Cerrito (Valle).
Algunas especies maderables utilizadas en la construcción de espalderas en el cultivo de curuba. El Moral y Tenerife (Cerrito-Valle).
+ Alto. Es hospedero de la plaga.
- Ninguno. No se observó acción de la plaga.
Los datos muestran como en la zona de El Moral donde existen las más altas poblaciones de A. serta en los cultivos de curuba, se usa exclusivamente floramarillo, uno de los árboles hospedantes de la plaga; mientras en Tenerife estos daños se reducen debido a la disponibilidad y uso de otras clases de madera, incluyendo especies susceptibles y resistentes; y además se tienen métodos más sofisticados como es la utilización de los postes de cemento. Aunque en los Andes no se observó daño causado por este barrenador, no se puede concluir que se deba solamente al tipo de madera utilizado, puesto que las condiciones abióticas como la baja temperatura pueden afectar el desarrollo del insecto.
Es importante anotar que cuando las plantas están empezando a enredar, es común utilizar ramas de cerezo y laurel cuya función es operar como espalderas provisionales lo cual incide en que muchas plantas jóvenes mueran por el daño de A. serta.
Recomendaciones
Usar como espaldera, postes de cemento o seleccionar madera de árboles tales como: mangle, encenillo, niguito y chanú entre otros, los cuales no son hospedantes del barrenador.
Observar periódicamente los cultivos de curuba para detectar la presencia de la larva. En las plantas jóvenes, de uno o dos años, tratar de utilizar métodos manuales para recolectar las larvas que aún se encuentran en los primeros instares; y en las mayores de tres años, proceder a destruírlas cuando presenten signos del ataque ya que se convierten en focos de infestación.
Footnotes
Agradecimientos
Al doctor Tindale del South Australian Museum Adelaide por la determinación del insecto.
Al profesor Isidoro Cabrera de la Universidad del Valle, por la identificación de las plantas y al señor Raúl Arango para facilitar el trabajo en su cultivo.
