Abstract
The cyclamen mite, Steneotarsonemus pallidus (Banks) was found for the first time, affecting several strawberry plantations located in Departamento de Antioquia, Colombia, during 1977. A trial to control the mite, was carried out using the following pesticides: Calcium polisulfide 5%; diazinon 0,06%; dicofol 0,04%; endosulfan 0,11%; fenitrothion 0,1% and tetradifon 0,06%. The best treatment was endosulfan 0,11%. Dicofol 0,04% also effected a good control.
All other treatments were not very effective in controlling this pest.
Steneotarsonemus pallidus (Banks) failed to be stablished on two varieties of chrysanthemum, under greenhouse conditions.
Introduccion
A mediados de 1977, varios cultivos de fresa localizados en los municipios de La Ceja y Rionegro, Departamento de Antioquia, mostraban una disminución hasta del 70-75% en su producción, y las plantas presentaban un aspecto achaparrado, con distorsión en las hojas más jóvenes, las cuales tomaban un color parduzco y luego, en muchos casos, se secaban y caían; las flores y frutos jóvenes también se secaban. Los frutos bien formados perdían su color normal y se rajaban, siendo por esto generalmente rechazados en el mercado o comprados a un precio muy bajo. En las plantas de fresa que mostraban los síntomas anteriores, siempre se encontró en los frutos, flores y hojas que empezaban a distorsionarse, una gran cantidad de ácaros diminutos, los cuales fueron identificados como Steneotarsonemus pallidus (Banks) (Acarina: Tarsonemidae), plaga de importancia económica del cultivo de fresa en otros países. En la revisión de literatura nacional, no se encontró ninguna alusión a este problema, por lo que se sospecha haya sido introducido recientemente a Colombia.
Teniendo en cuenta la gravedad del problema y la carencia de estudios al respecto en nuestro medio, se planificaron dos ensayos tendientes a determinar la efectividad de varios productos en el control del S. pallidus y estudiar la posibilidad de su establecimiento en otros cultivos, en los cuales según la literatura extranjera podría presentarse como plaga limitante. El estudio de control químico se efectuó en una finca localizada en el municipio de La Ceja y las pruebas de establecimiento en otros cultivos se efectuaron en la Estación Experimental "La Selva" del ICA en Rionegro. Los ensayos se llevaron a cabo entre Agosto y Octubre de 1977.
Revision De Literatura
El Tarsonemidae de la fresa fue descrito por Banks en 1.890, como Tarsonemus pallidus, basado en especímenes colectados sobre crisantemo. Años más tarde Zimmerman (1905) describió el Tarsonemus fragariae de material colectado en fresa. Debido a la ausencia aparente de caracteres que lo distinga del T. pallidus, esta última especie ha sido considerada sinonimia y muchos autores, especialmente en América, usan indistintamente el nombre específico pallidus para referirse tanto al ácaro de la fresa como al que afecta el ciclamino o violeta de los Alpes (Cyclamen sp.) y otras plantas, por lo cual se le conoce vulgarmente como "ácaro del ciclamino" (Smith y Goldsmith, 1936, Evans et al, 1961; Metcalf y Flint, 1962; Bonnemaison, 1964; Flechtmann, 1972 y Jeppson et al, 1975).
Beer (1954) efectuó una revisión de la familia Tarsonemidae, creando varios géneros nuevos, entre ellos el Steneotarsonemus dentro del cual fue colocada la especie conocida como T. pallidus. Van Eyndhoven y Groenewold (1959) opinan que el S. pallidus o "ácaro del ciclamino" es morfológicamente diferente de la especie encontrada en fresa y que retiene el nombre específico de S. fragariae. Karl (1969) reconoce tres formas de T. pallidus las cuales son dignas de clasificación sub-específica: T. pallidus pallidus Banks, el "ácaro del ciclamino", que infesta plantas ornamentales en invernaderos; T. pallidus fragariae Zimmerman, que afecta fresa y otras rosáceas y T. pallidus asteris Karl, que está restringido al Aster dumosus silvestre.
Según Flechtmann (1972), los síntomas de ataque por la plaga en fresa se manifiestan del siguiente modo: cuando las infestaciones son bajas las hojas toman una forma ondulada (Figura 1) y la planta va adquiriendo un aspecto denso como resultado de la disminución de los pecíolos. Los ataques más severos se caracterizan por un enanismo pronunciado y cambio de color. Las hojas más nuevas no se abren completamente, quedando pequeñas (Figura 2) y con los pecíolos bastante cortos, para luego tomar un tono amarillento y adquirir una textura rígida y quebradiza. Finalmente sufren bronceado y mueren. Las flores y los frutos nuevos comienzan por mostrar un color bronceado en la base para luego terminar por secarse y caer. Smith y Goldsmith (1936) afirman que el daño ocasionado por el ácaro se debe a la penetración mecánica del tejido y a la extracción de la savia de la planta.
Schaefers (1963) basado en estudios efectuados sobre plantas de fresa sugiere que el ácaro podría afectar este cultivo mediante la inyección de toxinas u otro agente etiológico. Los síntomas de daño por este ácaro en fresa se asemejan a los causados por el virus del enrollamiento de la hoja de la fresa (Schaefers, 1963) o por el nemátodo Aphelenchoides besseyi Christie (Flechtmann, 1972).

Folíolos de fresa con distorsión de la lámina foliar ocasionada por el S. pallidus.

Planta afectada por el S. pallidus. mostrando en su parte central deformaciones en las hojas y falta de desarrollo.
El S. pallidus cuando ataca el crisantemo se localiza principalmente en la superficie inferior de las hojas tiernas y brotes, los cuales adquieren un aspecto achaparrado, presentan distorsión de la lámina foliar, toman un color bronceado y se tornan muy frágiles y quebradizas. Los tallos afectados generalmente toman un aspecto roñoso y pueden cubrir hasta unos 20 centímetros del tallo floral (French et al, 1968).
El ácaro ataca muchas especies de plantas (Smith y Goldsmith, 1936) y tiene una distribución mundial muy amplia: Africa, América del Norte, América del Sur, Asia y Europa (Bonnemaison, 1964; Flechtmann, 1972; Doreste, 1974; Jeppson, et al, 1975).
Este ácaro evita la luz y requiere una humedad relativa cercana al punto de saturación, por lo cual prefiere hojas no abiertas, hojas jóvenes de los retoños o cavidades de las yemas florales (Jeppson et al, 1975).
La hembra adulta del S. pallidus es de color pardo amarillento; tiene 250 a 260 micras de largo; las patas posteriores están reducidas a estructuras delgadas y filiformes (Figura 3 A, C). Los huevos (Figuras 3 B y 4) son relativamente grandes (125X75 micras) de superficie lisa y con los extremos igualmente redondeados. Las ninfas son de color blanco opaco con un alargamiento triangular peculiar en el extremo posterior del cuerpo. Los machos (Figura 3 D) son de color amarillento, un poco más pequeños que las hembras y pueden transportar con el cuarto par de patas modificadas las pupas y aún hasta las hembras adultas. Esta especie se reproduce comunmente por partenogénesis (Jeppson et al, 1975).
En fresa los huevos son colocados en grupos y generalmente a lo largo de las márgenes medias de las hojas que no han abierto. Cada hembra deposita alrededor de unos 90 huevos, de los cuales, aproximadamente, un 80% se desarrolla en hembras (Metcalf y Flint, 1962). El ciclo de vida es de 10 a 30 días, dependiendo de la temperatura y humedad relativa (Flechtmann, 1972).

S. pallidus. A. Hembra adulta, vista lateral. B. Huevo. C. Hembra adulta, aspecto ventral. D. Macho, aspecto ventral (Según Smith y Goldsmith, 1936).

Porción de lámina foliar de fresa, muy aumentada, mostrando posturas del S. pallidus. Tamaño real de cada huevo; 125 x 75 micras.
La diseminación del ácaro se efectúa principalmente mediante el transporte de material vegetativo infestado. Al parecer ni la lluvia ni los pájaros contribuyen a distribuirlo hacia otros lugares y las abejas o el viento no son muy importantes en esta acción (Wiesmann, 1941).
El S. pallidus es difícil de controlar debido principalmente a su localización protegida en la planta y a su elevado potencial biótico. En fresa el control se complica debido al problema de residuos (Allen et al, 1957). La diseminación del ácaro de una zona a otra, puede prevenirse fumigando en cámaras cerradas, el material de propagación con bromuro de metilo o dibromuro de etileno. Las poblaciones en fresa, bajo condiciones de campo, pueden ser controladas utilizando durante la fumigación una cobertura plástica sobre las camas. También se puede obtener un control muy efectivo mediante la inmersión en agua, del material que se va a sembrar, a temperatura de 43,5°C durante 30 minutos (Jeppson et al, 1975).
Endosulfan y dicofol son los productos que más exitosamente se han utilizado para el control del S. pallidus en cultivos de fresa (Allen et al, 1957; Dana y Oatman, 1962; Morris, 1962; Schaefers, 1963; Muller, 1968; Szekely y Iacob, 1970; Kacharmazov y Choleva, 1976). Estas aplicaciones deben efectuarse siempre con altos volúmenes de agua, generalmente de 2.250 a 4.500 litros por hectárea, para asegurar una buena penetración de los diferentes productos (Schaefers, 1963; Vernon, 1975). Cuando se utiliza endosulfan debe dejarse un intervalo mínimo de 35 días entre cada aplicación y un mínimo de 4 días entre la última aspersión y la cosecha de los frutos, con el fin de evitar problemas de residuos (USDA, 1971). Allen, Nakakihara y Schaefers (1957) después de ensayar más de 50 productos para el control de S. pallidus en fresa, concluyeron que los productos sistémicos no son generalmente efectivos contra este ácaro; en cambio los insecticidas fosforados no sistémicos varían mucho en su eficacia, siendo parathion y diazinon los mejores de éste grupo. Sin embargo, en este caso la mortalidad inicial con dichos productos es comparativamente alta, pero el control no es lo suficiente como para evitar que las poblaciones del ácaro vuelvan rápidamente a sus niveles iniciales.
Materiales Y Metodos
Para el ensayo de control químico, se utilizó un diseño experimental de bloques al azar con 7 tratamientos y 2 repeticiones. El tamaño de las parcelas fue de 10 mβ cada una. Se utilizó la variedad "Tioga" de buena aceptación en el mercado. Los diferentes productos fueron aplicados con una bomba de espalda marca "Triunfo" de 20 lt de capacidad, con un volúmen de aspersión correspondiente a 4000 lt de agua por hectárea. A cada producto se le adicionó como adherente el Triton ACT al 0,5%. Los compuestos empleados y sus respectivas concentraciones en porcentaje de ingrediente activo fueron: Diazinon 0,06%; dicofol 0,04%; endosulfan 0,11%; fenitrotion 0,1%; polisulfuro de calcio 5% y tetradifon 0,06%. Para evaluar el efecto de los diferentes productos sobre S. pallidus se utilizó el método de Allen, Nakakihara and Schaefers (1957) el cual consiste en tomar 15 hojas de fresa sin abrir en cada parcela; luego en cada folíolo central se traza un círculo de 7 mm de diámetro, en el cual se cuenta el número de ácaros vivos y posturas de éstos. Para el efecto se utilizó un microscopio de disección. Las lecturas se efectuaron a los 7, 14, 21, 28 y 35 días después de iniciadas las aplicaciones. Con los datos obtenidos se calculó el porcentaje de eficiencia con base en la fórmula de Henderson y Tilton (Unterstenhoefer, 1963). Como complemento de las lecturas anteriores, a los 40 días de iniciados los tratamientos, se efectuó una evaluación visual del efecto de los diferentes productos sobre la apariencia general de las plantas, utilizando una escala modificada, (Cuadro 1) basada en la sugerida por Unterstenhoefer (1963). En cada una de las lecturas en este caso se promediaban las observaciones efectuadas por dos personas.
Para estudiar el establecimiento del S. pallidus bajo condiciones de invernadero se emplearon las variedades de crisantemo: "White Marble" y "Manatee Iceberg", usando plantas de cada una de estas. Se trató de pasar el ácaro de folíolos de fresa previamente examinados para eliminar los que tuvieren ácaros predatores presentes. En cada planta de crisantemo, sembradas por separado en potes de plástico, se colocaban de 5 a 6 folíolos de fresa con abundancia de adultos y formas inmaduras del ácaro. Esto se repitió 3 veces a intervalos semanales, efectuando observaciones sobre el establecimiento de la plaga en crisantemo durante unos 2 meses.
Resultados Y Discusion
Según se puede apreciar en la Tabla 2, el endosulfan 0,11% efectuó un control del S. pallidus, superior siempre al 97% a los 7, 14, 21 y 28 días después de aplicado; a los 35 días este control era todavía muy efectivo, prácticamente del 90%. En la evaluación visual efectuada a los 40 días de iniciados los tratamientos, el endosulfan 0,11% obtuvo una calificación de 1,50 (Cuadro 2), la cual corresponde a un excelente grado de eficacia. Los efectos de este producto se evidenciaron muy bien en el campo a partir de los 14 días de efectuada la aplicación ya que las plantas que recibieron dicho tratamiento mostraban una abundancia de brotes nuevos y follaje sin distorsionar, lo cual las hacía resaltar muy bien entre las plantas que habían recibido los demás tratamientos, con excepción del dicofol 0,04% que también produjo una recuperación aceptable en las plantas de fresa, con un control del ácaro, siempre superior al 95% después de 3 semanas de aplicado; para los 28 y 35 días, el control había disminuído hasta 75, 20% y 71,51% respectivamente. El diazinon 0,06% tuvo un buen efecto inicial para los 7 y 14 días de aplicado, sin embargo, su efecto disminuyó a partir de las tres semanas y en la evaluación visual efectuada sobre las parcelas tratadas con el producto a los 40 días de aplicado, el grado promedio de eficiencia fue de 3,00, correspondiente a un efecto regular en cuanto al control del ácaro. Los tratamientos con tetradifon 0,06%, fenitrotion 0,1% y polisulfuro de calcio 5%, fueron poco eficientes para el control de la plaga y en el caso de los últimos dos productos se obtuvo en ocasiones aumento en las poblaciones.
Escala para evaluación de los diferentes tratamientos contra el Steneotarsonemus pallidus (Banks).
Efectividad de varios productos * aplicados en aspersión contra el Steneotarsonemus pallidus (Banks) en cultivos de fresa a los 7, 14, 21, 28 y 35 días de iniciados los diferentes tratamientos y su grado de eficiencia a los 40 días.
% de control según la fórmula de Henderson y Tilton
Número de ácaros en un círculo de 7 milímetros de diámetro. Promedio de 30 muestras.
Promedio de dos lecturas de acuerdo a Cuadro 1
En las pruebas de invernadero no fue posible observar síntomas de daño o establecimiento de poblaciones del S. pallidus sobre las dos variedades de crisantemo probadas. No se sabe a ciencia cierta a que pudo deberse ésto, pero no se descarta la posibilidad de que se hubiesen utilizado variedades de crisantemo no aptas para ofrecer las condiciones de protección y de humedad relativa alta necesarias para la proliferación de la plaga. Además, en el invernadero en el cual se efectuaron las observaciones se presentan a menudo períodos prolongados de humedad relativa inferiores al 50% y temperaturas hasta de 40°C o más. Estas condiciones pueden ser letales para el ácaro, el cual requiere para su desarrollo óptimo, según Wiesmann (1941), una humedad relativa de 90-100% bajo una temperatura de 12-27°C, disminuyendo sus poblaciones bajo condiciones de temperatura elevada y sobre todo bajo humedades relativas inferiores al 75% ya que por debajo de este punto las formas inmaduras no sobreviven.
Footnotes
Agradecimientos
Los autores expresan sus más sinceros agradecimientos a todos los miembros del Comité de Floricultores de Antioquia; a los colegas Carlos E. Mesa, Alfonso Ramírez, Luis E. Pabón y Jairo Yepes; además, al personal del ICA y Secretaría que en una u otra forma ayudaron a la realización de esta investigación.
