Abstract
The traditional knowledge and use of bee species in the Sierra de Zongolica, Mexico, and the Sierra de Jibóia, Brazil were compared. In each area, open-ended interviews were conducted with inhabitants whose economy is one of subsistence. We recorded the cultivation and protocultivation practices of the insect species they use, as well as the length of time they have been doing it. In Zongolica, where the population is of Nahuatl origin, stinging bees (
Introducción
Las abejas sociales (Hymenoptera, Apidae) son los insectos que de manera más aparente han tenido una relación muy cercana y ancestral con el ser humano, alrededor de 7000 años (Hernández-Pacheco 1921). Su uso se relaciona tanto con la obtención de alimento, como con la medicina, incluso esta última palabra deriva su nombre del vocablo mead = miel, una bebida alcohólica hecha a partir de panales de abejas que era consumida frecuentemente como un elixir (Marchenay 1999).
El significado de las abejas ha variado a través del tiempo y lugar: reina de los dioses para los Hitita; lágrima de Ré; compañera de Apolo; nutrís de Zeus y de los hombres de la Edad de Oro; madre de los dioses para los indios Guaraní; y esposa del dios de los muertos para los Bosquimanos (Siganos 1997). La tradición asegura que el Oráculo de Delfos fue revelado por un enjambre de abejas (Ott 1998). La conformación de estos insectos en una estructura social jerarquizada en castas, cuya función es diferente en cada una de ellas, sin duda le permitió, al observarlas, ver un tipo de organización específica funcional y exitosa que de alguna manera fue modelo para erigir un patrón de vida a las primeras sociedades humanas al imitar las cualidades y características de estos insectos. Así mismo, aprendieron a conocerlas y a vigilarlas, aprendieron sus formas de defensa, ayuda, comunicación, pecoreo, patrullaje, reconocimiento, cuidado de crías, etc. además del cómo manejarlas y explotarlas.
Las abejas sociales y productoras de miel son parte esencial de las costumbres religiosas, alimenticias y comerciales de muchos pueblos indígenas. En Latinoamérica, la cosecha de la miel y su comercialización se considera una actividad agrícola prehispánica, así como de las substancias y productos que las abejas elaboran (De Landa 1566 [1994]; Nordenskiöld 1929; Vellard 1954; Crane 1999). Su explotación tiene una amplia tradición en México, sobre todo en el sureste del país (Clavijero 1945). Fue una actividad muy importante para la civilización Maya, la Tolteca, la Azteca e incluso se comercializaba en el mercado de Tenochtitlán. Los Toltecas tenían un gran aprecio por las abejas, creían que las almas se transformaban en insectos, incluso se hace referencia a una "alma de abeja”, lo que acaso indica que el “dios abeja" es una forma posible del alma (Clavijero 1945).
Los Maya criaban abejas sin aguijón antes de la llegada de Colón, por lo tanto la explotación estaba perfectamente controlada (Swartz 1949). En la cultura maya las abejas simbolizaban la unión con el mundo espiritual, donde la deidad “
Los Nahuatl son la cultura más diseminada en México, ellos eran los antiguos Aztecas salidos de Mexcaltitlán, también llamados Aztlán, al oeste del estado de Nayarit, que fue el primer asentamiento azteca, en dónde se formaron las siete tribus Nahuatlacas, que emprendieron su migración en el país, en diferentes direcciones. Por ello, tenían relación con los mayas e intercambio de cosas materiales y culturales. Así que igualmente rendían homenajes a las abejas sin aguijón, pero no a la misma especie, ellos rendían homenaje a la abeja sin aguijón del Altiplano y otros lugares del genéro
Los Chontales que viven en los estados de Yucatán, Tabasco, Chiapas y Oaxaca en México, emplean la miel de
En Brasil, Ihering (1902) registró el conocimiento indígena acerca del comportamiento de las abejas sin aguijón con respecto a su nidificación, arquitectura de los nidos, reproducción, calidad de la miel, la cera, nicho ecológico, etc. Abejas y avispas participan significativamente en la cultura de los Guarani-m'byá, relacionándose con alimentación, actividades religiosas, chamanismo y prácticas de curación, así como para el entendimiento del medio y fenómenos naturales (Rodrigues 2006). Posey (1983) señala que los Kayapó, según su tradición, aprendieron a ser sociales de un hombre sabio ancestral (
Para conocer el manejo tradicional y la sustentabilidad de un recurso hay que recurrir a la Etnobiología, o en este caso a la Etnoentomología, ya que son los grupos autóctonos o indígenas los únicos que han salvaguardado este patrimonio (Carvajal
Siendo las abejas especies de gran valor para los humanos tanto desde el punto alimentario, religioso y espiritual, hemos comparado el uso que hacen de ellas los habitantes de la Sierra de Zongolica, en el Estado de Veracruz en México y los habitantes de la Sierra de Jiboia, en el Estado de Bahía, en Brasil, ya que son lugares enclavados en la sierra y por ello más aislados que otros. Se consideró que su empleo, selección, cultivo y manejo tradicional serían parecidos en ambas localidades.
Materiales y Métodos
Áreas de estudio
En México, este estudio se realizó en el poblado de la Quinta que pertenece a la Sierra de Zongolica, ubicado en el estado de Veracruz. Se encuentra situado en la zona central montañosa (18°47′00″-18°31′03″N, 96°50'04"- 97°02′15″W). Su altitud es de 1.200 metros. Limita con los municipios de Tequila, Omealca, Tezonapa Los Reyes, Texhuacán, Mixtla de Altamirano, Tehuipango, y al sur y suroeste con el Estado de Puebla. Tiene una extensión de 347.33 kmβ. Cuenta con una población de 39.562 habitantes (INEGI 2000). El grupo étnico que predomina es el Náhuatl. Generalmente podemos decir que ha habido poco mestizaje, debido a su aislamiento geográfico y algunos incluso no hablan aún español.
El clima regional es templado-húmedo extremoso Cwb (García 1964) con temperatura media anual de 18,6°C con lluvias abundantes en verano. La vegetación es de tipo selva alta perennifolia, cuenta con especies de cedro (
En Brasil, por otra parte, la recolección de datos se llevó a cabo en el poblado de Pedra Branca que está localizado en la Sierra de Jibóia, el cual se caracteriza como un núcleo rural en la región centro-oeste del estado de Bahía (12°44′30″S, 39°34′50″W). Dista 13 kilómetros del municipio de Santa Terezinha, al cual pertenece, localizándose en la base de la sierra. Este macizo serrano posee aproximadamente 22.500 ha de área y una altitud máxima de 839 msnm (Juncá
La región presenta clima semiárido, temperatura anual media de 24,3°C y pluviosidad anual media de 582 mm. El período lluvioso comprende de noviembre a enero. La vegetación está constituida por Campos Rupestres en las cumbres, Mata Atlántica ombrófila densa en los valles y cuestas, estacional semidecidual en los bordes, y Caatinga arbórea al norte de la Sierra. El suelo tiene aptitud agrícola regular para pasto artificial, restringido para pasto natural y regular para labranzas (CEI 1994). Es un área básicamente rural, la población de Pedra Branca cultiva yuca (
En virtud de esta sierra ubicarse en una zona ecótona, asociada con otros factores, como la altitud, posee una rica biodiversidad y endemismo de especies vegetales (Queiroz
Entrevistas.
Se realizaron visitas periódicas para ver a las especies que los pobladores de Pedra Branca, en Brasil, y de la Quinta en la Sierra de Zongolica, en México, utilizan en sus costumbres tradicionales. Las entrevistas fueron de tipo: abierta, individual o colectiva (familiar). En cada ocasión que se visitaron las localidades, raramente encontrábamos a la misma gente para volverla a entrevistar en el mercado, en el zócalo o en las casas. Los individuos entrevistados eran adultos de ambos géneros: en Pedra Branca fueron entrevistadas 45 personas, 26 hombres y 19 mujeres. En Zongolica se entrevistaron a 200 personas, es decir, en cada estación del año se entrevistaron 50, en dónde mayormente se entrevistó a muchos adolescentes, mujeres y ancianos, así como a algunos niños de varias edades.
Los individuos fueron entrevistados en el mercado, en la calle o en sus casas, si se localizaban cultivos de abejas sin aguijón o de avispas desarrollados o vendiéndose a la miel. También en el mercado local se determinaron la forma de explotación y el cultivo. Se inquirió sobre cuáles especies eran; además, cómo, cuándo y para qué se usaban, cuánto vendían, cómo lo hacían, cuántas veces al año, etc. Las entrevistas las realizaban todos los participantes del proyecto, en ocasiones participaban todos de forma secuencial, y dependiendo con quién había más afinidad, éste preguntaba más, pero todos escuchaban las respuestas. Algunas entrevistas se hacían el primer día en la localidad o el segundo o subsecuentemente, dependiendo de lo que se encontraba, y ocasionalmente se regresaba a la localidad y se realizaban más entrevistas.
Las encuestas fueron hechas al azar dependiendo de la apertura y disposición de la gente, de su receptividad, siendo en ocasiones la familia entera la que participaba, fuera o dentro de sus casas, o en la calle, gente del mercado, hombres o mujeres o incluso niños, gente sentada en el zócalo, gente conocida, gente en donde veíamos un panal, nido, etc.
Recolección y taxonomía de los insectos. El acercamiento a la gente fue al azar, pero no se estudió la percepción local, que tienen los habitantes, sólo se hablaba con ellos de los “bichitos" que comen, los que principalmente son los encontrados en los mercados, tanto dentro como fuera del mismo, vendidos en cazuelitas o en botes, y eran sobre ellos que se les hacían las preguntas del cuestionario. Luego se les pedía a los habitantes que nos llevaran al sitio de dónde los habían traído, a lo cual generalmente accedían, no sin antes comunicarles que se les iba a pagar por ello. Las especies se recolectaron en las localidades y se determinaron taxonómicamente según el criterio de Ayala (1999) para México y para Brasil.
Resultados
Los lugareños del poblado de la Quinta cultivan con métodos modernos a las abejas con aguijón
En Pedra Branca, Brasil, la subespecie
En un caso, se vio una colonia de
En Zongolica, Veracruz, la gente no cultiva generalmente a las abejas sin aguijón, sino que las localiza en la naturaleza en troncos huecos, de árboles vivos o muertos, o el nido se encuentra entre piedras sobrepuestas, o bien, debajo de las tejas de las casas o en los aleros de los techos. La gente saca la miel por la entrada de cera que construyen las abejas y que se encuentran en el vértice del tejado de la casa o en otras partes. En Zongolica se identificaron tres especies de abejas sin aguijón que ellos explotan:
Es frecuente la explotación de las abejas que se encuentran en la naturaleza explotando una cierta parte de éste y sólo volver a extraer miel una vez se restablezca. Los nidos son grandes y abundantes y sólo explotan la miel que van a consumir o a usar ese día, en la curación. La venta solo sucede pocos casos y por encargo especial. No obstante, es frecuente que la explotación esté limitada por la localización del nido mismo, por espacio que exista entre las uniones o por ancho de la entrada, de tal manera que sólo se explota una parte del mismo. Para localizar los nidos siguen a una abeja pecoreadora.
La gente conoce bien a las abejitas, las describen y reconocen y les dan diferentes nombres, reconocen si el nido pertenece a
En Pedra Branca se recomienda la miel de
Por otro lado, en Zongolica se usan los panales de avispas, permitiendo el comienzo de la fundación de sus colonias en los aleros de los techos, en donde los dejan establecerse y crecer hasta que haya suficiente biomasa para ser consumidos o ser utilizados en la medicina tradicional. Su picadura se usa contra la reumatitis, la artritis, el dolor de piernas o de cuerpo, entre otros y la miel tiene diversos usos. En Pedra Branca no se observó esto.
La Tabla 1 resume las principales semejanzas y diferencias en el uso de abejas y otros taxones entre los habitantes del poblado de Pedra Branca en Bahía (Brasil) y de la Quinta en Zongolica, Veracruz (México).
La miel de estas abejitas es muy cara, su precio va desde cinco hasta 80 USD por litro. Se vende por litros o en goteros de 10 ó 20 ml. En promedio, pueden esperarse producciones de 10 a 12 kg por colonia al año, por ello la producción es cuatro ó cinco veces menor que la miel de las abejas del género
La cera que secretan los meliponinos es blanca, como la cera de la abeja melífera, pero luego la mezclan con propóleos o resinas vegetales y el producto resultante es el “cerumen”, de color más o menos negro. Este cerumen es lo que popularmente se conoce como “cera de Campeche". En Cuba, el cerumen se ha empleado en litografía y para hacer tinta, en algunas regiones católicas de América ha servido para la confección de velas para los funerales y las ceremonias luctuosas de la iglesia. Entre los antiguos aztecas fue un elemento indispensable en el arte de orfebrería (Espina y Ordetx 1984). Actualmente se emplea en la cosmética y en las columnas de cromatografía en la industria química.
Semejanzas y diferencias de factores biogeográficos, antropológicos y etnoentomológicos, y del uso y cultivo de abejas entre los habitantes del poblado de Pedra Branca en el Estado de Bahía, Brasil, y los de la Quinta en el Estado de Veracruz, México.
Discusión
Se puede aseverar que es Zongolica, Veracruz, la zona que mejor aprovecha a las abejas, en cuanto al número de nidos y de cultivos. Encontramos que la forma de explotación, cultivo y cuidado de las mismas, son semejantes a los de Brasil las cuales posiblemente estén más diversificadas y adaptadas en Sudamérica, ya que es una bioregión totalmente neotropical, pero Zongolica está justo en el área de transición de las bioregiones neártica y neotropical, por lo que hay alta biodiversidad en ambas regiones. Por otro lado, esta última zona está habitada por indígenas, que son en su mayoría Nahuas, mientras que en Pedra Branca, Brasil, los habitantes son descendientes de la mezcla entre europeos, indígenas y negros.
En Pedra Branca se registraron comentarios de aversión a comer insectos y es visto como un acto de barbarie (RamosElorduy 1990). En Zongolica se consumen 57 especies de insectos (Ramos-Elorduy
La supervivencia de la fauna de abejas de México y Brasil enfrenta serias amenazas por la destrucción de los hábitats, las prácticas agrícolas con aspersión intensiva de insecticidas y potencialmente también por la competencia por los recursos. Luego de la invasión de la abeja africana, se requiere la protección de la flora nativa, incluyendo las flores de la vegetación ruderal, para mantener la diversidad en especies de abejas sin aguijón, ya que por lo menos en México
El conjunto de conocimientos tradicionales relacionados con las abejas se traduce en un recurso cultural valioso que por ello debe ser considerado en cualquier planificación de desarrollo socio-político y ambiental para las dos comunidades investigadas, así como en estudios de inventario de la diversidad biológica local. En este sentido, los pobladores deben ser consultados sobre los cambios en el sistema de uso de la tierra y los recursos naturales, y han garantizado su participación en los debates de la agenda del gobierno. Además, estudios de educación ambiental con base cultural podrían ser desarrollados para asegurar la conservación de la fauna y la flora apícolas en ambas regiones.
