Abstract
Two field populations of Tetranychus urticae were collected from commercial strawberry fields in the state of Guanajuato, Mexico to be compared against a susceptible laboratory strain. The population called line L1 was collected from fields with miticide rotations; the line L2 was obtained from fields without miticide rotations. Both lines were taken to the acarology lab of Antonio Narro University where a series of bioassays were conducted using the leaf dipping technique in order to determine resistance levels in relation to the susceptible laboratory line N-s (susceptible line Antonio Narro University). The results indicate that line L1 shows a resistance ratio of 106.4, 3.7, 5.0, 1.4, and 3.5X for the products Abamectin, Bifenthrin, Dichophol, Fenbutaine oxide and Naled, respectively. Line L2 showed a resistance ratio of 57.4, 8.0, 11.2, 11.3, and 9X against the same acaricides.
Introducción
La arañita de dos manchas, Tetranychus urticae Koch, 1836 (Acari: Tetranychidae), es la principal plaga de una gran varie-dad de plantas y es catalogada como una de las especies que más daños ocasiona a la agricultura en el mundo (Jeppson et al. 1975). Su alto potencial reproductivo le permite incrementar su población rápidamente de tal manera, que en un corto tiem-po puede rebasar el umbral económico si no se toman las medi-das pertinentes para su control (Gould et al. 1987); Una de las herramientas más utilizada es el control químico, sin embargo, el mal uso de los plaguicidas ha producido resistencia (Georghiou y Saito 1983). La resistencia en esta especie es un problema muy serio en numerosos sistemas de producción y se ha presentado prácticamente con todos los acaricidas (Georghiou y Lagunes 1991). El manejo deficiente de acaricidas contra T. urticae data de más de 70 años, iniciando con los primeros registros en la década de los 30 (Georghiou y Saito 1983) donde reportan problemas de control utilizando selenesulfito potásico. Posterior a la introducción de los acaricidas organofosforados Lienk et al. (1952) reportaron pro-blemas en el control de T. urticae, utilizando altas concentra-ciones de paration metílico. En respuesta a estos inconvenien-tes se creó la necesidad de contar con acaricidas de larga vida (Georghiou 1971), uno de ellos el dicofol, es un importante acaricida que se ha utilizado por los últimos 25 años y aparece como un candidato positivo para la resistencia (Grafton-Cardwell et al. 1987). Desde su introducción en 1956 los acaricidas organoestanosos, han sido utilizados con regulari-dad, por lo que también a estos productos se han registrado casos de resistencia, Croft et al. (1984) y Hoyt et al. (1985) registraron los primeros reportes de resistencia a cihexatin. Finalmente, algunas poblaciones de T. urticae muestran resis-tencia a acaricidas más recientes como es el caso de las abamectinas (Campos et al. 1995). Considerando entonces, que desde la década de los 50 y hasta finales de los 80, la rotación de acaricidas ha sido mínima y basada casi totalmente en el uso de compuestos organoclorados y fosforados, y que las sustancias de reciente uso ya presentan en algunas zonas problemas de resistencia. En México el cultivo de fresa es una importante actividad económica, generando un gran aporte económico en toda la cadena productiva. En el caso de la re-gión productora del estado de Guanajuato, México, el cultivo de fresa es el segundo en importancia por la superficie cultiva-da (1044 ha) SAGARPA-SIAP (2007); sin embargo, los costos de producción son elevados, debido al número de aplicacio-nes para el control de este acaro. El primer reporte de resisten-cia lo realizaron Velasco y Pacheco (1968) hacia los productos keltane y clorobencilato; mientras que Luna (1993) reporta un incremento en las dosis de abamectina para el control de T. urticae en cultivos de fresas de Guanajuato. Sin embargo, ac-tualmente no se han realizado trabajos que permitan conocer el nivel de resistencia de estos ácaros hacia los diferentes gru-pos de acaricidas utilizados para su control. Por lo que el obje-tivo de la presente investigación es determinar el nivel de re-sistencia de las poblaciones de T. urticae en el cultivo de la fresa en el estado de Guanajuato, México.
Materiales y Métodos
Línea susceptible (N-s).
Se requirió a partir de una serie de recolecciones de T. urticae en hojas de Ricinus comunnis L. y otras especies de plantas libres a la exposición de plaguicidas de la región de Saltillo, Coahuila, México. El material luego se trasportó al laboratorio de acarología de la Universidad Autó-noma Agraria Antonio Narro y se multiplicó en plántulas de frijol a temperatura de 25 + 2°C, de 60 a 70% de humedad rela-tiva y en condiciones de 12:12 luz: oscuridad, respectivamen-te. Después de 24 generaciones se desarrollaron una serie de bioensayos con el objetivo de conocer la CL₅₀ a cinco acaricidas de diferente grupo toxicológico.
Líneas de campo.
Se recolectaron dos líneas en campos pro-ductores de fresa del estado de Guanajuato, la primera (L₁ se recolectó de huertos con rotación de acaricidas (seis predios). La segunda línea (L₂) se obtuvo en huertos sin manejo (seis predios). Las colonias de ácaros recolectadas en el cultivo de la fresa se trasladaron a la universidad, en donde se colocaron en plantas de frijol variedad lima, formando una población com-puesta para cada una de las líneas, colocadas bajo las mismas condiciones utilizadas en la línea susceptible; los bioensayos se iniciaron inmediatamente.
Bioensayos.
Los bioensayos se realizaron de acuerdo con la técnica de inmersión en hoja (FAO 1979), para ello se seleccio-naron foliolos de frijol con al menos 30 ácaros adultos hembra por concentración (seis concentraciones más un testigo abso-luto, con tres repeticiones), los foliolos tratados se deposita-ban sobre esponjas saturadas de agua en bandejas de plástico (Abou-Setta y Childers 1987). Los acaricidas fueron seleccio-nados de acuerdo al manejo reportado por los productores el día de las colectas, así como por el Comité Estatal de Sanidad Vegetal de Guanajuato (Campaña de Manejo Fitosanitario de la Fresa 2002), siendo los acaricidas seleccionados abamectina (Agrimec CE 1,8%), bifentrina (Capture CE 12,15%), dicofol (AK 20 CE 18,5%), naled (Naled 60 CE 60%) y óxido de fenbutatin (Torque 500 SC 44,64%).
Determinación de la CL₅₀ de los acaricidas.
Para la prepa-ración de las diferentes concentraciones se utilizó agua des-tilada y el producto bionex® como dispersante, en una pro-porción 1mL: 1L de agua. El intervalo de concentraciones utilizadas fue de 50 ppm a 6000 ppm excepto para la abamectina que osciló de 0,1 ppm a 8,0 ppm debido a la alta especificidad del producto. Se tomó como criterio de muerte la inmovilidad total, síntomas de ataxia o el desplazamiento menor al tamaño de su cuerpo al recibir un estímulo. Las lecturas de mortalidad se realizaron a las 24 h excepto para la abamectina que se obtu-vo a las 48 h ya que es un producto que actúa más lento a nivel del ácido aminobutírico.
Proporción de resistencia.
Una vez determinados los niveles de CL₅₀ para las líneas de campo y la línea susceptible de refe-rencia, se determinó la proporción de resistencia dividiendo los valores de CL₅₀ de las líneas de campo contra la CL₅₀ de la línea susceptible (Georghiou 1962).
Análisis de datos.
Los resultados de mortalidad se corrigieron con la fórmula de Abbott (1925), y se realizó un análisis Probit, mediante el método de máxima verosimilitud (Finney 1971). Utilizando el programa SAS system para Windows ver 9.0 (2002).
Resultados y Discusión
En la Tabla 1 se muestran los resultados de la respuesta de la línea de laboratorio (N-s) de T. urticae en relación a cinco acaricidas de diferentes grupos toxicológicos. Como se puede observar la CL₅₀ fue de 0,02, 242, 177, 363 y 302 ppm para los acaricidas abamectina, bifentrina, dicofol, óxido de Fenbutatin y naled respectivamente. La CL₅₀ para la abamectina (0,02 ppm) en esta investigación es similar a las reportadas para otras líneas susceptibles, Campos et al. (1995) y James y Price (2000) reportan una CL₅₀ de 0,019 ppm para las líneas susceptibles Kennewick-s y RU-s (Rutgers University-susceptible) respec-tivamente. En relación al óxido de fenbutatin el resultado 363 ppm fue superior al comportamiento de una línea reportada por Tian et al. (1992) con una CL₅₀ de 300 ppm. En relación con el acaricida bifentrina los resultados 242 ppm son 4,8 veces más altos que los reportados por Khambay et al. (1999) para una línea susceptible. Los resultados para el dicofol (177 ppm) son 9,83 veces mayores a los registrados por Dennehy y Granett (1984) quienes reportan una CL₅₀ de 18 ppm. Sobre este mismo acaricida, Rizzieri et al.(1988) reportan una línea susceptible Orchard-12 con una CL₅₀ de 1ppm. En relación al acaricida naled la línea N-s presenta una CL₅₀ (302 ppm) 2,2 veces mayor a la registrada por Sato et al. (2000) quienes reportan una CL₅₀ de su línea susceptible de 137 ppm. Por lo que podemos mencio-nar que la línea de laboratorio (N-s) se puede considerar, como línea de referencia para estudios con el acaricida abamectina.
Concentración letal, límites fiduciales y valor de la pendiente de acaricidas aplicados a la línea susceptible N-s de hembras adultas de Tetranychus urticae.
n: Número de hembras adultas de T. urticae, g.l.: Grados de libertad y rβ: Coeficiente de determinación. Límites fiduciales = límites de confianza.
En las Tablas 2 y 3 se presentan los resultados sobre las líneas de campo de T. urticae. La línea L₁ que comprende mate-rial recolectado en huertos con rotación de acaricidas y una L₂ que comprende ácaros provenientes de huertos sin una rota-ción adecuada de acaricidas. En los productos abamectina, bifentrina, dicofol, óxido de Fenbutatin y naled se obtuvo una CL₅₀ de 1.91, 904, 883, 508, 1083 y 1,03, 1943, 1995, 4107, 2720 ppm para la L₁ y L₂ respectivamente.
Concentración letal, límites fiduciales y valor de la pendiente de acaricidas aplicados a la línea de campo con rotación de acaricidas L₁ de hembras adultas de Tetranychus urticae y su proporción de resistencia contra la línea susceptible.
n: Número de hembras adultas de T. urticae, g.l.: Grados de libertad, rβ: Coeficiente de determinación y L₁ vs. Ns: Proporción de resistencia. Límites fiduciales = límites de confianza.
Concentración letal, límites fiduciales y valor de la pendiente de acaricidas aplicados a la línea de campo sin manejo L₂ de hembras adultas de Tetranychus urticae y su proporción de resistencia contra la línea susceptible.
n: Número de hembras adultas de T. urticae, g.l.: Grados de libertad, rβ: Coeficiente de determinación y L₂ vs. Ns: Proporción de resistencia. Límites fiduciales = límites de confianza.
La razón de obtener una CL₅₀ en L₁ mayor que en L₂ para el acaricida abamectina, probablemente se debe al número de aplicaciones que se dan en los predios donde se recolectó la L₁, mencionando los técnicos del departamento estatal de sa-nidad vegetal del estado de Guanajuato que se dan 10 aplica-ciones de acaricidas para el control de la arañita de dos man-chas por temporada, de las cuales, cinco son de abamectina de forma intercalada otros acaricidas, mientras que en los culti-vos donde se obtuvo la L₂, se realizan de 15 a 20 aplicaciones dando mayor peso a acaricidas como el dicofol y óxido de fenbutatin (costo económico) y una aplicación por ciclo de abamectina.
Campos et al. (1995) reportan para líneas de campo en or-namentales una CL₅₀ que va de 0,5 ppm a 8,8 ppm; mientras que James y Price (2000) reportan una CL₅₀ para líneas de campo sobre lúpulo de 2.5 a 5 ppm. En relación a la bifentrina la línea L₁ presenta una CL₅₀ de 904 ppm, mientras que la L₂ es de 1943, lo cual constituye una diferencia de 2,15 veces más resistente la L₂. Yang et al. (2002) reportan una CL₅₀ de 218 ppm en una línea de campo resistente a bifentrina, por lo que ambos resul-tados obtenidos en el estudio superan a lo reportado. En lo que respecta al acaricida óxido de fenbutatin la línea L₁ muestra una CL₅₀ de 508 ppm y la línea L₂ de 4107, lo que constituye una diferencia 8,1 veces menor. En este acaricida Tian et al. (1992) reportan una CL₅₀ para una línea de campo sobre perales de 1177 ppm, por lo que podemos mencionar que la línea L₂, reba-sa a los valores de resistencia reportados por estos autores. Para el caso del dicofol la L₁ (883 ppm) resultó 2,26 veces me-nor que la L₂ (1995 ppm) estos resultados sin embargo, son menores a los reportados por Cotero y Sánchez (1989) quienes reportan una CL₅₀ de 2804 ppm para una línea de campo sobre ornamentales, y Dennehy et al. (1987) determinaron una CL₅₀ de 8590 ppm para una línea de campo sobre algodón. En el caso del acaricida naled la línea L₁ (1083 ppm) resultó 2,51 ve-ces menor que la L₂ (2720 ppm). Estos resultados son mayores a los reportados por Sato et al. (2000) quienes reportan una CL₅₀ de 586 ppm.
Como se puede observar, la línea L₂, presentó los valores más altos de CL₅₀ en comparación a la línea L₁ (excepto para el acaricida abamectina), esto probablemente debido a la nula rotación de acaricidas, ya que, los cultivos donde se recolectó esta línea (L₂) se hace el doble de aplicaciones con excesivas aplicaciones de dicofol y del óxido de fenbutatin con pobres resultados, aunado a lo anterior Yang et al. (2002), mencionan, que se puede generar una resistencia cruzada positiva, contra productos piretroides, por tal razón el producto bifentrina pre-senta resultados elevados.
En las Tablas 2 y 3 se presentan los resultados de la pro-porción de resistencia de las líneas L₁ y L₂ en función a la línea susceptible (N-s). Esta proporción de resistencia, nos permite discriminar poblaciones con problemas de resistencia, consi-derando resistentes aquellas que presentan un factor de 10 veces al comparar las líneas de campo y la de referencia. Como se puede observar, las proporciones de resistencia de las lí-neas L₁ y L₂ en relación con la línea susceptible para la abamectina, bifentrina, dicofol, óxido de fenbutatin y naled fueron de 106, 3,7, 5, 1,4, 3,5 y 57,4, 8, 11,2, 11,3 y 9 veces respectivamente.
Campos et al. (1995) reportan una proporción de resisten-cia para líneas recolectadas en rosal de uno a 658 veces, men-cionando que las líneas que reciben menos de seis aplicacio-nes por año de abamectina la proporción de resistencia se mantiene estable, mientras que las poblaciones de campo que reciben más de 30 el incremento de resistencia puede llegar a 1597 veces. Caso similar al encontrado en esta investigación para ambas líneas, superando por mucho el factor de resisten-cia de 10 veces. Herron et al. (2001) reportan una resistencia de 109 veces para el producto bifentrina, aludiendo que en tres años anteriores era de 1,2 veces. Estos resultados difieren de lo encontrado, ambas líneas no superan el factor de resistencia (3,7 y 8 veces para L₁ y L₂); sin embargo, tenemos valores altos en la L₂ que nos muestran que la aplicación excesiva de pro-ductos como dicofol y óxido de fenbutatin afectan la acción de la bifentrina posiblemente a través de resistencia cruzada posi-tiva. Dennehy y Granett (1984) reportan una resistencia del acaricida dicofol de 5,6 veces, en líneas obtenidas en algodón; Dennehy et al. (1987) reportan para el mismo cultivo una resis-tencia de 168 veces de 15 en poblaciones recolectadas en huer-tos de manzano (Dennehy y Glover 1988). En nuestro estudio la L₂ supera el factor de resistencia debido al elevado número de aplicaciones de este producto por temporada.
Goodwing et al. (1995) reportan una proporción de resis-tencia de 2,4 a 464 veces al óxido de fenbutatin en líneas reco-lectadas en rosas mientras que Jacobson et al. (1999) registran una proporción de resistencia de tres a 157 veces, en líneas colectadas en diferentes cultivos de Reino Unido. Nuestros resultados muestran que la línea L₂ (11,3) es la que supera el factor de resistencia, sin embargo la línea L₁ mantiene valores bajos (1,4). Por último, para el acaricida naled Sato et al. (2000) reportan una resistencia de 8,4 veces, la cual es un resultado muy similar al reportado en esta investigación en la línea L₂ de nueve veces, la razón de encontrar niveles elevados de resis-tencia sin superar dicho factor, posiblemente se deba al uso de productos del grupo de los fosforados (al cual pertenece el naled) para el control de especies insectiles del cultivo. Por lo anterior, podemos mencionar que la rotación de productos es indispensable, debido a las propiedades ecológicas y poblacio-nales de la especie, ya que presenta una rápida adaptación a las nuevas moléculas utilizadas para su control. Como pode-mos observar la línea donde había una rotación intercalada de abamectina con otros acaricidas mostró una menor resisten-cia; sin embargo, el uso repetitivo de este producto, también mostró resultados negativos.
Conclusiones
En relación a la línea de laboratorio (N-s), ésta mostró una alta susceptibilidad para el acaricida abamectina; por lo que pode-mos mencionar que esta línea se puede utilizar como referencia en estudios con inicios de resistencia para el acaricida. Los resultados confirman una disminución en la eficacia de los acaricidas al no tener un método de rotación. Los análisis probit nos generan una valiosa información, acerca del grado de tole-rancia de las poblaciones, para un programa de manejo de la resistencia. La población L₁ presentó los coeficientes de resis-tencia más bajos, a excepción del producto abamectina, donde se recomienda menos de tres aplicaciones por temporada para evitar problemas de resistencia.
