Abstract
Introducción
Las moscas blancas son consideradas la principal plaga a nivel mundial (Rodríguez y Cardona 2001). Dentro de éstas,
Los daños ocasionados por el insecto se pueden dar por la succión de savia y por la inyección de toxinas a través de la saliva, ocasionando el debilitamiento de la planta y la formación de manchas cloróticas (Infoagro 2004). En ataques intensos se producen síntomas de deshidratación, disminución o detención del crecimiento. De igual forma, la excreción de miel de rocío sobre hojas, flores y frutos, proporciona el medio adecuado para el establecimiento del hongo
Actualmente se ha demostrado que
Con el fin de contar con un insecticida microbiano como alternativa para el control de
Materiales y Métodos
Evaluación sobre el cultivo de melón
Con el propósito de evaluar la eficacia del preformulado con base en
En noviembre de 2005 se sembró una parcela de 800 mβ, en la cual se contaba con ocho surcos de 90 m de largo x 1 m de ancho; a esta parcela se le denominó MIP, debido a que se realizaron una serie de prácticas biológicas y culturales para el manejo integrado del cultivo y de
Para registrar la presencia de
Paralelamente se contó con una parcela de igual dimensión a la anterior, denominada tratamiento agricultor, la cual se encontraba distanciada de la parcela MIP por 10 surcos. A esta parcela se le realizó solarización y aplicación del producto con base en
Se determinó la población de los estados inmaduros de mosca blanca, mediante muestreos semanales en dos plantas aledañas a cada una de las trampas del interior de las parcelas MIP y Agricultor. De cada planta se tomaron dos hojas del tercio final del tallo y en el laboratorio se realizó el conteo mediante un estereoscopio del número total de huevos y ninfas en un área de 4 cmβ. La fluctuación semanal de la abundancia adultos de mosca blanca se determinó mediante la ubicación de una malla o cuadrícula móvil, contando y promediando el número de individuos presentes en cinco cuadros, cada uno con un área de 10 cmβ (Fig. 1). La eficacia de los tratamientos se determinó comparando la producción total (t/ha) al momento de la cosecha. Se recogieron los frutos de todas las plantas y se calcularon los rendimientos cuantificando los costos de producción mediante el índice beneficio-costo, entendido como el ingreso bruto sobre los costos de producción (Calvo 1996).
Evaluación sobre el cultivo de tomate
El esquema MIP basado en la aplicación del preformulado con base en
La evaluación se realizó en un área de 816 mβ, la cual se dividió en dos parcelas que contenían ocho surcos de 45 m de largo cada una, para un total de 16 surcos. Una parcela de ocho surcos se denominó MIP, debido a que en ella se realizaron una serie de prácticas biológicas y culturales para el manejo integrado del cultivo y de la plaga blanco (
Como en el caso del cultivo de melón, se incluyeron trampas amarillas de 12 x 16 cm con pegante, ubicadas cada 5 m en el perímetro de la parcela. En el interior del cultivo se ubicaron diez trampas en “W”, con el fin registrar la presencia de adultos de mosca blanca. Otra estrategia de manejo consistió, en la eliminación de “hojas bajeras” en las plantas con el propósito de reducir la presión de población de ínstares ninfales finales de
En el tratamiento MIP, se realizaron diez aplicaciones de los productos con base en
Resultados y Discusión
Evaluación sobre el cultivo de melón
La temperatura promedio durante el ensayo fue de 32°C, con mínimas de 23°C y máximas de 41°C.
Las aplicaciones se hicieron cada semana debido a que durante este tiempo hubo adultos de

Conteo de adultos de

Presencia de adultos de
La mayor producción (29,4 t/ha, con una rentabilidad de $10'504.514 pesos) se observó en la parcela en que se aplicó el bioplaguicida con base en
Asimismo, los resultados del presente trabajo permiten sugerir que el hongo entomopatógeno
Parámetros económicos por tratamiento por hectárea del cultivo de melón.
I B/C = Índice beneficio/costo.
Evaluación sobre el cultivo de tomate
La temperatura promedio durante el ensayo fue de 28°C, con mínimas de 23°C y máximas de 35°C. Como en el caso del cultivo de melón, se tuvieron que realizar las aplicaciones de los bioplaguicidas cada semana debido a la abundancia de adultos de

Presencia de adultos de
A pesar de la mayor presencia de adultos, durante todo el período del cultivo la población de los estados inmaduros (huevos y ninfas) fue baja, con una máxima de cuatro individuos por 4 cmβ. Sin embargo, dado el daño potencial y directo que puede ejercer un individuo, se mantuvo la precaución de realizar las aplicaciones semanales. La baja presencia de ninfas, pudo deberse a que los bioplaguicidas ejercieron algún control (no cuantificado) sobre los estados de desarrollo iniciales. Según Espinel
Aunque no se cuantificó la infección producida por los bioplaguicidas, en algunas evaluaciones se infirió la infección de ninfas por
De otro lado, se pudo observar una alta población de huevos y diferentes ínstares ninfales de
La mayor producción de tomate cherry, se obtuvo en la parcela en la que se aplicó el bioplaguicida con base en
Parámetros económicos por tratamiento por hectárea del cultivo de tomate cherry.
I B/C = Índice beneficio/costo.
En general existen muchas experiencias de esquemas de manejo integrado de las moscas blancas sobre diferentes cultivos en el mundo. Naranjo (2001), menciona que en estrategias MIP implementadas en los Estados Unidos dentro del control biológico, se han usado principalmente los parasitoides, seguido por los depredadores y por último, los hongos entomopatógenos. Además, resalta que en estudios en cultivos de algodón en Arizona, la integración de enemigos naturales con insecticidas químicos selectivos, además del uso del control biológico de conservación, resultó en una estrategia promisoria para el manejo de
Dentro de las experiencias de manejo de las moscas blancas en campo basado en el uso de bioplaguicidas se encuentran resultados variables. Según Faria y Wraight (2001), la eficacia de los bioplaguicidas bajo condiciones de campo no es tan buena como en invernaderos, esto explica el bajo número de productos aplicados en estos agroecosistemas. Esto se puede deber a las condiciones ambientales limitantes para los microorganismos y a que los cultivos son vulnerables a cambios de la vegetación que la rodea o de campos cosechados. Wraight
Por otra parte Garzón (2004), evaluó un esquema MIP en un cultivo de tomate versus una parcela con manejo dado por el agricultor. Dentro de este esquema, incluyó el uso del bioplaguicida con base en
En los dos cultivos, se evidenció un aumento en pequeña medida de la producción y rentabilidad respecto al tratamiento agricultor. Según Cardona (1995), el sistema MIP no está hecho para aumentar rendimientos, sino para mantener los niveles de producción tradicionalmente obtenidos por los agricultores de la zona, porque de no ser así, las posibilidades de su adopción son mínimas.
Teniendo en cuenta lo anterior, se puede concluir que el uso del preformulado con base en
Footnotes
Agradecimientos
Los autores agradecen a Fontagro por la financiación del presente trabajo.
