Abstract

El segundo libro aquí reseñado corresponde a la tercera edición de la entomología de Gullan y Cranston. Este puede considerarse como un libro complementario al Borror. Mientras la mayor parte de los capítulos de Triplehorn y Johnson están orientados para ofrecer claves para todas las familias (y algunas subfamilias) de todos los órdenes de insectos presentes en la Región Neártica, seguidos de sinopsis de las familias, este libro abarca en sus primeros seis capítulos temas en anatomía, fisiología, reproducción y ciclos de vida. El séptimo capítulo comprende sistemática y filogenia, el octavo biogeografía y evolución, y los capítulos nueve a doce tratan de grupos particulares como los insectos del suelo (hojarasca, cavernas, carroñeros…), insectos acuáticos, plantas e insectos y comportamiento social. Posteriormente se incluyen los temas de depredación y parasitismo (Capítulo 13), defensa (Capítulo 14), entomología médica y veterinaria (Capítulo 15), plagas (Capítulo 16) y, finalmente, métodos de colección, curación e identificación. El primer capítulo hace una breve referencia al consumo de larvas de Rhynchophorus (Curculionidae) en Colombia y países vecinos, aunque no se menciona el consumo de reinas de Atta (Formicidae), hecho que supuestamente es reconocido internacionalmente para Colombia.
Los capítulos en morfofisiología están bien escritos y con ilustraciones en blanco y negro de alta calidad, las cuales refuerzan bien los conceptos y temas tocados en las secciones dentro de cada capítulo. En cada capítulo hay cuadros con información especial en tópicos selectos. En la sección de filogenia la Figura 7.2 (página 182) resume las ideas más recientes en relaciones genealógicas dentro de Hexapoda, colocando a Collembola y Protura como un grupo no monofilético, y excluyendo a Diplura de Insecta s. str. Mantophasmatodea se ubica como grupo hermano de Grylloblattodea. Con la excepción de la incierta ubicación de Strepsiptera, los hemipteroideos y holometábolos ocupan las relaciones que desde hace un tiempo se han propuesto (Kristensen 1991).
En los capítulos siguientes los autores desean abarcar grupos de insectos no por sus relaciones filogenéticas, sino por su lugar o forma de vida (desde insectos de hojarasca hasta insectos eusociales). Los últimos capítulos son de especial interés para los entomólogos prácticos pues relacionan los temas de los insectos como problema de salud o plaga.
Este libro hace un buen balance de los temas básicos en el estudio de la entomología, y contiene cambios, puntos de vista y referencias actualizadas. Su precio (US $75) lo hace más atractivo para el bolsillo del consumidor, aunque sigue estando lejos del alcance de muchos estudiantes.
Los lectores angloparlantes y los investigadores latinoamericanos con familiaridad y acceso a libros foráneos pueden disfrutar de manuales entomológicos que cubren casi todos los tópicos esenciales para el estudio de cualquiera aspecto en la biología de estos artrópodos. Sin embargo, seguimos careciendo de manuales o textos en español, que agreguen al valor del idioma nativo precios bajos y, sobre todo, enfoques biológicos y taxonómicos con nuestra fauna Neotropical. Algunas editoriales asumieron la tarea de traducir al español o portugués algunos de los libros escritos en otros idiomas, pero las versiones en español no incluían ningún tipo de adaptación a las faunas tropicales. Esperemos que este siglo XXI sea testigo de propuestas editoriales que enfrenten esta situación.
