Abstract
El objetivo primordial de esta investigación fue evaluar algunos métodos para la supervisión de las poblaciones y el control de la mosca de los establos, Stomoxys calcitrans (Diptera: Muscidae), con el fin de aportar información para establecer un manejo integrado de esta plaga. El trabajo se realizó en la plantación "Palmas del Casanare", municipio de Villanueva (Cas.), a 400 msnm, una precipitación promedio anual de 2.000 mm, una humedad relativa del 85% y una temperatura: entre los 22 y 26°C. Se analizó el comportamiento de la población de S. calcitrans en el tiempo, sin encontrar efecto de factores climáticos como precipitación, temperatura y humedad relativa. Al evaluar la efectividad de diferentes trampas para la captura de adultos, las trampas adherentes de color azul dieron una muestra representativa de la fluctuación de los mismos. Se estudió la preferencia de S. calcitrans por los sustratos de fibra y raquis de palma de aceite y algunas modificaciones de ellos, encontrando que los raquis son de mayor aceptación para la oviposición y el desarrollo larval del insecto, pero su preferencia se ve notablemente disminuida cuando éstos presentan contenidos menores de aceite residual. También se determinó la eficiencia del control biológico de esta mosca por medio del parasitoide Spalangia spp., cuyo parasitismo siempre estuvo presente a lo largo del tiempo.
Introducción
En Colombia ha tomado gran auge el cultivo de la palma de aceite, gracias a la demanda de sus productos para fines industriales. Una de las prácticas que se realizan en las plantaciones de palma de aceite es la aplicación de los racimos vacíos o raquis sobre la superficie del suelo con el fin de mejorar las condiciones fitosanitarias del cultivo y las características físico-químicas del suelo. Sin embargo, esta práctica se ha convertido en un serio problema para otros sectores vecinos como el ganadero, cuyos rendimientos se han visto afectados debido al aumento de la población de la mosca de los establos, Stomoxys calcitrans (L.) (Diptera: Muscidae) que encuentra en los raquis de la palma de aceite un lugar muy acogedor para su oviposición y desarrollo larval. Este nuevo problema motivó la evaluación de métodos de supervisión de las poblaciones y de control de la mosca de los establos, como un aporte para establecer un manejo integrado de la plaga.
Revisión de Literatura
La mosca de los establos pertenece al Phylum Artropoda, Clase Insecta, Orden Diptera, Suborden Cyclorrhapha, Familia Muscidae, Género Stomoxys y especie calcitrans (L.) (Georgi 1985). Esta mosca es muy similar a la mosca doméstica, pero su abdomen es más ancho, más claro y tiene siete pequeñas manchas negras redondeadas, las cuales forman una figura en forma de ocho sobre la cara dorsal (Urueta 1975); tiene un tamaño de unos 6 mm, posee una trompa rígida (picadora) y dirigida hacia adelante, carece de mandíbulas y máxilas y sólo posee el labro y la hipofaringe. En estado de reposo tiene la cabeza dirigida hacia arriba con las alas extendidas y las patas abiertas (Rodríguez 1991). Los adultos se encuentran generalmente en los establos y en sus alrededores, atacando a los bovinos para alimentarse de sangre. La succión dura normalmente de 8 a 9 minutos (Atias y Heghme 1984). Se calcula que una mosca puede ingerir unos 16 cm³ de sangre durante su vida para poderse mantener (Asocebú 1985). También puede alimentarse de una gran diversidad de sustancias y productos en descomposición (Madrigal 1992).
Para su reproducción, la mosca prefiere el cagajón cuando éste se encuentra mezclado con paja y fuera de las instalaciones; también se reproducen eficientemente sobre porquinaza, en potreros irrigados con ella, en heces humanas, en estiércol de ganado vacuno, y en residuos vegetales en descomposición (Aguilar 1995; Boire et al. 1988; Madrigal 1992). Luego de haber tomado sangre por tres o cuatro veces, las hembras colocan sus primeros huevos al cabo de nueve días sobre la materia orgánica en descomposición, en grupos de 60 a 270 cada vez, hasta llegar a un total de 600-800 (Tangarife 1990).
Las larvas emergen de los huevos entre 1 y 4 días o más, y en su último instar miden de 10 a 12 mm de longitud, son de color blanco amarillento y poseen un par de espiráculos caudales de color negro con tres aberturas irregulares dispuestas alrededor de una área central oscura (Urueta 1975). Viven en las deyecciones del ganado caballar y al cabo de tres semanas se transforman en pupas, estado en el que duran mínimo nueve días. Los adultos viven de tres a cuatro semanas, y algunas veces más, de tal forma que el ciclo total de la S. calcitrans se eleva a unos 70 días (Borchert 1981).
Los animales bovinos débiles son los que se ven más afectados por las moscas del establo. Se estima que éstas producen una pérdida de peso de 200 g diarios por cabeza y disminuyen la conversión alimenticia en un 11%, en tanto que las novillas libres de moscas ganaron 90 g por día más que las que tenían un promedio de 50 moscas por animal, y la eficiencia alimenticia mejoró en un 13% (Asocebú 1985). Las moscas tienen capacidad para transmitir diferentes agentes patógenos, además de provocar la formación de ampollas intradérmicas que pueden formar úlceras. Las infestaciones masivas producen en ocasiones la muerte. Entre las enfermedades infecciosas más importantes transmitidas por S. calcitrans se encuentran el carbunco, la anemia infecciosa y la surra (Blood et al. 1986).
Manejo de la mosca de los establos
Parasitoides: el manejo que se busca para S. calcitrans consiste en la cría, liberación y protección de los enemigos naturales, en especial las especies de la familia Pteromalidae (Hymenoptera) (Rodríguez 1992). Estas avispas se producen masivamente en los laboratorios y se liberan en los sitios donde se reproduce y habita la mosca. Los parasitoides hembras depositan un solo huevo dentro de la pupa y tanto ella como su progenie se alimentan de la hemolinfa de la pupa. El nuevo individuo emerge entre 20 y 35 días y comienza de inmediato la búsqueda de un nuevo huésped (Cabrales et al. 1985). Con un buen manejo de estos parasitoides se puede llegar a controles con porcentajes bastante altos, teniendo en cuenta que el ciclo de vida de estas avispas tiene mayor duración que el de la mosca y que los niveles de parasitismo y mortalidad de pupas asciende lentamente (Cabrales et al. 1985).
Un caso exitoso del buen empleo de los parasitoides se presentó en el establecimiento avícola de la granja "Sierra Morena", de Pereira, donde se tenían 50.000 gallinas ponedoras en jaulas. El 20 de enero de 1981 se inició el programa, se liberaron 300.000 parasitoides quincenalmente, hasta llegar a acumular 2′500.000 el 20 de mayo del mismo año. De 100 pupas recolectadas antes de iniciar la liberación de avispas emergieron 80 moscas. La siguiente muestra se tomó 60 días después y emergieron 58; a los 90 días 20 moscas y a los 120 días sólo emergieron tres moscas de las 100 pupas recolectadas al azar, teniendo un 97% de control (Madrigal 1992; Rodríguez 1992).
En la plantación de palma de aceite Manavire, ubicada en el departamento del Meta, se crió el parasitoide Spalangia sp. (Hymenoptera: Pteromalidae) con el fin de realizar liberaciones masivas, y experimentalmente, el parasitismo en pupas de Musca sp. alcanzó el 70% y se espera que en campo se obtengan resultados similares (Syed 1994).
Un buen número de parasitoides se introdujeron a Mauritius entre 1966 y 1972 en un esfuerzo para controlar las plagas del ganado S. nigra y S. calcitrans. De estos, Spalangia spp., Pachycrepoideus vindemiae (Rondani), Tachinaephagus zealandicus y Muscidifurax raptor Girault y Saunders (Hymenoptera: Pteromalidae) llegaron a estabilizarse. El daño de la mosca llegó a ser despreciable en las regiones más secas alrededor de la costa, pero permaneció severa en el interior más húmedo. El esfuerzo demostró la importancia de los hábitos en la selección del huésped por parte de los parasitoides de pupas de las moscas y la necesidad de emplear enemigos naturales en el control biológico de moscas (Greathead 1986).
Poblaciones de la mosca de los establos y de la mosca doméstica han sido controladas eficientemente en una granja ganadera de Florida por medio de la liberación sostenida de Sp. endius Walker, pero las liberaciones de ésta y otras especies de pteromálidos en los lotes de alimentación, en planicies altas, subsecuentemente fallaron. Sin embargo, liberaciones de Sp. nigroaenea serían mas apropiadas contra S. calcitrans, en tanto que M. raptor, comercialmente disponible, podría servir contra ambas especies de moscas. El retorno económico del control de S. calcitrans mediante parasitoides pteromálidos en lotes de alimentación aparece favorable, con un posible 260% de beneficio a través de la ganancia de peso para una tasa de liberación de 100 parasitoides por cabeza de ganado (Greene y Morgan 1990).
En granjas de cerdos se colocaron, en un cobertizo, dos recipientes con 2.000 y 3.000 pupas de moscas infestadas por Sp. nigroaenea y M. raptor, el 30 de enero de 1990. Los parasitoides se vigilaron en tres sitios del cobertizo a intervalos de dos a cuatro semanas durante febrero-noviembre, y una vez seis meses más tarde. Ambas especies permanecieron estabilizadas en el cobertizo a lo largo del período de observación. Sp. nigroaenea fue más numerosa que M. raptor, e individuos de Sp. nigroaenea demostraron mayor actividad de dispersión que los de M. raptor (Muska 1992).
Entre otros enemigos naturales de S. calcitrans se encuentran la acción depredadora de hormigas como Ectatomma ruidum (Roger) (Hymenoptera: Formicidae-Ponerinae), la cual se caracteriza por ser una hormiga cazadora diurna y se ha observado afectando formas inmaduras de algunas moscas de las familias Muscidae, Sarcophagidae y Stratiomyidae (Zenner de Polanía 1994). También se reporta la acción de los cucarrones estafilínidos, localizados generalmente en el estiércol, Creophilus erythrocephalus y C. maxillosus L. sobre S. calcitrans (Ripa 1990).
El control cultural hace referencia a las prácticas que buscan que la mosca no encuentre sitios adecuados para la oviposición y el desarrollo de las larvas, y simultáneamente propiciar las condiciones para el establecimiento de depredadores (Rodríguez 1992). Al comparar el costo de la remoción de excrementos en granjas lecheras y la utilización de insecticidas, se encontró que se pueden eliminar muchas aplicaciones de estos productos. Aún, si los insecticidas no son eliminados totalmente, el incremento de los costos de remoción serían compensados con la reducción de los costos de los insecticidas (Lazarus et al. 1989).
Como un complemento del manejo integrado de la mosca de los establos se usan trampas cónicas sin elementos tóxicos, los cuales atraen a los adultos. Las trampas se distribuyen estratégicamente según el tamaño de las explotaciones (Madrigal 1992; Rodríguez 1992). Las trampas de acrílico o trampas de colores con pegante son muy comunes para la captura de muchas especies de insectos. Las industrias procesadoras de carne, en Alemania, pegan mallas a las ventanas y ubican trampas brillantes en sitios disponibles de los cuartos, los cuales pintan con colores claros (amarillo, azul claro o blanco) y los mantienen tan oscuros como sea posible para así manejar diferentes especies de moscas sin dañar el ambiente (Schmidt 1986).
En Zimbabwe, al utilizar tela de algodón teñida con azul talógeno se atrajo tres veces más moscas de S. calcitrans que paneles de fibra de vidrio, mientras que marbetes impregnados con insecticida no parecieron controlar las poblaciones de Stomoxys spp. que atacan el ganado (Holloway y Phelps 1991).
Las trampas Williams, diseñadas para ser usadas en la vigilancia y que tienen páneles en fibra de vidrio que reflejan la luz ultravioleta y están cubiertos con un adhesivo, pueden ser transformadas en trampas de control al remplazar el adhesivo por insecticidas piretroides, que no se adhiera a la fibra de vidrio, con hilo impregnado de permethrin al 1%, y en las hebras de hilo no menores a 1,27 cm para permitir el paso de la luz. No es aconsejable cubrir los paneles y el hilo tratado con adhesivo, ya que las trampas pierden efectividad cuando están cubiertas por los cuerpos de las moscas (Tseng et al. 1986).
Una trampa portátil que era visiblemente atractiva a la mosca doméstica y a la mosca de los establos se construyó de una pirámide blanca y amarilla localizada en el tope de una base vertical blanca con cortacircuitos largos en cada lado. Las moscas atraidas murieron electrocutadas por acción de energía solar. Tres trampas mataron un promedio de 1.360 moscas domésticas y 1.190 moscas de establo por día en un vertedero de excrementos y fueron efectivas al atrapar moscas, ácaros, arañas, avispas, insectos, parasitoides, depredadores, así como larvas y adultos de otros dípteros y algunos pájaros (Pickens y Mills 1993).
La efectividad de trampas de luz ultravioleta electrocutante en el control de mosca doméstica se evaluó en experimentos de laboratorio y campo en Dinamarca. La tasa de efectividad de las trampas en el laboratorio dependió de la actividad de búsqueda de las moscas y de su respuesta a luz, la cual fue afectada por parámetros fisiológicos y ambientales como la presencia de otros objetos en el cuarto. Se intentaron varias modificaciones de las trampas para mejorar su efectividad, tal como el uso de un electrodo para reflejar la luz, pero no tuvieron efecto. Varios tipos de trampa ultravioleta comercialmente disponibles se probaron en una granja de cerdos, y se encontró que el número de moscas muertas en estas trampas fue insignificante en relación con la población total. Se concluyó que las trampas de luz ultravioleta son inadecuadas para el control de moscas en las granjas (Skovmand y Mourier 1986).
Los ganaderos han controlado la mosca en sus hatos por medio de baños o aspersiones con diferentes productos químicos, orejeras y rascaderas. La frecuencia con que se realizan los baños varía dependiendo de los productos utilizados y de sus efectos residuales (Rodríguez 1989; Rodríguez 1991). La utilización de marbetes de oreja impregnados con flucythrinato y cintas de oreja con permetrina en un manejo integrado de moscas, controlaron los adultos de S. calcitrans durante 10 semanas (Hogsette y Ruff 1986). Se han logrado controles completos de la mosca de los establos durante cuatro meses por medio de marbetes de oreja impreganados con cypermetrina (Pecheur 1985). Los insecticidas organofosforados dan una protección adecuada a los animales hasta por 10 dias y en ocasiones son mucho más económicos que otros productos (Khan 1988).
La mosca es uno de los insectos con mayor capacidad de manifestar resistencia; la ocurrencia de este fenómeno hace necesario realizar las aplicaciones más frecuentes y con mayores dosis, agravando, aún más, las consecuencias indeseables que se tienen con la utilización de estos productos (Madrigal 1992).
Los continuos viajes del ganado hasta los lugares de baño, el alto costo de los productos, la cuestionada efectividad de los compuestos químicos que generan una protección cada vez menor, unidos a la contaminación del ambiente y del propio hombre, hacen que el problema siga vigente en las regiones ganaderas y que sea necesaria la búsqueda de soluciones rápidas y efectivas (Asocebú 1985; Rodríguez 1991).
Materiales y Métodos
Este trabajo se realizó en la plantación de palma de aceite "Palmas de Casanare", ubicada en el municipio de Villanueva (Cas.), a 400 msnm, y con una precipitación promedia anual de 2.000 mm, una humedad relativa del 85% y una temperatura entre los 22 y 26°C.
El estudio de la población de la mosca de los establos se realizó por medio de siete trampas azules adherentes de 23 x 25 cm que se inspeccionaron semanalmente y se colocaron en la cerca que bordea el lote del botadero de tusa, distanciadas 40 m una de otra. Las variaciones de la población de S. calcitrans se analizaron por medio de correlaciones entre la fluctuación de la población y algunos factores climáticos como la precipitación, la temperatura y la humedad relativa.
Evaluación de trampas para la captura de adultos de S. calcitrans
Determinación de la preferencia de S. calcitrans por diferentes sustratos
Tratamientos y dosis para la evaluación de los modificadores ambientales.
Se realizó una segunda evaluación del ensayo con una aplicación adicional a las dos del ensayo anterior. En el tratamiento con el Thiodan se trabajó con 2 cm³ por parcela.
Los datos de este ensayo se analizaron mediante un diseño de bloques completos al azar, donde los datos se normalizaron mediante la fórmula
Control biológico de la mosca de los establos:
Resultados y Discusión
Fluctuación de la población de S. calcitrans:
En la fluctuación poblacional de adultos de S. calcitrans (Fig. 1) se puede observar un decrecimiento suave de la curva durante las primeras cinco semanas, luego de las cuales se encontró el primer incremento de la población, el cual duró dos semanas, para iniciarse un brusco decrecimiento de tres semanas de duración. La mayor población de adultos se logró entre las semanas 10 y 11, a mediados de septiembre, y se dió inicio a un decrecimiento suave que se mantuvo hasta diciembre 22. Al comparar esta fluctuación poblacional con las curvas de precipitación, humedad relativa y temperatura promedia sólo la humedad relativa explica significativamente el 48% de la variación en forma inversa a la población (Prueba de t).
Evaluación de trampas para la captura de adultos de S. calcitrans:
Evaluación de trampas con diferente atrayente para S. calcitrans. Villanueva (Cas.), 1994.
"Las cifras seguidas con la misma letra no son significativamente diferentes al nivel 5% (Prueba de Duncan).
Evaluación de trampas adherentes de diferente color para S. calcitrans, Villanueva (Cas.), 1994.
"Las cifras seguidas con la misma letra no son significativamente diferentes al nivel 5% (Prueba de Duncan).
Determinación de la preferencia de S. calcitrans por diferentes sustratos:
Evaluación de preferencia entre raquis y fibra de palma de aceite para S. calcitrans. Villanueva (Cas.), 1994.
En la prueba de Duncan se observan diferencias significativas para larvas entre la tusa picada, la tusa picada y lavada y la tusa lavada, la cual presentó el menor número frente al testigo (Tabla 5). El tratar la tusa por medio del lavado y disminuir la cantidad de aceite residual, el sustrato parece ser menos apetecible para el desarrollo de S. calcitrans. En los tratamientos que incluyeron fibra y fibra lavada tampoco se observó diferencia significativa ni para larvas ni para pupas, por lo cual no se justifica tratar la fibra como un método para el control de la mosca de los establos.
Efecto de diferentes sustratos sobre las poblaciones de larvas y pupas de S. calcitrans, Villanueva (Cas.), 1994.
*Las cifras seguidas con la misma letra no son significativamente diferentes al nivel 5% (Prueba de Duncan).
Efecto de modificadores ambientales para S. calcitrans, Villanueva (Cas.), 1994. Ensayo 1.
Efecto de modificadores ambientales para S. calcitrans, Villanueva (cas.), 1994. Ensayo 2.
* Las cifras seguidas con la misma letra no son significativamente diferentes al nivel 5% (Prueba de Duncan).
Control biológico de la mosca de los establos
Porcentaje de emergencia y parasitismo de pupas de S. calcitrans (julio-diciembre de 1994), Palmas del Casanare, Villanueva (Cas.), 1994.
Parasitadas por Spalangia spp. "Causa desconocida.
Porcentaje de emergencia y pupas parasitadas del producto comercial Spalangia spp.
Conclusiones
Las trampas adherentes azules presentaron el mayor número de capturas de adultos de la mosca de los establos frente a las otras trampas evaluadas.
La mosca de los establos tiene mayor preferencia para ovipositar en los raquis que en la fibra de palma de aceite, posiblemente debido al menor contenido de aceite en los raquis.
El uso de modificadores ambientales es poco eficiente y las dosis utilizadas serían muy altas, a un costo bastante elevado y con resultados no muy alagadores.
Los parasitoides son una alternativa en el manejo de la mosca de los establos.
Con los resultados de los ensayos aquí presentados se puede tener una buena base para continuar investigando sobre el manejo integrado de la mosca de los establos.
Recomendaciones
Se recomienda la utilización de trampas azules adherentes para la vigilancia de las poblaciones de la mosca de los establos, facilitando la utilización de otras tácticas en momentos oportunos.
Las medidas de control se deben concentrar a los raquis que es el sustrato más apetecido para el desarrollo de la mosca, y no a la fibra.
La utilización de productos químicos no se puede descartar dentro de un manejo integrado de plagas; sin embargo, su utilización debe realizarse de manera programada, en los focos y sin intervenir en las otras medidas de control utilizadas.
El manejo de la mosca debe realizarse de manera conjunta con los ganaderos, ya que ellos tienen en sus fincas el medio propicio para el desarrollo de ellas, ampliando las fuentes de diseminación de la mosca.

Fluctuación de la población de adultos de S. calcitrans y su relación con factores ambientales (Jul-Dic/94). Palmas de Casanare, Villanueva (Cas.).
