Abstract
The parasitoids rearing unit for the control of the coffee berry borer in Sandona (Nariño, Colombia), was created to introduce the species Cephalonomia stephanoderis and Prorops nasuta from Ecuador, and to develop a reliable methodology to produce these insects in a masive form. The metodology is based in the production of the coffee berry borer on dry coffee beans recently beneficted, which receives a treatment to avoid infestation by fungi and acari, and put them with newly emerged borer adults in proportion of 2 borer/grain. The efficiency of the borer to infest the grain is 85% and the loss by contamination is of 7%. The efficiency of the bored grain is 90%; from each bored grain emerge four parasitoids. Temperature of the production room is about 25-27°C and relative humidity above 70%. The Production Unit of Sandona produced 5.200.000 wasps of C. stephanoderis and 200.000 of P. nasuta between january and october/1993. This unit will introduce to the system 60 kg of dry coffee to bore, which which will produce about 3.000.000 wasps of C. stephanoderis/month. Now, the methodology is available to the private enterprise in order to produce these species on a commercial form.
Introducción
En general, el cultivo del cafe en Colombia se mantuvo libre de problemas de insectos plagas hasta 1988, cuando apareció la broca del café, Hypothenemus hampei (Ferrari) (Coleoptera: Scolitydae). Esta es una plaga exótica, originaria de Africa, razón por la cual no cuenta con los agentes benéficos que puedan restringir su desarrollo en los sitios donde se establece. Por esto es necesario criar y liberar en el campo agentes benéficos para que desarrollen un control natural integrado con otros tipos de control y evitar infestaciones severas.
Por esta razón se instaló, en Sandoná (Nar.), la Unidad de Cría de Parasitoides para el control de la broca del café, para desarrollar una metodología de cría de Cephalonomia stephanoderis Betrem y Prorops nasuta Waterson (Hymenoptera: Bethylidae), y producir estos insectos en forma masiva a nivel de campo y laboratorio.
Estos parasitoides de introdujeron directamente desde el Ecuador. El C. stephanoderis a finales de 1989 y P. nasuta a finales de 1990, de una colonia mantenida por el INIAP en la Estación Experimental de Pichilingue. Las avispitas se transportaron a Colombia en cerezas de café brocadas y parasitadas (Portilla et al. 1991).
Actualmente en Colombia, estas especies de parasitoides están siendo criadas en laboratorio y evaluadas bajo condiciones de laboratorio y de campo por el Centro Nacional de Investigaciones de Café - CENICAFE. Cabe anotar que la metodología de cría es diferente a la metodología empleada en Ecuador, México, Brasil e Inglaterra.
El objetivo de este documento es proporcionar la información metodológica básica sobre la cría y manejo de C. stephanoderis y P. nasuta, parasitoides de la broca del café.
Revisión de Literatura
La broca del café es uno de los insectos plagas más serios de este cultivo y se encuentra en la mayor parte del mundo donde se cultiva. El daño lo hace al perforar las cerezas y completar su ciclo internamente; esto ocasiona un daño directo por la alimentación del adulto y las larvas, y también, algunas veces, por la caída prematura de las cerezas. Se considera que es originaria de las partes orientales y centrales del Africa y se puede encontrar atacando especies de café silvestres que crecen en los bosques naturales de esas áreas (CENICAFE 1990).
Benavides et al. (1990) afirman que la broca también se convirtió en un problema serio mediante introducciones accidentales a otros continentes.
Se ha colectado mucha información sobre el ciclo de vida de este insecto. En el campo, una hembra penetra en una cereza de café por o cerca de la depresión distal u ombligo del fruto. Varios investigadores han observado que en el campo, las hembras barrenan rápidamente cerezas de todas las edades. Sin embargo, cuando la broca ataca frutos en estado verde espera hasta que el contenido de humedad sea apropiado antes de depositar los huevos. En las cerezas maduras, las hembras continúan haciendo el túnel hasta que penetran una de las almendras (Decazy 1990).
Una vez dentro del grano y bajo buenas condiciones, la broca deposita los huevos en grupos de dos o tres diariamente; los huevos eclosionan en 7,6 días y las larvas se alimentan de los tejidos de la almendra y su duración es aproximadamente de 15 días, el estado de pupa dura de 6,4 días y completa el desarrollo total de huevo a adulto en un promedio de 27,5 días a 24,5°C.
CENICAFE (1990) anota que ejemplos de infestaciones de la broca en plantaciones comerciales van de un 5% hasta un 100%.
Varios intentos se han hecho en el pasado para controlar H. hampei en Suramérica y en el Lejano Oriente usando avispas parasitoides del Africa, desafortunadamente ninguno de estos programas han tenido un buen seguimiento y una adecuada evaluación (Cárdenas 1990).
Cárdenas (1990) y CENICAFE (1990) afirman que P. nasuta se ha utilizado en varios programas de control biológico contra la broca del café pero los resultados no han sido buenos. Un programa en grán escala se inició en la Isla de Java en 1923 y los trabajos iniciales fueron alentadores, ya que se hicieron liberaciones en el campo de pequeñas cantidades del parasitoide, donde aparentemente se estableció; sin embargo, ocurrieron problemas con la cría y establecimiento, y el programa finalmente se consideró un fracaso. En Brasil, los resultados fueron mejores. Allí, el P. nasuta se introdujo en 1929 y al cabo de un año se distribuyeron 30.000 parasitoides y se estableció en varias plantaciones.
Actualmente en Colombia, estos parasitoides están siendo criados en laboratorio y evaluados bajo condiciones de campo por el Centro Nacional de Investigaciones de Café (Portilla y Bustillo 1992).
Materiales y Métodos
Se adecuó un lugar con condiciones que garantizaran la cría eficiente de los insectos, constituído por secciones o áreas, cuyo tamaño dependió de la cantidad de insectos que se iba a producir. Estas secciones fueron:
Cuarto de recepción de material de campo, independiente de las demás secciones del laboratorio.
Cuarto en el que se mantuvo el pie de cría de la broca.
Cuarto de brocamiento.
Cuarto de mantenimiento de grano para parasitar.
Cuarto de cría de parasitoides (un cuarto para cada especie de parasitoide).
Cuarto de recuperación de parasitoides.
Cuarto de tratamiento y selección de granos.
Vestier.
Oficina.
Cuarto para lavado y aseo.
En cada una de estas secciones, las condiciones ambientales (temperatura entre 22 y 30°C y humedad relativa mayor de 70%) se lograron mantener con humidificadores, calentadores y acondicionadores de aire.
La cría de la broca se estableció colectando frutos brocados en el campo, preferiblemente en estado pintón, para así evitar contaminación con los maduros o que se chupen como los granos verdes. Los frutos colectados se trataron con un fungicida (tiabendazol al 1%) y un acaricida (propargite al 0,5%). Con esta solución se asperjaron cada 20 días durante 3 meses, tiempo en el cual se obtuvo la emergencia de los adultos.
Las cajas de cría de broca fueron armarios o gabinetes de madera de doble cuerpo con dimensiones de 2,00 × 1,50 × 0,60 m, cubiertas con una tela negra en la parte frontal y la pared posterior es de vidrio y termina en dos colectores en forma de embudo (Fig. 1). Constó de 50 bandejas elaboradas en marco de madera y base de malla.

Cajas de madera para la recuperación de broca del grano recolectado en campo. a. Bandejas con base de malla; b. Pared de vidrio; c. Colectores en forma de embudo; d. Tela negra. (Fotografía: Maribel Portilla)
Los frutos de café colectados y utilizados para criar la broca, una vez tratados, se colocaron en las bandejas con base de malla y con una capacidad de 2.500 a 3.000 frutos. Estas bandejas se llevaron a armarios o cajas de cría para esperar la emergencia de los adultos. A los 30 días de haberse colocado los frutos en la caja empezó la emergencia, la cual duró 60 días. Los adultos se recuperaron en el piso de la caja de cría en colectores de acrílico colocados en la parte final de la pared de vidrio (Fig. 1).
Para el establecimiento inicial de la broca, las cajas de cría se colocaron en un cuarto destinado a material de campo, debido a la alta contaminación por hongos y ácaros provenientes de los frutos de campo y se mantuvieron allí únicamente por los 60 días que dura la emergencia de la broca. Una vez que se obtuvieron los adultos, el material de campo se desechó. Este proceso se realizó dos veces al año con el fín de renovar el pie de cría de la broca.
La metodología para la cría de la broca del café en el laboratorio se basó en la utilización de grano pergamino seco de agua y recién beneficiado; este grano se lavó nuevamente en el laboratorio con agua limpia, eliminando el grano manchado, trillado y el que flotaba o tenía la pulpa pegada al pergamino. Posteriormente se trató con un fungicida (tiabendazol al 1%) y un acaricida (propargite al 0,5%) con el fin de evitar la proliferación de hongos saprófitos y ácaros.
El sustrato o grano pergamino se colocó en la solución de fungicida por una hora aproximadamente, posteriormente se dejó escurrrir y secar a la sombra por 8 a 12 horas a temperatura ambiente o con un ventilador por 2 o 4 horas, tratando de moverlo por lo menos cada hora para evitar cuarteamiento y lograr un secado uniforme; el proceso de secamiento se aprovechó para realizar una segunda selección y desechar granos con defectos u otros residuos no deseables (Fig. 2). Una vez seleccionado el grano se procedió a asperjar la solución de acaricida utilizando una pistola con graduación de gota fina.

Preparación y mantenimiento del sustrato para la cría de broca. a. Forma de colocar la broca sobre el sustrato; b. Perforaciones laterales cubiertas con tela nailon; c. 18 días después de haberse colocado la broca, nótese la buena infestación de los granos de café. (Fotografía: Maribel Portilla)
El grano pergamino así procesado se almacenó en bandejas con marco de madera y base de malla de 0,70 × 0,60m, en las que caben 20.000 granos por bandeja, aproximadamente; posteriormente, las bandejas se colocaron una sobre otra durante 10 días, sin afectar el desarrollo de la broca cuando éste se utilizó para brocar.
La broca colectada en el armario, en donde se inició con el establecimiento del pie de cría, se desinfectó con una solución de acaricida + fungicida (propargite al 5/1000 + tiabendazol al 1/1000). Las brocas se colocaron en una caja plástica rectangular que posee una malla fina metálica en la base y muselina en la tapa; en este recipiente se asperjó la broca con la solución utilizando una aspersora manual; luego se las dejó secar colocando la caja sobre un ventilador durante 10 a 15 minutos. Se prefirió desinfestar la broca en horas de la tarde para aprovechar el mayor número de insectos colocados en el día.
Cría de la broca para parasitación y mantenimiento del pie de cría de broca
Para el proceso de brocamiento se utilizaron bandejas elaboradas en lámina de zinc, con dimensiones de 0,55 × 0,45 × 0,05 m. con 3 o 4 perforaciones por lado; los orificios son de 1,5 cm de diámetro, los cuales se cubrieron con tela nailon para evitar el escape de la broca o la entrada de otros insectos (Fig. 2). Se observó que no hay deshidratación ni proliferación de hongos, además existió una buena infestación de los granos de café. En estos recipientes se colocaron aproximadamente 4.000 granos de café y se infestaron con 10.000 brocas adultas. Las brocas se colocaron sobre el grano en toda la superficie de la bandeja. Estas badenjas se almacenaron por 18 días, tratando se no moverlas para evitar la salida de la broca de los granos. Las bandejas se colocaron una sobre otra, sin interferir con el intercambio de gases.
Al cabo de 18 días, el 70% del grano que se sometió al brocado en las bandejas se sacó en unas bandejas con base de malla para desechar el aserrín formado por la broca al perforar el grano; además se seleccionó, eliminando los granos no brocados y aquellos con ataque de hongos. El grano no brocado se rehumedeció con un atomizador y se volvió a utilizar. Este grano se destinó para ser parasitado.
El 30% restante se dejó 40 días en las bandejas sin realizar ninguna revisión; una vez cumplido este tiempo se sacó en bandejas con base de malla para desechar el aserrín y se llevaron al cuarto donde se mantuvo el pie de cría de la broca y donde se encontraban los armarios destinados a la producción de este insecto; se caracterizaron por tener 28 bandejas de malla sin colectores de aserrín. En las 27 primeras bandejas se colocaron 5.000 granos brocados en cada una, dejando la última vacía para colocar sobre ella una muselina y evitar la caída del aserrín al piso y colectar la broca completamente limpia. La broca se la recupera en el piso de la caja de cría o en frascos confiteros colocados en la parte lateral de la caja (Fig. 3).

Cajas de cría para mantener el pie de cría de la broca. a. Bandejas de malla donde se coloca el grano brocado; b. Frascos colectores de vidrio; c. Tela negra para cubrir la caja; d. Bandeja con muselina para evitar la caída del aserrín al piso. Obsérvese la forma de recolectar la broca. A. En el piso de la caja; B. En los frascos laterales. (Fotografía: Luis Carlos Jojoa. Auxiliar IV de investigación CENICAFE)
Durante el tiempo que se mantuvo este grano (90 días) para la producción de broca adulta, diariamente se removió el grano y se atomizó con agua limpia para activar la salida de la broca; además se realizó una limpieza de los residuos producidos por la broca y una selección de los granos contaminados por hongos. Una vez cumplido este procedimiento, diariamente se realizaron las actividades de recolección, desinfección y brocamiento descritas anteriormente.
El 70% del grano para ser parasitado también se colocó en bandejas, y éstas se llevaron a armarios idénticos a los usados para el pie de cría de broca de campo, con la única diferencia que poseen bandejas con colector individual, elaborado en triplex delgado, el cual se limpió diariamente, retirando los residuos producidos por la broca (Fig. 4).

Armarios de mantenimiento del grano para parasitar. a. Bandejas de malla para colocar el grano brocado; b. Bandejas de triplex para recibir los resíduos producidos por la broca; c. Bomba aspersora para rehidratar los granos. (Fotografía: Maribel Portilla)
Inmediatamente después de llevar el grano al armario, los granos brocados se rehidrataron con agua limpia, usando unos 30 cm³ / bandeja de 5.000 granos brocados.
Cinco días después de que fueron sometidos a parisitación a temperatura de 27°C, ya existían granos con suficiente población de estados inmaduros de broca. Estos granos se seleccionaron diariamente, durante 7 días para ser utilizados en parasitación. Es importante adquirir destreza en la selección de este grano; se utilizaron bandejas que tenían sobre el grano el aserrín marrón o café claro. Durante estos siete días, el grano con inicio de contaminación se retiró diariamente. El grano infectado presentó un color amarillo intenso. El grano no utilizado después de los 7 días, que no fué apto para parasitación, se llevó al cuarto del pie de cría de broca.
Cría de parasitoides
El método de cría fué el mismo para C. stephanoderis y P. nasuta y su éxito dependió de la utilización de granos de café con buenos niveles de población de estados inmaduros de broca.
Para la parasitación de ambas especies se utilizaron frascos de vidrio para conserva que tenían una tapa metálica con una cubierta removible, la cual se retiró y reeemplazó con una malla fina de muselina para evitar el escape de las avispitas. En cada frasco se colocaron 200 granos brocados por cada 200 parasitoides. Los frascos se colocaron en un cuarto oscuro con una temperatura promedia de 25°C y una humedad relativa no inferior al 70%; no existió manipulación en este período para no obstaculizar su parasitación; se observó que las avispitas se tardaron hasta 6 días para penetrar al grano. En este cuarto se mantuvieron por 45 días.
La emergencia de los parasitoides se inició entre los 25-30 dias de haber establecido el cultivo (25°C). Para el caso de P. nasuta, este período fue ligeramente mayor. La emergencia fue estimulada por la luz, por lo cual los recipientes de parasitación o granos parasitados debieron ser colocados en una fuente de luz.
Para colectar los parasitoides se utilizaron dos métodos:
Colecta con mangueras de succión.
Recuperación en cajas de emergencia con recipientes colectores.
La colecta manual consistió en colocar los recipientes de parasitación en una caja de acrílico transparente sin puerta y con una fuente de luz. El parasitoide se colectó directamente de la pared donde la avispita se dirige atraída por la luz; la captura se realizó utilizando mangueras de succión de 1/4"; estas mangueras iban conectadas a una aspiradora y el número dependió de la capacidad. Los insectos se introdujeron en grupos de 200 en los recipientes cilíndricos de plástico transparente (empaques de rollo fotográfico), y se taparon con una malla fina de muselina sujetada con una banda de caucho. Sobre la tela se colocaron pequeñas rayas de miel de abejas diluida en agua al 50%, para la alimentación de los adultos recién emergidos. En los recipientes, las avispitas se lograron almacenar hasta por 8 días a una temperatura de 20°C; sin embargo, a las 24 horas de haber colectado las avispas ya están listas para ser puestas en contacto con los granos brocados e iniciar su reproducción.
La recuperación de parasitoides mediante el uso de cajas de emergencia de madera, fue un método que permitió separar a los insectos de los frutos sin utilizar mangueras de succión, ahorrando así mano de obra. Para poderlos colectar de esta manera se requirió de una caja oscura de madera con dimensiones 0,60 × 0,70 × 0,60 con aberturas en el respaldo (Pared de vidrio), en las cuales se colocaron recipientes plásticos transparentes con perforación en la base y cubierta con muselina, dirigidos a una fuente de luz. Dado el marcado fototropismo positivo que tienen estas especies de parasitoides, fácilmente se dirigieron a los recipientes transparentes donde posteriormente se colectaron (Fig. 5).

Formas de recolectar el parasitoide. A. Recuperación manual con mangueras de succión. a. Cajas de acrílico transparente; b. Fuente de luz; c. Recipientes de parasitación; d. Manguera de succión. B. Cajas de madera con pared de vidrio y recipientes colectores; e. Recipientes plásticos con perforación dirigidos a una fuente de luz. (Fotografía: Luis Carlos Jojoa. Auxiliar IV de investigación CENICAFE)
Una vez recuperadas las avispitas en forma manual o en cajas colectoras, se regresaron los recipientes de parasitación al cuarto oscuro para una próxima emergencia. El período de emergencia fue de 3 días, logrando cinco emergencias de una sola fecha de cultivo. Los parasitoides colectados manualmente o en cajas colectoras se usaron para establecer nuevos cultivos o para liberarlos en el campo.
Liberación de parasitoides
Para liberar los parasiotides se tuvo en cuenta: asegurar el pie de cría de parasitoides para garantizar liberaciones repetitivas, que los sitios de liberación tuvieran porcentajes altos de infestación de broca, y hablar con el propietario de la finca sobre el control biológico para estar seguros de su cooperación.
Los parasitoides se transportaron y liberaron en el campo como adultos, en tubos plásticos transparentes (recipientes de fotografías con 200 adultos/recipiente). Estos recipientes se colocaron en cajas plásticas o de icopor con el fin de proteger los insectos de las condiciones ambientales adversas. Para la liberación de los parasitoides como adultos, se seleccionaron árboles de café con altos porcentajes de infestación por broca y se procedió a vaciar de los recipientes las avispitas, dando pequeños golpes y asegurándose de que el parasitoide cayera sobre los frutos brocados (Fig. 6).

a. Forma de alimentar los parasitóides antes de someterlos a parasitación en el laboratorio o liberarlos en el campo; b. Liberación de parasitoides. (Fotografía: Maribel Portilla)
Cría y manejo de parasitoides en el campo
Las jaulas entomológicas fueron construídas en ángulo de hierro con dimensiones: 2,50 × 1,50 × 2,00 m y cubiertas con tela nailon blanca (Fig. 7). Para iniciar la cría del parasitoide en este tipo de jaula, se seleccionaron varios árboles de café con un alto nivel de infestación por broca y se procedió a cubrirlos con las jaulas. El grado de desarrollo de la mayoría de los frutos de café fue de verde a pintón, debido a que en este estado el parasitoide puede encontrar una buena cantidad de estados inmaduros de broca para asegurar su progenie. Si no se hace esta selección, los parasitoides pueden morir y la cría no prosperar.

Jaulas entomológicas para la cría de los parasitoides a nivel de finca. (Fotografía: Maribel Portilla)
El número de avispitas a liberar dependió del grado de infestación de la broca (1.500 a 3.000 parasitoides/jaula).
Resultados
A continuación se presentan algunos resultados y observaciones realizadas tanto en el laboratorio como en el campo sobre la cría y colonización de los parasitoides de la broca y su huésped.
Mantenimiento del grano en desarrollo.
En este paso de la metodología se presentó en problema de expulsión de estados inmaduros de broca. Al observar en la Figura 8 se ve que el mayor número de estados inmaduros se presentó entre los 20 a 25 días de haber infestado el grano y que a partir de los 27 días comenzó la expulsión de dos estados diariamente por grano, llegando a 20 estados a los 40 días de infestado el grano. Por esta razón se optó por utilizar granos de 19 a 25 días de haber sido infestados con broca, logrando promedios de emergencia de avispitas por grano de 3,7 para el parasitoide P. nasuta y de 3,3 para C. stephanoderis, exististiendo una diferencia de promedios de los 19 a los 30 días de infestación para los dos parasiotides (Tabla 1).

Pérdida de estados inmaduros de broca durante el proceso de mantenimiento en cajas de cría.
Promedio de avispas por grano.
En las Figuras 9 y 10 se puede observar que tanto para P. nasuta como para C. stephanoderis es indispensable la presencia de huevos y larvas de primer instar de la broca para alimentarse y poder parasitar, asegurando su progenie en inmaduros como larvas de segundo instar, prepupas y pupas, logrando los máximos promedios tanto para P. nasuta como para C. stephanoderis a los 21 y 24 días de haberse infestado el grano, respectivamente. Se observa que en esta época el grano presenta promedios de 30 estados, los cuales pueden ser aprovechados por los parasitoides, que corresponden a 15,84 huevos y larvas de primer instar y 13,87 larvas de segundo instar, prepupas y pupas (Tabla 2).

Promedio de avispas de P.nasuta por grano

Promedio de avispas C. stephanoderis por grano
Seguimiento de grano pergamino para conocer la época óptima para su parasitación
Producción de broca y parasitoides
Con la metodología desarollada para la cría de los parasitoides de la broca se obtuvo de enero a octubre de 1993 una cantidad superior a los 5 millones de parasitoides, los cuales fueron liberados en fincas del departamento de Nariño y en una menor cantidad en parcelas demostrativas en Caldas, Quindio y Risaralda. También se enviaron especímenes a las Unidades de Cría de CENICAFE y unidades comerciales del país (Tabla 3).
Envío de parasitoides a las unidades de cría.
U. de C.: Unidad de Cría
Se logró producir 218.000 brocas diarias, con las que se infestan 35 kg de café pergamino. El promedio de avispas por día fue de 42.000. En la Tabla 4 se observa que la producción de avispas está directamente relacionada con la cantidad de broca y que los meses de mayor producción de estos insectos fueron julio y agosto, época en la que la temperatura se incrementó y disminuyó la humedad relativa, facilitando el manejo del grano con respecto a los hongos y ácaros contaminantes (Fig. 11).

Kilos de café brocados y parasitados en 1993 y relacionados con la contaminación.
Producción de broca y parasitoides en 1993
Liberación y establecimiento de los parasitoides
Con la colaboración del personal de la Campaña de la Broca, vinculados al Comité de Cafeteros de Nariño, se realizaron de mayo a octubre de 1993, 101 liberaciones de avispitas; por finca se liberaron de 5.000 a 7.000 avispas, dependiendo de la disponibilidad en el laboratorio. Se cubrieron 39 veredas pertenecientes a los municipios de Sandoná, Consacá, Ancuyá, Linares y La Florida, ubicados todos al sur occidente del Departamento de Nariño (Tabla 5). Las liberaciones se realizaron con el fin de establecer el parasitoide C. stephanoderis en fincas ubicadas en zonas marignales bajas o en fincas que superaban el 40% de infestación y que no realizaban ningún tipo de control.
Liberación C. Stephanoderis en Nariño.
Antes de las liberaciones se realizaron muestreos y se analizaron los granos para saber si existían en esas zonas presencia de estas avispas, producto de liberaciones anteriores. En la Tabla 5 también se observa que en gran parte de estos sítios existen porcentajes entre el 2,2 y el 13,8% de parasitismo causado por C. stephanoderis.
Producción de parasitoides a nivel de campo
En las jaulas entomológicas, la primera recuperación o emergencia de avispitas se realizó entre los 25 a 32 días después de haber liberado el parasitoide; se observó que los insectos que emergían empezaban a buscar el grano brocado en el mismo árbol para parasitarlo o de lo contrario empezaban a salir de la jaula por la tela nailon para parasitar frutos de café de los árboles más cercanos. La máxima disperción por medio de jaulas fué de 20 m.
Este tipo de jaulas son recomendables en fincas pequeñas para facilitar su manejo y rotación y mantener colonias pequeñas de este parasitoide.
Condiciones importantes para una cría efectiva a nivel de laboratorio.
Asepsia diaria de instalaciones, equipo y personal humano.
Restricción del ingreso a personal no autorizado.
Uso de ropa adecuada dentro del laboratorio.
Matener condiciones óptimas de temperatura y humedad relativa.
Efectuar una limpieza diaria de pisos, estanterías y mesas con hipoclorito de sodio al 6% (Concentración comercial)
Cada 8 días hacer limpieza general de los techos, paredes y rincones, con aspiradora.
Cada 15 días hacer limpieza total de armarios, bandejas, mallas, marcos, con una mezcla de fungicida más acaricida más hipoclorito de sodio (tiabendazol al 1% + propargite al 0,5% + hipoclorito de sodio al 6%)
Para el lavado de vidriería se usa jabón líquido para manos y se atomizan con hipoclorito de sodio dejándolos secar al ambiente. No se debe utilizar detergente, porque puede ser tóxico a los insectos.
La limpieza de los operarios es muy importante. Lavarse las manos, usar batas de laboratorio, zapatos blancos de goma, guantes, mascarilla, etc.
Establecer una vigilancia de la cría mediante controles de calidad.
Evitar la presencia de muchas personas en el interior de los cuartos de cría; no fumar; evitar el polvo, insectos, etc.
Vigilar el momento de emergencia de los parasitoides.
Disponer de una fuente abundante y constante de granos de café brocados y seleccionar cuidadosamente aquellos que serán ofrecidos a los parasitoides.
Conclusiones
Los resultados del efecto de estas avispas sobre la broca fué comprobado en experimentos de laboratorio y campo. Su multiplicación masiva es posible mediante el uso de la metodología existente desarrollada en la Unidad de Cría de Sandoná (Nar.) y adaptada en laboratorios de alta capacidad para cría masal.
La metodología aquí presentada se encuentra disponible para que la empresa privada pueda producir comercialmente estas especies.
