Abstract
This work was developed in Tangua, Nariño, with the objetive to evaluate the damage and to determine the time when Ceratitis capitata attacks the coffee berry. Tangua enviromental conditions are: temperature: 21-22 °C; relative humidity 77,79% and annual precipitation 1,044 mm. The Mediterranean fruit fly attacks the coffee berry in all the developmental phases. At the harvest time, the larvae have consumed almost all the pulp, leaving free the grains into the husk, which in the dry season adheres to the endoderm or rots in the rainy season. It was detected that this pest causes detriment of the coffee quality, mainly in those coffee trees were the attack occurs in the early ripeness phases. These phases and the complete ripeness phase, in the low third of the tree, are the main phases preferred by the fly to oviposite. The total economic reduction by the Mediterreanean fruit fly in coffee is 20,52%; 5,2% is caused by the premature fall of berries, 15,32% by loss in the dry grain weight, when the infestation is about 12,23%. The larger infestation was found in the treatments of ripe berry, half ripe berry and control, and the highest losses in the treatments of green berry, half ripe berry and control.
Introducción
El cultivo del café es considerado como uno de los productos más importantes en Colombia y ocupa una extensa área en gran parte de los departamentos cafete ros del país. Sin embargo, el cultivo se ve afectado por diferentes factores limitantes, entre los cuales los insectos plagas revis ten especial importancia, principalmente aquellos que causan daño desde la fructi ficación hasta la maduración del fruto.
En Colombia no existe información so bre el daño que puede ocasionar la mosca del Mediterráneo, Ceratitis capitata (Wie demann) (Diptera: Tephritidae), al café, ni se han evaluado los efectos agronómi cos y económicos que puede producir al cultivo. Por esta razón se realizó el pre sente trabajo, el cual tuvo por objetivos: determinar la época de ataque de C. ca pitata al café y describir y evaluar el daño.
Revisión de literatura
Foote (1967) y Rossler (1988) anotan que entre más de 100 familias del orden Díp tera, la de mayor importancia económica es la familia Tephritidae, ya que es la que causa mayores daños en las plantas y tie ne aproximadamente unas 4.000 especies, de las cuales más de 400 están en el con tinente americano. En el mundo, algunas de estas especies son plagas claves de plantas cultivadas y originan problemas que repercuten en la economía.
En Colombia se iniciaron actividades de reconocimiento de las moscas de las fru tas y detección de la mosca del Medite rráneo en 1972, con asesoría de la FAO. La especie C. capitata no fue encontrada en ninguno de los sitios muestreados has ta 1980. Sin embargo, existe información de intercepción de larvas de esta especie en frutos de café introducidos de Colom bia a Estados Unidos, y Foote (1967) re porta la presencia de la plaga en el país sin dar referencia sobre la procedencia del material examinado.
En 1986 se reorganizó el reconocimiento de la mosca del Mediterráneo con la fir ma del convenio ICA - FAO 4505, utili zando trampas pegantes tipo Jackson con trimedlure. En trampas colocadas en la carretera Panamericana de la zona del Pedregal (Nar.) se capturaron machos de esta mosca.
El primer registro de C. capitata en Es paña fue 1842. En los Estados Unidos fue detectada en 1929 y erradicada en ese mismo año. Luego reapareció en 1956, 1962, 1966, 1982, siendo combatida y erradicada en cada oportunidad.
En América Central, la mosca se encon tró por primera vez en Costa Rica en 1955, distribuiyéndose a Nicaragua y Pa namá en 1960. A comienzos de 1975 se encontró una fuerte infestación en El Sal vador y Guatemala, y posteriormente en la región occidental de Honduras. En fe brero de 1977, la mosca hizo su apari ción en la localidad de Talismán, al sur de Tapachula, cerca de la frontera con Gua temala.
En América del Sur se registró en Brasil en 1901, pasó a Paraguay, Bolivia y Argentina en 1905 y a Uruguay en 1910. El Fondo de Cooperación Técnica Perú- Argentina (1987) registra la especie para el Perú en 1987. En Chile, la mosca in gresó en 1963, siendo erradicada en la provincia fronteriza en 1964 (González 1978). En el Ecuador se registró en 1976. Esta plaga se detectó en Colombia en el departamento de Nariño en 1986.
Nuñez (1975) afirma que la mosca del Mediterráneo es la especie más dañina entre todas las moscas de las frutas y que indudablemente es el peor enemigo de la fruticultura a nivel mundial. Con base en los datos de los países afectados y te niendo en cuenta la frecuencia del daño, Gutiérrez (1976) agrupó los huéspedes según el grado de suceptibilidad en las siguientes categorías: primarias, secun darias y potenciales. Entre las plantas hospedantes registradas para esta plaga se encuentra el café como huésped pri mario Enkerlin y Reyes (1984) reportan para Guatemala que las larvas de la mos ca del Mediterráneo atacan las cerezas de café sin afectar el color, la calidad, la acidez, la consistencia ni el aroma; sin embargo, en pruebas realizadas para re ducir la caída prematura de la cereza por daño de la mosca, indicaron que un pro medio de 2,8% de las cerezas atacadas por la plaga cayó prematuramente.
Waugham (1982), en su informe «Diag nóstico sobre las moscas de las frutas en el Azuay - Ecuador», manifiesta que el daño económico por afectar sólo la pul pa es menor o nulo en el nogal o cafeto. Sin embargo, en Centroamerica y otros países suramericanos, el desarrollo de las larvas dentro de la cereza del café sí causa pérdidas a los productores y a los bene ficiadores del grano. La merma econó mica por estas causas que se traducen en baja calidad, pérdida de peso y desarro llo de varias enfermedades, se ha calcu lado en un 5 a 12%. (Gutiérrez 1976).
Puzzi y Orlando (1984) manifiestan que en Brasil se estima una pérdida anual del 10% de la producción de café debido a la mosca del Mediterráneo, causada por la maduración prematura, reduciendo de esta manera la producción y afectando la calidad. De igual manera lo expresa Wai kwa (1978), en su trabajo sobre la importancia económica de C. capitata en Kenia, donde registra que la mosca del Mediterráneo es transmisora de una bac teria del género Xanthomonas a las ce reza de café, originando en la taza ca racterísticas de mal olor y sabor.
Waikwa (1979) estudió en Kenia la pre ferencia de oviposición de la mosca del Mediterráneo con respecto a los diferen tes estados de desarrollo de las cerezas del café y concluyó que la mosca es más atraída por el grano de color amarillo ro jizo, con un 43,44% de oviposición; en segundo lugar está la cereza madura de color rojo, con 29,2%, seguida de la ce reza madura de color verde amarillento con un 23,8% y por último, el grano de color verde cuajado, con un 3,4%; en ce rezas de color verde sin cuajar no se pre sentaron ataques. Resultados similares fueron encontrados en Brasil por Bondar (1928), quien indica que los efectos per judiciales que produce esta plaga sobre los frutos de café dependen del estado de madurez en que se encuentre el fruto al ser atacado y que las pérdidas encontra das alcanzan hasta un 50% cuando la pla ga ataca el fruto verde.
Materiales y Métodos
Para describir el daño de C. capitata en café y con el fin de evitar el ataque de otros insectos diferentes a la mosca del Mediterráneo, se seleccionaron 5 árboles al final de floración, los cuales se cubrie ron completamente con jaulas de anjeo plástico con armazón de madera (Fig. 1). Cada árbol se infestó con adultos de C. capitata y se utilizó para la descripción del daño un árbol por tratamiento o esta do de desarrollo del fruto. Las infesta ciones se repitieron cada 4 semanas, te niendo en cuenta el tiempo de duración de los diferentes grados de desarrollo del fruto de café. Las infestaciones se hicie ron en el momento en que el árbol pre sentaba el mayor número de frutos en cada uno de los estados de desarrollo a obser var. Un árbol se utilizó como testigo ab soluto y no se realizó ninguna infestación.

A. Arbol de café enjaulado e infestado con adultos de C. capitata para observar el daño producido por esta plaga. (Fotografía: Maribel Portilla)
Para completar las observaciones sobre daño se utilizaron además 5 ramas selec cionadas en diferentes árboles, también en el estado final de floración, las que se cu brieron con anjeo plástico con armazón de alambre. A cada una de las ramas se le hizo una sola infestación, y se utilizó tam bién, como en los árboles, una rama por estado de dearrollo del café, incluyendo un testigo no infestado.
Por árbol cubierto se colocaron 20 pare jas de C.capitata de 4 días de edad y ob tenidas en el labortorio alimentadas con una solución de proteína de soya hidroli zada, miel de abejas y agua, en una pro porción de 1: 1:8. En las ramas se colo caron 10 parejas de adultos de C. capitata, y una vez en las jaulas se alimentaron du rante 3 a 4 semanas, tiempo hasta el cual permaneció viva la última mosca.
En los árboles cubiertos se hicieron revi siones, de una a dos veces por semana, hasta la cosecha. La cosecha del fruto por árbol se realizó en forma parcial y se se paró el grano sano del atacado y se lleva ron hasta beneficio. Este material benefi ciado se utilizó para el análisis de catación en el Laboratorio de Investigaciones Químicas del Café, LIQC, con el fin de de tectar si la plaga afecta la calidad de la bebida y en qué fase de desarrollo es más suceptible a que cause este tipo de daño. Para el número de granos cosechados y beneficiados se tuvo en cuenta la canti dad que utiliza el LIQC por panel de catación.
Los frutos de la ramas enjauladas se co secharon pero no se llevaron hasta bene ficio. Las cocechas se hicieron cada 7 días a medida que avanzaba el grado de desa rrollo del fruto y la plaga atacaba al mis mo. El cubrimiento de la rama se realizó teniendo en cuenta que en éstas se podría observar más fácilmente cuándo el grano era atacado por la mosca del Mediterrá neo. Los frutos se llevaron al laboratorio para observar al esteroscopío el número de larvas por fruto y determinar el grado de desarrollo del grano de café preferido por la plaga. También se hicieron obser vaciones de los síntomas externos.
En el análisis de catación se utilizaron 10 muestras de café, procedentes del grano cosechado de los árboles anjaulados, se gún la época de ataque y el desarrollo del grano. En el proceso de análisis de las muestras se realizó la determinación de humedad de cada una de ellas, con el fin de tener la seguridad de que si se presen taba un cambio en el sabor, éste fuera por efecto del ataque de la plaga y no por efec tos derivados de una deficiencia en el pro ceso de secado. Las pruebas utilizadas fueron: el «test triangular» y el «test por par». Pruebas exigidas por el LIQC.
Una vez obtenida la calificacion de los ca tadores, y por medio del Programa es tadístico «SAS», se procedió a realizar los diagramas de barras para cada atributo ca lificado por el panel, haciendo para esto una comparación entre tratamientos.
Con el promedio general obtenido del to tal del panel de catadores, que calificaba la calidad general o «impresión global» de cada una de las muestras, se realizó un análisis de variancia y luego la prueba de «t» para la comparación de promedios.
La evaluación del daño y la determina ción de la época de ataque se realizó en la finca Yariqui Bajo en Tangua (Nar.), la cual se escogió debido a que la cantidad de huéspedes presentes diferentes al café era baja, y se asumió que las condicio nes de baja diversidad y abundancia de la planta considerada como principal huésped, permitía medir, cuantificar y analizar las variables a estudiar única mente en café. Se utilizó un diseño ex perimental de bloque completamente al azar con 5 repeticiones y 6 tratamientos (6 árboles por tratamiento).
La finca selecionada para este estudio fué de una hectárea, sembrada con 4.000 ár boles de café aproximadamente. El área se dividió en 16 cuadrantes de 250 árbo les cada uno. Al azar se seleccionaron 5 cuadrantes que constituyeron los bloques o repeticiones, y en él se escogió la mues tra de estudio: 36 árboles (6 árboles por tratamiento).
Cada uno de los árboles seleccionados en cada repetición se dividieron en tres par tes: tercio superior, medio e inferior, con el fin de determinar cúal era la parte de la planta preferida para ser atacada por el insecto. En cada tercio de la planta se se leccionó también una rama en producción, la que posteriormente y según el grado de desarrollo del fruto (tratamiento) se cubrió con una jaula de muselina con ar mazón de alambre, cuyas dimensiones se ajustaron a cada rama, de tal forma que no causara interferencia en el desarrollo normal de las mismas y para impedir el ataque posterior de la mosca del Medite rráneo y de otras plagas (Fig. 2). Cada rama cubierta se observó hasta la cose cha. Los tratamientos correspondieron a la época de desarrollo de grano predomi nante en el momento en que se cubrió la rama.

Arbol de café, indicando la forma de entulamiento de los diferentes tercios de la planta. (Fotografía: Maribel Portilla)
El testigo expuesto no se cubrió pero sí se realizaron observaciones permanentes sobre el desarrollo de los frutos. En el testigo absoluto o protegido se cubrieron las ramas seleccionadas antes de terminar la floración, con el fin de aislar el fruto formado del ataque de la plaga. Una vez finalizado el desarrollo de los frutos se procedió a cosechar cada una de las ra mas cubiertas, separando los frutos sanos de los que presentaban larvas de moscas de la frutas o síntomas de que fueran atacadas por éstas. Se tuvo en cuenta: peso y número de frutos sanos, peso y núme ros de frutos atacados cosechados, nú mero total de frutos atacados caídos y nú mero total de larvas por fruto. Las larvas encontradas en cada uno de los frutos se llevaron a cajas de cría, colocándolas den tro de frutos sanos abiertos y se esperó a que se desarrollaran hasta adultos, si guiendo la metodología utilizada en el re conocimiento de moscas de las frutas.
Los granos muestreados por tratamiento y altura de la rama se llevaron a beneficio y se separaron las muestras sanas de las atacadas; después de beneficiados se tomó, para cada tratamiento, el peso del grano sano y afectado. Para la cuantifi cación de daño se calculó el porcentaje de grano caído y el porcentaje de pérdi da en peso de grano pergamino seco.
La pérdida en peso causado por esta pla ga se evaluó por diferencia del peso del grano sano y del atacado. Los resultados obtenidos se analizaron mediante el aná lisis de varianza y las medias se transfor maron a arco seno
Descripción de los tratamientos
Resultados
Descripción de daños
El daño de la mosca del Mediterráneo se inicia cuando la hembra al buscar el sitio para depositar los huevos, punza la su perficie del fruto y abre un orificio de ta maño microscópico, el cual posteriormen te sirve de ingreso a microorganismos patógenos causantes de pudrición. El ori ficio de oviposición que realiza el insecto se puede comparar con el efecto de pin char la fruta con un alfiler. A veces este orificio se puede cerrar, situación que su cede cuando las condiciones ambientales son secas y el grado de maduración de la fruta lo permite; sin embargo, alrededor de este orificio se observa una mancha tenue o halo que dependiendo del grado de maduración obtiene una coloración que va desde amarillo rojizo a negro.
En el caso de los frutos atacados en esta do verde se encontró una sola perfora ción por fruto. El orificio hecho por el ovipositor no se observa fácilmente, pero en granos de café verde, en estado lecho so, este orificio se hace visible una vez que el fruto cae al suelo (Fig. 3). Para que el fruto en este estado de desarrollo se caiga no necesita que la larva se haya for mado sino que puede ocurrir con el solo hecho de ser picado por la mosca, aun que no haya depositado huevos, o si es tán presentes estos no hayan eclosiona do.

Fruto de café en estado verde, colectado del suelo y atacado por la mosca del Mediterráneo. Nótese el tamaño del orificio de oviposición aumentado por efectos de los microorganismos causantes de pudrición. (Fotografía: Maribel Portilla)
Las larvas de la mosca del Mediterráneo producen, tanto en las cerezas verdes como en las verde amarillentas, una maduración prematura, lo cual represen ta una respuesta de la planta al ataque de la plaga (Fig. 4). Cuando las cerezas son atacadas en estado pintón, las larvas al canzan su máximo desarrollo cuando los frutos se tornan de color rojo. Al llegar la época de cosecha, la larva ya ha consu mido todo el mucílago, dejando los gra nos casi sueltos dentro de la cáscara. Se observa que además de causar afecciones secundarias, el fruto presenta descompo sición y la cáscara se muestra húmeda al tacto, la cual va tomando una coloración café oscura a negra (Fig. 5). En época seca, la cáscara se torna de color negro, se arruga y endurece quedando los frutos pegados a la rama (Fig. 6). En época de lluvia, la cáscara se pudre completamen te por el exceso de humedad y por el ata que de patógenos.

Cerezas de café atacadas por C. capitata en los estados verde y pintón. Obsérvese el efecto de maduración prematura producida por el ataque de la mosca. (Fotografía: Maribel Portilla)

Granos de café atacados por mosca del Mediterráneo en estado pintón. Nótese el orificio de salida de las larvas en los frutos atacados y la pudrición de la cáscara. (Fotografía: Maribel Portilla)

Cerezas de café atacadas en estado pintón por la mosca del Mediterráneo. Obsérvese la forma que toman los frutos atacados en época seca. (Fotografía: Maribel Portilla)
Los daños observados al beneficiar el gra no, como consecuencia del ataque de la mosca, variaron según el estado de de sarrollo del fruto (Fig. 7).

Café beneficiado, atacado por la mosca del Mediterráneo en los diferentes estados de desarrollo del fruto. a. Sano; b. Maduro; c. Pintón; d. Verde. (Fotografía: Luis Carlos Jojoa. Auxiliar IV de Investigación CENICAFE)
Pruebas Organolépticas
Al analizar la característica más impor tante de las pruebas organolépticas, don de califican el resumen del juicio del de gustador hacia la bebida, denominado «impresión global», se observa que en el análisis de varianza existe una diferen cia significativa del 1% entre los trata mientos analizados (Fig. 8).

Comparación de las calificaciones de la característica "Impresión Global" en los tratamientos atacados por C. capitata con el testigo protegido
Los promedios de calificación del análi sis de catación por tratamiento de la prue ba de «t» indicaron que existe una dife rencia altamente significativa del testi go protegido con respecto a los demás tratamientos (Tabla 2). Estas observacio nes demuestran que la mosca del Medi terráneo afecta la calidad de bebida en cualquiera de los estados de desarrollo del fruto de café.
Comparación de promedios calificados para las características analizadas en el panel de catación de muestras sanas y atacadas y atacadas por C. capitata en los diferentes estados de desarrollo del fruto de café
Significativo;
Altamente significativo
En las Tablas 3 y 4, donde se analizó el «test por par», todos los panelistas dife renciaron la muestra atacada de la sana; además de observar que todas las mues tras sanas de los cinco tratamientos pre sentaron mayor intensidad de aroma y preferencia que las muestras afectadas.
Análisis sensorial utilizado para la prueba del "test por par" calificando las mejores características y muestras de preferencia.
S= Sano
- No presentó diferencia
Si= Existió una diferencia entre muestras sanas y atacadas
Comentarios de los catadores de las muestras atacadas por la mosca del Mediterraneo en los diferentes grados del desarrollo del fruto de café.
Determinación y evaluación de daño
En los resultados obtenidos se observa que se presentaron ataques de otras es pecies de moscas de las frutas diferentes a C. capitata, como Anastrepha frater culus (Wiedemann) y Neosilba glaberri ma Walker. El porcentaje de infestación de las dos últimas especies fue de 2,02 y para la mosca del Mediterráneo 12% (Tabla 5).
Porcentaje de infestación de C. capitata al café en los diferentes estados de desarrollo y tercios de la planta.
S= Superior, M= Medio, I= Inferior
El análisis de varianza con respecto al porcentaje de infestación indica que exis ten diferencias significativas entre repeti ciones y altamente significativas entre tra tamientos. (Tabla 6). Las comparaciones de los promedios indican que los tratamientos maduro, testigo expuesto y pintón 2 presentaron los mayores porcen tajes de infestación con respecto a los tratamientos pintón 1 y verde. Además de presentar una diferencia significativa entre tratamientos, mostrando que el ter cio superior es el más afectado (Fig. 9).
Análisis de varianza del porcentaje de infestación de C. capitata al café para los promedios total y por tercios de la planta.
Significativo al 1% de probabilidad
Significativo al 5% de probabilidad
ns No significativo

Comparación entre los tratamientos de los porcentajes de infestación de C. capitata al café por tercio de la planta.
En cuanto a la pérdida por grano caído causada por C. capitata fue de 5,2% (Tabla 7). En el análisis de variancia se ob servaron diferencias significativas entre repeticiónes y altamente significativas en tre tratamientos (Tabla 8). Al comparar los porcentajes de pérdida por grano caí do prematuramente, se encuentra que los tratamientos verde y testigo expuesto son los que presentaron los porcentajes más altos de pérdida. Estos resultados indican que aunque este insecto prefiere para ovipositar los estados maduros del fruto, el daño directo lo realiza a los frutos en estado verde. El tercio más afectado es el inferior (Fig. 10).
Porcentaje de fruto caído prematuramente causado por C. capitata al café en los diferentes estados de desarrollo y tercios de la planta
S = Superior
M = Medio
I = Inferior
Análisis de varianza del porcentaje de grano caído prematuramente causado por C. capitata, para los promedios total y por tercios de la planta
1% de probabilidad
5% de probabilidad
ns No significativo

Comparación entre tratamientos de los porcentajes de grano caído causado por C. capitata al café por tercio de la planta
La pérdida de peso en grano pergamino ocasionado por esta plaga fue de 15,32% (Tabla 9). El análisis de varianza de los porcentajes de pérdida indica que los tra tamientos más afectados fueron el verde y pintón 1 y que éstos presentan diferen cias altamente significativas con respecto a los demás tratamientos (Tabla 10). Al evaluar los resultados por tercios, se ob serva que no hubo diferencias, lo cual in dica que la pérdida por este factor es igual en cualquier parte de la planta donde el fruto del café es atacado (Fig. 11).
Porcentaje de disminución de peso en grano pergamino causado por C. capitata al café en los diferentes estados de desarrollo y tercios de la planta
S: Superior
M: Medio
I: Inferior
Análisis de varianza del porcentaje de disminución de peso del grano pergamino causado por C. capitata al café en los diferentes estados de desarrollo y tercios de la planta
1% de probabilidad
5% de probabilidad
ns No significativo

Comparación entre tratamientos de los porcentajes de disminución de peso del grano pergamino seco causado por C. capitata al café por tercio de la planta
Los datos obtenidos en este trabajo mos traron una pérdida total del 20,52%, re presentada en grano caído prematuramen te (5,2%) y disminución de peso en café pergamino (15,32%).
Conclusiones
La mosca del Mediterráneo ataca los frutos de café en todos los estados de desarrollo y produce caída prematu ra del fruto y disminución de peso en el café pergamino seco.
Las pruebas organolépticas demostra ron que la mosca del Mediterráneo afecta la calidad de la bebida, princi palmente en aquellos cafés que son atacados en estado verde y pintón.
Los mayores porcentajes de oviposi ción de C. capitata se encontraron en los estados pintón y maduro, principalmente en el tercio inferior de la planta.
En la zona de estudio, las pérdidas ocasionadas por la mosca del Mediterráneo en café fueron del 20,52%, correspondiendo el 5,20% a la calidad de fruto y el 15,32% a la pérdida del grano pergamino seco.
