Abstract
The twospotted spider mite,
Introduccion
La yuca (
El manejo de las poblaciones de
Debido al rápido desarrollo de resis-tencia de los ácaros a los productos químicos, así como los altos costos de los plaguicidas, los hongos ento-mopatógenos se constituyen en un importante medio de control que pue-de ser empleado para manejar pobla-ciones de plagas biológicamente (Ca-brera et al. 1987; De Moraes 1986).
En los últimos años se ha incremen-tado el número de registros relaciona-dos con enfermedades infecciosas de los ácaros. El interés creciente se debe a que su aplicación no es puramente de naturaleza académica, sino también aplicada. Actuando como patógenos de ácaros se conocen únicamente virus y hongos, pero posiblemente estudios posteriores podrán revelar nombres de grupos nuevos de micro-organismos que también sean patóge-nos (Van der Geest 1985). El control biológico natural de hongos sobre po-blaciones de ácaros causa mortalidades superiores a un 80% (Weiser y Muma 1966; Saba 1971; Tsintsadze et al. 1976; Carner 1976; Gardner et al. 1982; Smitley et al. 1986; Cabrera et al. 1987), lo cual muestra un potencial por explotar en el combate de los áca-ros plaga.
Para el inicio del estudio de una enfer-medad es muy importante tener en cuenta la mortalidad irregular de áca-ros de una población, ya que puede ser el resultado de una infección esporádi-ca o el principio de una epizootia. Las epizootias se catacterizan por la pre-sencia de una enfermedad infecciosa y una alta mortalidad del huésped; oca-sionalmente el patógeno no es visible bajo el microscopio de luz (Weiser y Briggs 1977).
Para investigadores como Tsintsadze et al. (1976), implementar un control de ácaros de la familia Tetranychidae con un hongo como
En el Centro Internacional de Agricul-tura Tropical, CIAT, en Palmira, Co-lombia, se han observado mortalidades irregulares de ácaros de las especies
Con base en lo expuesto anteriormen-te, el presente trabajo se realizó a par-tir del primer semestre de 1989 y los objetivos fueron:
Demostrar la relación existente entre la presencia de ácaros enfer-mos de la especie
Identificar el hongo asociado con los ácaros enfermos.
Diseñar un método de pruebas de patogenicidad bajo condiciones favorables para la expresión de síntomas.
Revision de Literatura
La literatura internacional que reporta la acción de hongos como patógenos de ácaros es abundante; sin embargo, es poco lo que se ha trabajado con es-tos hongos bajo condiciones de labora-torio y mucho menos en el campo.
De acuerdo con Wiser y Briggs (1977), Petch, en 1940, fue el primero en re-portar una infección causada por
Weiser (1968) describió a
Un
En un trabajo realizado bajo inverna-dero en la Unión Soviética se produjo infección sobre una población de
El hongo
Las fluctuaciones de las poblaciones de ácaros no son atribuidas exclusivamen-te a los factores físicos del ambiente (Carner y Canerday 1970), al punto que Smitley et al. (1986a) aseguran que las condiciones del tiempo no pa-recen tener una causa directa en los descensos de las poblaciones de ácaros, ya que éstas siguen creciendo rápida-mente durante todas las condiciones de tiempo, incluso en períodos de fuerte lluvia y alta humedad relativa. En este estudio, que duró tres años, se demostró que los descensos de la po-blación de
Después de reseñar las ideas expuestas por varios autores se puede sugerir que es muy importante considerar la inte-racción de la actividad patogénica de los hongos sobre los ácaros y el efecto de las condiciones ambientales que favorecen el desarrollo del hongo y la enferme-dad. Son escasos los trabajos con hongos de acción patogénica sobre ácaros en el laboratorio; por esta razón es muy im-portante someter al hongo-patógeno en condiciones de humedad relativa y la temperatura, si se quiere obtener resultados satisfactorios en la reinfec-ción de un huésped, al experimentar con conidias de los hongos entomopató-genos (Rombach y Gillespie 1988).
Aparentemente la acción patogénica del hongo
En Cuba las poblaciones del ácaro
En un período de alta incidencia de mortalidad de
En algunos casos ocurre que siendo fa-vorables las condiciones ambientales para el incremento de las poblaciones de ácaros, éstos poblaciones desapa-recen en niveles muy bajos debido a la acción patogénica del hongo
La multiplicación de los hongos por métodos de fermento, en medios lí-quidos o sólidos, ha permitido lograr el crecimiento del hongo
Kenneth et al. (1979) registraron a
Sin embargo, investigadores como Tsintsadze et al. (1976) aseguran que es fácil mantener un hongo den-tro del invernadero sobre una in-fección de
En cuanto a la identificación de los hongos patógenos de ácaros, las cla-ves taxonómicas no han sido elabora-das de forma detallada; los caracteres de muchas especies se han descrito con un método clásico, lo que a veces ha causado confusiones. Sin embargo, en el caso de los hongos del orden Entomopthorales, se han dado pasos para el esclarecimiento taxonómico de algu-nas familias y géneros, usando como una herramienta útil para la identifi-cación el tipo y tamaño de conidias. Aún no se ha desarrollado una cla-sificación taxonómica que sea aceptada por todos los investigadores; sin em-bargo, en los últimos años se ha dado un importante paso con el trabajo de Humber, que ha desarrollado nuevas claves taxonómicas basadas en una re-visión detallada de caracteres, lo que ha permitido una identificación más precisa. El sistema de Humber es un paso importante hacia una mayor claridad taxonómica de los hongos entomopatógenos. Se han desa-rrollado claves taxonómicas para la clasificación de varios géneros de la familia Entomophtoraceae, tales como
Hasta la fecha hace falta mucho trabajo sistemático como guía para la determinaciónde hongos patógenos de ácaros y también son casi inexistentes los esquemas y ayudas visuales que ilustren su morfología, estructura y la sintomatología correspondiente a la infección que causan.
Materiales Y Metodos
El trabajo fue realizado en las instalaciones del Centro Internacional de Agricultura Tropical, CIAT, en Palmira (Valle), donde se presumía encontrar individuos de
Los ácaros de los dos primeros gru-pos se aclararon con solución de lactofenol, se lavaron con agua destilada y se montaron en medio Hoyer's, para ser examinados en un microscopio de contraste de fase.
El tercer grupo de ácaros se subdividió en dos. Una parte se empleó para observar los detalles que ocu-rrían en los ácaros moribundos; para esto se colocaron individual-mente sobre trozos de hoja de yuca esterilizada. La otra par-te se empleó para reinfestar ácaros sanos, lo cual se manejó de varias maneras. Se seleccionaron ácaros enfermos de una colonia de
El macerado en seco también se asperjó sobre las hojas del sustrato alimenticio. Siempre se empleó un testigo asperjando con agua pura y sin macerado. De otro lado,se colocaron en contacto directo ácaros sanos con ácaros momificados por 24 horas en cámara de humedad y luego se descubrieron las cajas.
Para las pruebas descritas se emplearon cajas de petri provistas de espumas saturadas con agua,soportando discos de hojas de yuca de dos centímetros de diámetro, también frascos de confinamiento de dos centímetros de diámetro, los cuales son empleados para estudios de biología. Tan pronto se logró determinar la sintomatología de la enfermedad, para estudiar la biología del hongo patógeno se montaron ácaros infectados cada seis horas.
Como existe cierta confusión en cuanto a nombres de estructuras y características correspondientes de patógenos, se elaboró y empleó un conjunto de ayudas visuales para facilitar su conocimiento.
Resultados
Durante las recolecciones de ácaros se encontraron los individuos momificados de
Las condiciones promedio de temperatura y humedad relativa en los sitios de recolección en el campo fueron de 30°C, con un rango de 17-38°C y 51 % de HR, con un rango de 38-80%, mientras que en las casas de malla la temperatura maxima de 34°C, con un promedio de 25°C y la HR fue de 76 % alcanzando un máximo del 100%.
Cuando los ácaros del primero y segundo grupo se montaron, se observaron estructuras típicas de un Entomophthora sp., tales como cuerpos hifales, conidias y capiloconidias o conidias adhesivas. Con los ácaros del tercer grupo, a partir de los
Con los cuatro métodos de inoculación para infección se presentaron resultados muy diversos. Se consiguió infección por todos los medios, pero fue más frecuente con la inoculación directa, con la cual se presentaron mortalidades similares a las de campo, pues algunas veces con los otros métodos se presentaban mortalidades caracterizadas por aumento en volumen, pero apariencia de cristalización. Con el fin de comprobar la infección se montaron en placas de microscopía para ser observados.
El trabajo permitió definir los síntomas de infección. Los ácaros progresivamente van perdiendo movilidad y aumentan en volumen, su color se aclara bastante, hasta el punto de perder las dos manchas típicas de color verde oscuro o negro y tomar una apariencia oleácea o brillante; posteriormente, el ácaro muere y se momifica. En este punto ha ganado mucho volumen, las patas delanteras generalmente quedan estiradas, las manchas ocelares de color rojo se tornan difusas y la momificación típica es seca. Estos conocimientos permitieron reinfectar ácaros sanos y estudiar sus cambios internos, al igual que observar la biología del hongo.
Se determinó que cuando el ácaro comienza a presentar la sintomatología, internamente ha comenzado a ser invadido por unos pequeños cuerpos hifales que inicialmente son redondeados, pero luego se van alargando y retorciendo; luego se dividen por fisión en dos y vuelven a alargarse, tomando formas más regulares y agrupándose y llenando el hemocelo del ácaro; esta invasión interna ocasiona la muerte del ácaro. Cuando externamente comienza a momificarse, internamente los cuerpos hifales ya han invadido todo el cuerpo del ácaro, se han agrupado y se van alargando para alcanzar la superficie del ácaro preparándose para la salida.
Cada cuerpo hifal es ancho en su extremo y es el que llega a la pared del exoesqueleto. Si los ácaros momi-ficados se mantienen en condiciones secas no ocurre ningún otro cambio, pero si por el contrario se aumenta la humedad relativa, ésta actúa como ac-tivadora de una serie de procesos, en los cuales el ácaro toma apariencia de esporulación blanca del hongo. Cada cuerpo hifal se constituye en un co-nidióforo; emergen pequeñas protu-berancias y la punta del cuerpo hifal presiona y rompe el exoesqueleto. Los cuerpos hifales emergen por todas partes menos por las patas, las quelíce-ras y el plato ventral.
Cuando cada conidióforo alcanza su máximo tamaño, entonces se rompe y da lugar a las conidias primarias. En las conidias, mantenidas al 100% de HR, se producen muchos cambios; algu-nas se constituyen en nuevos conidió-foros o cuerpos hifales que dan lugar a conidias secundarias y hasta tercia-rias, las cuales sólo se diferencian en su tamaño, siendo un poco más pequeñas. Otras conidias, en lugar de conidiófo-ros, dan lugar a unos tubos delgados o capilares que crecen verticalmente y en su punta forman un ángulo, sobre el cual crecen unas esporas de forma ovalada que en su extremo distal pre-sentan una estructura en forma de co-no pequeño. El capilar que sostiene estas esporas ovaladas se parte fá-cilmente y las esporas van a adherirse, generalmente, a las patas de los ácaros, lo cual hace presumir que el minúsculo cono tiene un poder adhesivo y quizás que éstas sean las estructuras de pro-pagación de la infección a ácaros sanos.
Otros ácaros toman una coloración totalmente negra y no se momifican como los demás, pero internamente presentan muchos más cambios que los momificados de color café; sus coni-dias presentan más de un capilar, los cuales crecen lateralmente, y sobre ellos se desarrollan conidias adhesivas secundarias, La apariencia de la cutí-cula de estos ácaros negros es muy arrugada, a diferencia de la muy lisa de los momificados de color café, Posteriormente, los ácaros toman una apariencia algodonosa y oscura e in-ternamente muestra crecimiento e in-vasión de patógenos secundarios.
Teniendo en cuenta todas las obser-vaciones y el análisis con las claves taxonómicas se concluye que el hongo patógeno del ácaro
En otros trabajos que se realizan en la actualidad, se siguen haciendo pruebas de patogenicidad sobre otras especies de ácaros que atacan la yuca. Con
Se ha observado que el hongo patógeno ataca todos los estados de desarro-llo del ácaro menos los huevos. Actual-mente, en otros trabajos, se continúa evaluando la infección sobre los diferentes estados de desarrollo.

Apariencia externa de un Adulto de T. urticae infectado por Entomophthora sp. 250 x. (Foto: J.M. Alvarez).

Nacimientos de una conidia primaria (C.P.) de
Conclusiones
En el desarrollo de este trabajo se lo-gró determinar por primera vez, para Suramérica, el género y la biología del hongo
Al haberse comprobado la agresividad del hongo
