Abstract
Through the one month-cage trials for
Introduccion
Cuando se pretende establecer el perfil ecológico de un nuevo producto plaguicida, la determinación de su impacto sobre los insectos benéficos es un aspecto de primera importancia. Para cuantificar la acción de un agroquímico, inicialmente se mide la toxicidad aguda producida por el insecticida, es decir, la mortalidad inmediata, pocas horas o días después de la aplicación. Sin embargo, es igualmente importante establecer la toxicidad crónica, o sea los efectos producidos a mediano y largo plazo, principalmente sobre la descendencia de los agentes benéficos, puesto que estos efectos tienen influencia directa sobre su dinámica poblacional, así como sobre su eficacia como agentes de control biológico dentro de un manejo integrado de plagas.
Por esta razón, el presente trabajo dirigido hacia la determinación del efecto de la aplicación de teflubenzurón (TFB) (30 g i.a/ha), diflubenzuron (DFB) (62,5 g i.a./ha), endosulfan (525 gi.a./ha) y monocrotofos (600 gi.a/ha), en sus dosis comerciales para el Valle del Cauca, sobre el desarrollo de los nidos de la avispa predadora
Materiales Y Metodos
Los ensayos se llevaron a cabo en la Granja Experimental de Hoechst Colombiana, en Palmira (Valle), con una temperatura promedia de 26°C, humedad relativa de 60% y una pluviosidad promedia anual de 700 mm.
Nidos completos de
Para preparar los nidos fue necesario retirarlos de las bolsas y separarlos de los adultos, mientras se colocaba un trozo de alambre dulce alrededor del pedúnculo y la segunda celda inmediatamente inferior. Para la manipulación de los nidos se recomienda el uso de guantes plásticos, porque los himenópteros son muy sensibles a cualquier olor extraño en su nido, lo cual puede inducirlos a abandonarlo poco después de la instalación. Por otro lado, como cada nido posee un aroma particular, no sólo es conveniente utilizar guantes plásticos, sino que se hace necesario lavarlos entre la manipulación de uno y otro nido.
Después de que cada uno de los nidos tenía su respectivo soporte, se hizo un diagrama (mapa) del nido, registrando el número inicial de celdas, huevos, larvas, pupas y adultos, como punto de referencia previo a la aplicación de los insecticidas, que permitiera evaluar el desarrollo general de los nidos 30 días después. Al terminar el diagrama, y el conteo de todos los estados de desarrollo de la avispa, los nidos se colocaron de nuevo en sus correspondientes bolsas plásticas, para que fueran ocupados rápidamente por los adultos.
Una vez preparados los nidos se procedió a llevarlos al sitio de la instalación. Esto se realizó preferentemente en las primeras horas de la mañana, ya que las bajas temperaturas facilitan notablemente la manipulación de estos insectos. Para transportar los nidos al sitio de experimentación, la utilización de neveras de icopor con hielo garantiza una actividad y agresividad mínimas de las avispas durante la instalación. Por esta misma razón, las cinco jaulas utilizadas para este ensayo, una jaula para cada tratamiento, fueron ubicadas en un lugar fresco y sombreado. A cada jaula se le acondicionó previamente una percha de alambre, por lo cual para instalar los nidos sólo bastó con sacarlos lenta y cuidadosamente de las bolsas plásticas, y unir firmemente el soporte a la percha (Fig. 1). Para realizar esta operación se recomienda no usar vestidos de color claro, ya que estos estos colores irritan fácilmente a los himenópteros.

Nido de
En cada jaula se instalaron cuatro nidos de
Durante el primer día, correspondiente a la instalación de los nidos, las jaulas permanecieron abiertas para determinar el número exacto de adultos que se había aclimatado a la ubicación artificial. Al segundo día se cerraron las jaulas y se renovaron las larvas de lepidoptera y la solución de miel. Durante el tercer día, las jaulas continuaron cerradas y se realizó la aplicación de los productos insecticidas, en sus dosis comerciales, sobre las larvas de
Las larvas tratadas se dejaron secar durante 30 minutos, y luego una parte de ellas fue llevada a las jaulas conjuntamente con las soluciones de miel tratadas. Las larvas no utilizadas se conservaron en porrones de vidrio con hojas de higuerilla como alimento, y las cajas de Petri con miel tratada fueron conservadas en nevera, con el fin de tener todo el material tratado durante días posteriores.
En el sitio de ensayo, algunas de las larvas fueron colocadas sobre las plantas de maíz (tres larvas por planta), al tiempo que se goteó solución de miel tratada sobre las hojas. El resto de las larvas tratadas se fraccionó en tres partes cada una, para ofrecer un tercio de larvas a cada uno de los adultos del primer nido (esto para cada tratamiento). Lo anterior corresponde a lo que se ha denominado alimentación inducida, lo cual garantizó que los adultos de
Cuando la totalidad o la mayoría de los adultos del primer nido recibieron su porción de dieta tratada, se repitió esta operación con los adultos de los otros nidos de cada tratamiento. Luego de esta alimentación inducida, se colocaron tres gotas de solución de miel tratada sobre la parte superior de cada nido, procurando que las gotas no entraran en contacto con los diferentes estados de desarrollo de las avispas que se hallaban en las celdas. Todo este proceso de alimentación con larvas de
Un día después de la aplicación de los productos (cuatro días después de la instalación), las jaulas permanecieron cerradas, y el proceso de alimentación inducida se repitió de nuevo en la mañana y en la tarde y se registró la mortalidad de larvas y adultos ocurrida en los diferentes tratamientos. Otra parte de las larvas de
Dos días después de la aplicación, se abrieron las jaulas y se registró la mortalidad de larvas y adultos en cada tratamiento. Además, se efectuó por última vez el proceso de alimentación inducida en todos los nidos correspondientes a cada producto, y se colocaron nuevamente larvas tratadas sobre las plantas de maíz y cajas de Petri con solución de miel tratada sobre el suelo de las jaulas. Debido a que a partir de las 48 horas después de la aplicación las jaulas permanecieron abiertas hasta la terminación del ensayo, se habla de un semiconfinamiento durante esta prueba total para los nidos.
Tres días después de la aplicación los insectos no se sometieron a la alimentación inducida, y sólo se colocó el resto de las larvas tratadas sobre las plantas de maíz, y por última vez se colocaron en el suelo de las jaulas cajas de Petri con solución de miel tratada. De nuevo se registró el número de adultos y larvas muertas por nido. A partir de los cuatro días después de la aplicación, las jaulas continuaron abiertas para permitir a los adultos de
Dado que entre 10-15 días después de la alimentación inducida, se presentaron algunos adultos malformados en los nidos correspondientes a los inhibidores de quitina, se llevó un registro extraordinario del número de adultos normales y anomarles por cada tratamiento, quince días después de la aplicación.
Al completar los 30 días de observaciones, los nidos se retiraron de las jaulas en las primeras horas de la mañana, utilizando bolsas plásticas y se llevaron al laboratorio para realizar un conteo minucioso de todos los estados de desarrollo de
Por último cabe destacar, que como en los nidos tratados con DFB y endosulfan se presentaron casos aislados de parasitismo por
4. Resultados Y Discusion
Esta prueba de seguimiento por un mes sobre nidos de
Los resultados indican que el desarrollo total de los nidos donde los adultos recibieron larvas tratadas on inhibidores de quitina, fue inferior al de los nidos correspondientes a endosulfan y a los del testigo absoluto; en tanto que los nidos tratados con monocrotofos detuvieron completamente su desarrollo, debido a la mortalidad total de los adultos que recibieron la alimentación inducida.
Para los parámetros número de adultos y número de adultos anormales, existe un registro a los 15 días después de la aplicación (15 D.D.A), ya que 10-15 días después de iniciado el ensayo se presentaron algunos adultos malformados en los nidos tratados con los inhibidores de quitina. La Fig. 2 ilustra la mortalidad de larvas y adultos sucedida durante los cuatro primeros días después de la aplicación. Para los días siguientes la agresividad de los adultos y el creciente número de los diferentes estados de desarrollo de la avispa dificultaron la evaluación minuciosa de la evolución de cada estado en particular, por lo cual se hizo un balance final del estado de los nidos 30 días después de la aplicación (30 D.D.A.).

Prueba de seguimiento por un mes sobre nidos de
La mortalidad de larvas de
Las Figuras 3 a 8 ilustran el efecto final de los productos, 30 días después de la aplicación (DDA). En lo que respecta al número de celdas (Fig. 3). los nidos tratados con monocrofos se quedaron con el mismo número inicial, correspondiente a un día antes de la aplicación, ya que los pocos adultos que aparecieron en estos nidos durante los primeros 12 días del ensayo fueron incapaces de sostenerlos y los abandonaron poco tiempo después.
Los inhibidores de quitina causaron una reducción altamente significativa (P=0,05) en el número final de celdas de los nidos tratados, pero entre el DFB y el TFB no existen diferencias El endosulfán superó claramente a los inhibidores de quitina en términos del número de celdas con diferencias significaticativas 30 DDA. Este tratamiento fue el más similar al testigo absoluto en cuanto al tamaño alcanzado por los nidos; sin embargo, muestra diferencia significativa con este según la Prueba de Ducan 5%.

Efectos sobre el número de celdas en nidos de
Es necesario destacar que en el caso de
Para los parámetros que se discutirán a continuación (a excepción del número de adultos por nido a 15DDA), no hubo estados de desarrollo de
En cuanto al número de huevos por nido 30 DDA (Fig. 4) los inhibidores de quitina mostraron diferencias importantes en relación con el testigo (P=0,05). El endosulfan no fue significativamente diferente del testigo (P>0,05). Knapp y Herald (1973) describen efectos similares sobre la fecundidad y fertilidad de

Efectos sobre el número de huevos encontrados en nidos de
Esto posiblemente explique el retraso general de los nidos correspondientes a las bezoylureas, como consecuencia de una reducción de la fecundidad o la fertilidad de
El número promedio de larvas (Fig. 5) encontrado para TFB no fue significativamente diferente al hallado para DFB, y ambos productos fueron diferentes del testigo absoluto (P=0,05). Moffitt et al. (1983) presentan un informe interesante sobre el efecto de los inhibidores de quitina sobre las larvas de

El número de larvas encontrado en los nidos tratados con endosulfan superó significativamente al número correspondientes a los inhibidores de quitina, pero a su vez tuvo diferencias significativas respecto del testigo.
Respecto del número de pupas por nido 30 DDA. (Fig. 6), todos los tratamientos fueron significativamente diferentes del testigo. El TFB mostró diferencias importantes en comparación con DFB, y este último producto presentó diferencia altamente significativas en relación con el testigo (P=0,05), causando la mayor reducción, sin considerar el monocrotofos. El endosulfan fue el tratamiento más próximo al testigo absoluto, siendo sin embargo, estadísticamente diferente de éste último.

Efectos sobre el número de pupas en nidos de
Al examinar el número de adultos por nido 15 DDA (Fig. 7), el menor número correspondió a los inhibidores de quitina con diferencias claras con respecto al testigo. Al mismo tiempo el TFB y el DFB no fueron estadísticamente diferentes entre sí. Endosulfan 15 DDA no mostró diferencias significativas al compararlo con el testigo (P=0,05). Los nidos tratados con monocrotofos presentaban aún algunos adultos dos semanas después de la aplicación, los cuales provenían de las antiguas pupas, o de larvas próximas a empujar en la fecha de aplicación. Estos pocos adultos no permanecieron mucho tiempo en los nidos prácticamente abandonados.

Entre 10 y 15 DDA aparecieron algunos adultos malformados en los nidos correspondientes a los inhibidores de quitina (Fig. 8), con diferencias significativas respecto de los demás tratamientos. Algunos de estos insectos carecían de alas, y la mayoría de ellos presentaba una cutícula anormal con numerosas excrecencias o encrespamientos, que afectaban con frecuencia las alas. Los adultos afectados fueron incapaces de procurarse su propio alimento y por lo tanto presentaron una corta sobrevivencia. El efecto de inhibidores de quitina sobre adultos ha sido ampliamente estudiado por Grosscurt (1978), quien muestra que el desarreglo de las mesocutículas en los insectos adultos reduce la resistencia mecánica y produce malformaciones y resquebrajamientos de la cutícula.


Estado final de desarrollo de los nidos de
El número de adultos por nido 30 DDA fue significativamente diferente para todos los tratamientos (P=0,05) (Fig.7). El menor número fue registrado en los inhibidores de quitina, pero el TFB superó significatativamente al DFB. El endosulfan presentó un número de adultos significativamente superior al correspondiente a los inhibidores de quitina, pero fue a su vez diferente del testigo absoluto. En ninguno de los tratamientos se presentaron adultos malformados 30 DDA.
Es conveniente anotar que los nidos de
Por último, se presentaron algunos casos de parasitismo por
La determinación diferencial de los efectos de los productos sobre todos los estados de desarrollo de insectos, como
La existencia de efectos a largo plazo para insectos benéficos, como consecuencia del uso de diferentes insecticidas, no difiere en gran manera de los reportes realizados para insectos fitófagos de importancia económica (Ripper (1957). Efectos posteriores sobre la descendencia de insectos plagas causados por inhibidores de quitina, han sido reportados por varios autores; Berry et al. (1980) determinaron que las plantas de maíz tratadas con DFB granulado al 2% provocaron una reducción significativa de
5. Conclusiones
Durante el ensayo de seguimiento del desarrollo de los nidos de
Monocrotofos produjo la mortalidad de todos los adultos alimentados con larvas tratadas, lo cual indujo un deteni miento total del desarrollo de los nidos, y al abandono paulatino de los mismos, aún por parte de nuevos adultos que aparecieron durante los días posteriores a la aplicación.
Treinta días después de la aplicación no se presentaron adultos malformados en ninguno de los tratamientos, y aunque todos los productos fueron diferentes del testigo en términos de desarrollo general, se observa una tendencia hacia la recuperación de los nidos de
Los resultados insinúan la necesidad de rotar activamente toda clase de productos insecticidas para minimizar los efectos deletéreos a mediano y largo plazo (toxicidad crónica) que a menudo son producidos sobre los insectos benéficos por la aplicación intensiva de un solo tipo de ingrediente activo, lo cual también facilita enormemente el desarrollo de resistencia de los insectos plagas.
