Abstract
During five generations, the suitability of four diets 1: Beans-Villacorta; 2: Carrots-Gaviria; 3: Soy beans-Brewer and; 4: Casein-Posso and Raigosa, was tested for rearing the sugarcane borer (SCB),
Introduccion
Con el desarrollo de las dietas artificiales se ha facilitado el mantenimiento continuo de colonias de insectos y un suministro constante de individuos a bajo costo, mediante el uso de materiales y sustancias que pueden ser almacenados por un tiempo largo en comparación con el alimento natural.
En el Valle del Cauca, se ha venido trabajando por muchos años en la obtención de una dieta artificial para el
Continuando con esta búsqueda se desarrolló el presente estudio con el fin de evaluar la eficiencia de varios tipos de dietas para la cría masiva del
Revision De Literatura
El uso de dietas artificiales para la cría masiva de
Existe un segundo grupo de dietas basadas en fríjol, las cuales reducen apreciablemente el costo y ésto las ha hecho populares para su uso a escala comercial con buenos resultados (Villacorta y Magro, 13). En nuestro medio, este tipo de dieta también ha sido utilizado en el Ingenio Providencia, S.A.
Otro grupo de dietas que ha dado buenos resultados a nivel comercial (Risco et al. 11) es aquel que tiene una buena parte de zanahoria junto con un material vegetal como hoja de maíz o de caña pulverizada. En Colombia, el Ingenio Riopaila utilizó una dieta de este tipo para criar al barrenador de la caña con el objeto de propagar sus parásitos a nivel de laboratorio.
Finalmente, existe un grupo de dietas desarrolladas más recientemente, el cual se basa en la soya como fuente de proteína (Brewer, 5). En Planalsucar (Brasil) ha sido utilizada comercialmente con éxito (1).
Por otro lado, conviene hacer la consideración de que el producir masivamente una especie de insectos bajo las condiciones de insectorio y durante muchas generaciones, es muy posible que las poblaciones resultantes carezcan de una diversidad genética, la cual resulta de todo el proceso de endocría favorecido por esta forma de producción. Complementariamente, durante las primeras etapas de producción se somete a las poblaciones del insecto a un proceso de selección por los individuos de mejor adaptación a las condiciones artificiales de los medios de cría. El resultado global es la formación de una raza o "ecotipo de laboratorio" (Mackauer, 8).
La producción masiva de insectos frecuentemente está influenciada por el factor económico y se lo exige por lo tanto una alta eficiencia de producción, sacrificando a veces características biológicas indispensables para la sobrevivencia de los individuos bajo condiciones naturales del campo o bien características esenciales para cumplir el objetivo para el cual fueron criados (Boller, 4).
Moore et al. (9) proponen toda una metodología encaminada a medir la calidad de los insectos criados bajo condiciones de laboratorio y desde varios puntos de vista, tales como aspectos biológicos y de comportamiento.
Para el caso concreto de la producción de parásitos para el control de
Materiales Y Metodos
El estudio de las diferentes dietas para la cría artificial de
Con base en los grupos de dietas antes mencionados se escogieron dos dietas por grupo; la Tabla 1 presenta las dietas utilizadas y los elementos que las conforman. Los cuatro grupos de dietas fueron: dos dietas a base de fríjol (Burton y Villacorta modificada, 13); dos dietas de zanahoria (Dinther, 12 y Risco, 11 modificada por Gaviria); dos dietas de soya (Brewer, 5 y King) y dos dietas de caseína (Hammond y Hensley, 7 y la modificada por Posso y Raigosa, 10).
Grupo de dietas utilizadas para la cría masiva de Diatrea saccharalis en la Estación Experimental San Antonio.
Preparación de las Dietas
La preparación de las ocho dietas se efectuó en forma similar; inicialmente en la dieta Burton, el fríjol variedad calima fue remojado 24 horas antes de su preparación, y luego macerado para su posterior mezcla con los otros ingredientes; en la dieta Villacorta modificada, se utilizó harina de fríjot variedad calima, la cual se obtuvo secando el grano en un horno a 50°C durante 12 horas y luego pulverizado.
Los ingredientes sólidos se pesaron y se mezclaron en seco en una licuadora durante 1 minuto; luego se le agregó el agua a una temperatura no mayor de 60°C y la mezcla se homogenizó durante 1 minuto o más de acuerdo con la textura de la dieta.
El agar se disolvió en agua hirviendo durante 30 segundos; luego se retiró de la fuente de calor y se continuó revolviendo por dos minutos adicionales, y finalmente se mezcló con los otros ingredientes y se colocó en la licuadora a 15.500 r.p.m. durante tres minutos como mínimo. Con esta metodología se logró que todas las dietas tuvieron una consistencia semejante.
El material de laboratorio utilizado en cada preparación fue cuidadosamente esterilizado antes de usarlo, para garantizar las mejores condiciones de asepsia y evitar la contaminación de las dietas.
Semanalmente se preparó un lote con las ocho dietas, las cuales fueron envasadas en cuatro tipos de recipientes:
Frascos de conserva de 500 cm³ de capacidad, con 100 cm³ de dieta; en cada uno de ellos se colocaron 100 larvas.
Copas de vidrio de 75 cm³ de capacidad, con 25 cm³ de dieta y con 25 larvas cada una.
Cajas plásticas (5,5 cm de diámetro x 1,6 de largo), cada una contenía 1/3 de su capacidad con dieta y cinco larvas.
Tubos de vidrio (10ml) cada uno contenía 1/3 de su capacidad con dieta y dos larvas.
Manejo de Larvas
En cada recipiente se colcoaron larvas recién emergidas, buscando la mayor asepsia posible. Para ésto, las larvas neonatas seleccionadas por su tamaño y movilidad eran recogidas con un pincel y sacudidas suavemente dentro de cada recipiente hasta completar el número establecido. Todo este proceso fue realizado dentro de una cámara aséptica la cual era desinfectada desde el día anterior junto con el material utilizado mediante luz ultravioleta.
De los recipientes a y b las larvas se trasladaron, a los 18 días, a cajas de aluminio de 6,0 cm de diámetro x 1,6 de alto descartando larvas anormalmente pequeñas. Se colocaron dos larvas por caja con una porción de la dieta y se observaron periódicamente hasta que aparecían crisálidas.
En los dos últimos tipos de recipiente se esperó que los individuos llegaran a crisálidas dentro del recipiente mismo.
Cada lote en cada dieta estaba con formado por: 1 frasco de conserva, 5 copas de vidrio, 10 cajas plásticas y 10 tubos de vidrio, para un total de 295 larvas.
A partir de la tercera generación se descartaron las cuatro dietas y los dos recipientes menos efectivos.
Evaluación de las Diferentes Dietas
Para iniciar la evaluación de las diferentes dietas, se recolectaron posturas y crisálidas provenientes de campo, las cuales fueron suministradas por algunos ingenios. Los adultos obtenidos de este material de campo se mantuvieron en cámaras de oviposición (Cenicaña, 6), para lograr las posturas de lo que se denominó la primera generación. Individuos de esta generación se colocaron en siete lotes de dieta. La segunda generación tuvo también siete lotes y las generaciones 3a.; 4a. y 5a. tres lotes cada una.
Para las dos primeras generaciones y para cada dieta se realizaron las observaciones correspondientes a sobrevivencia de larvas y porcentaje de larvas normales, para los recipientes frascos de conserva y copas de vidrio; en las cinco generaciones en cada dieta se midió: duración promedio del estado larval, obtención de crisálidas con relación al número inicial de individuos utilizados, peso de crisálidas machos y hembras escogiendo 20 individuos por sexo en cada lote; fecundidad de las hembras y viabilidad de las posturas.
Los adultos machos y hembras que emergieron de cada una de las dietas, fueron confinados en las cámaras de oviposición (Cenicaña, 6) de tubos PVC para la obtención de las posturas que serían utilizadas en la siguiente generación. El número de parejas por tubo se estableció según la emergencia de los adultos pero no fue mayor a 10 parejas por tubo.
Para medir la fertilidad de los adultos provenientes de cada una de las ocho dietas, se retiraron de las hojas de oviposición cinco masas de huevos/noche, preferiblemente las de mayor tamaño para contar huevos fértiles y eclosionados; estos conteos se realizaron en un período de 10 semanas ya que no siempre se lograban las posturas necesarias de cada dieta.
Evaluación de los Parásitos Paratheresia claripalpis y Metagonistylum minense
A partir de la cuarta generación consecutiva del
Esta evaluación se llevó a cabo con la colaboración de los laboratorios de los ingenios Cauca, Mayagüez, Manuelita y Providencia.
A los 18 días de emergidas las larvas de
Tanto en larvas de dieta como en larvas de campo se realizaron las siguientes mediciones:
Resultados Y Discusion
Evaluación de las Diferentes Dietas
Durante el inicio del experimento, por situaciones en ese momento no controlables, se presentó una alta contaminación por hongos y bacterias en el laboratorio, lo cual afectó la mayoría de las dietas. Posteriormente, a medida que se ganaba experiencia, el problema fue manejado hasta el punto de tenerlo bajo control total en las tres últimas generaciones. Por lo tanto, la mayoría de los análisis agrupa tan sólo esta infomación.
Las dos primeras generaciones sirvieron de observación y comparación para determinar el tipo de dieta y de recipiente más favorables para el desarrollo del
En cuanto a los recipientes, se eliminaron los frascos de conserva por su gran facilidad para contaminarse, además por la dificultad para retirar las larvas al momento del traslado; igualmente se descartaron las cajas plásticas porque permiten el escape de larvas del 1er. instar además de encontrarlas contaminadas con frecuencia.
A partir de la 3a. generación se continuó con una dieta de cada grupo: Fríjol-Villacorta modificada; Zanahoria-Risco modificada por Gaviria; Soya-Brewer y Caseína-Posso-Raigosa; y dos recipientes, copas y tubos.
La sobrevivencia global a los 18 días después de la infestación fue en todas las dietas superior al 94,0% (Tabla 2); sin embargo, fue menor en la dieta fríjol. Es de notar que de todas las larvas sobrevivientes, solamente una parte es aceptada como aptas para ser inoculadas; en términos generales estuvo alrededor del 80% de las larvas utilizadas, salvo en la dieta de fríjol en donde tan sólo fue del 61,8%. Es posible que estas larvas hubieran requerido de un mayor tiempo para tener el tamaño adecuado.
Porcentajes de sobrevivencia, larvas aptas para inoculación, obtención de crisálidas y duración del estado larval de
Promedios seguidos por la misma letra no son diferentes estadísticamente al nivel del 5%.
El tiempo de desarrollo del estado larval (de huevo a crisálida) mostró diferencias altamente significativas entre las cuatro dietas a través de las cinco generaciones (Tabla 2). Fue mínimo en las dietas zanahoria y soya y máximo en la de fríjol. Al considerar el tiempo de desarrollo de las larvas en los dos recipientes evaluados a través de las cinco generaciones, se encontró que fue menor en los tubos de vidrio en comparación con las copas siendo de 30,0 y 31,6 días, respectivamente (al 5% de significancia).
Posiblemente, el manipuleo de las larvas de las copas a las cajas de aluminio o bien el mayor hacinamiento en éstas, hicieron que de alguna forma se alterara el ciclo y se prolongara el estado inmaduro del insecto.
El efecto acumulado del alimento es tal que en la dieta fríjol tan sólo se recupera 1/3 de las larvas utilizadas, y algo más de la mitad de las que se recuperan con la dieta que permite la mayor recuperación de larvas.
El porcentaje de obtención de crisálidas para cada dieta se midió a partir del número de larvas de primer instar utilizadas inicialmente; en la Tabla 2 se relaciona este parámetro obtenido a través de las tres generaciones. Nuevamente la dieta Frijol-Villacorta modificada presenta el menor porcentaje con diferencias significativas, obteniéndose una recuperación de 35,7%. El tipo de recipiente de cría también mostró un efecto sobre el porcentaje de obtención de crisálidas, siendo menor en los tubos (44,0%) que en las copas (60,5%), contrariamente a lo observado para el tiempo de desarrollo.
Las crisálidas obtenidas en tercera y quinta generación se pesaron, diferenciadas por sexo; la dieta fríjol registró los pesos más bajos para ambas generaciones pero con diferencias significativas sólo en la 5a. generación (Tabla '3). Sin embargo, esta diferencia en el peso de las crisálidas no afectó la calidad de las posturas realizadas por los adultos provenientes de la dieta de fríjol. En la Tabla 4 se puede observar que la fertilidad fue superior al 95% y la eclosión alrededor del 80%. No se alcanzaron a detectar diferencias en la cantidad de huevos debido al efecto de las dietas.
Peso de crisálidas (mg) machos y hembras de
Promedios seguidos por la misma letra no son diferentes estadísticamente al nivel del 5%.
Fertilidad y eclosión de huevos de
Promedios seguidos por la misma letra no son diferentes estadísticamente al nivel del 5%.
Al medir la influencia de la cría de
La proporción de sexos no se vio afectada en ningún caso ni por la dieta ni por el número de generaciones y se mantuvo de 1:1.
En términos generales, se observó que de las cuatro dietas evaluadas tan sólo una mostró unos resultados deficientes bajo las condiciones de la E.E.S.A. De las otras tres, la dieta de zanahoria fue la mejor, pero la de soya y la de caseína pueden también ser utilizadas para la cría masiva de
Respuesta de los Parásitos
La Tabla 5 resume la efectividad de inoculación para cada parásito registrada en cada dieta y en el testigo. Las larvas provenientes de la dieta de frijol y las recolectadas en el campo fueron las menos adecuadas para el desarrollo de los parásitos, siendo las diferencias significativas para
Efectividad de inoculación de los parásitos
Promedios seguidos por la misma letra no son diferentes estadísticamente al nivel del 5%.
Las larvas criadas en la dieta zanahoria indujeron los promedios más altos de eficiencia de inoculación para ambos parásitos, siendo especialmente sobresalientes para
Por otro lado, el número de generaciones de cría sucesiva en dieta artificial no tuvo un efecto detectable sobre la conveniencia de las larvas de
En términos genrales, se observó que la eficiencia de producción de
Producción de
Promedios seguidos por la misma letra no son diferentes estadísticamente al nivel del 5%.
Queda por lo tanto el interrogante de si existe un efecto del uso de la dieta como alimento de los hospederos, sobre la emergencia de las moscas parásitas, el cual se espera resolver en un experimento futuro más detallado.
Aunque se pudo analizar información de cada parásito en las diferentes dietas, es importante anotar la gran variabilidad que se registró en los datos debido al efecto del laboratorio, y posiblemente originada por los diferentes criterios para efectuar la inoculación, al manejo de los individuos o bien al medio ambiente.
Conclusiones
El éxito de las dietas está determindo por las condiciones de asepsia y de manejo del material.
No hubo indicaciones de un efecto detrimente de la cría de
La dieta Frijol-Villacorta modificada, bajo condiciones de este experimento, resultó ser inferior tanto para la producción de
La dieta zanahoria-Risco modificada por Gaviria fue buena y de bajo costo, pero presentó problemas de manejo por ser susceptible a contaminarse.
Las larvas de 4a. y 5a. generación provenientes de las dietas a base de zanahoria, soya y caseína resultaron más adecuadas para obtener puparios de los parásitos que las larvas provenientes de campo.
Se detectó una reducción de la emergencia de las moscas parásitas adultas, obtenidas mediante larvas de
