Abstract
Estudios sobre la biología del minador del crisantemo
Introduccion
Los cultivos de pompón y crisantemo ocupan el segundo y tercer lugar tanto en volumen de producción como en el valor de las exportaciones de flor cortada, dentro de la importante industria de plantas ornamentales en Colombia.
Durante el año de 1981 se cultivaron en el país 190 hectáreas de estas dos plantas, las cuales produjeron 350'160.000 unidades para exportación por un valor de US$ 26'994.818.
El principal problema de carácter entomológico lo constituyó en este año el ataque de minadores de la hoja del complejo
En un reconocimiento previo a la reali-zación del presente trabajo, que se llevó a cabo en 17 viveros de la Sabana de Bogotá, se encontró que
Materiales Y Metodos
Los estudios se realizaron en el Centro Nacional de Investigaciones "Tibaitatá" a nivel de invernadero. La temperatura promedia durante el tiempo que duró el desarrollo del trabajo fue de 19,9°C y la humedad relativa de 76,30/0.
Como hospedante se utilizó el crisantemo variedad "Florida Marble", que es altamente susceptible a este minador.
Se construyó una jaula de madera de 0,80 m. de largo por 0,50 m. de ancho y 0,60 m. de alto, con una puerta en la cara frontal de 0,30 m. de alto y 0,72 m. de largo, la cual estaba protegida con una muselina negra para evitar que los insectos escapasen durante el manipuleo. La jaula se cubrió con una malla fina, exceptuando la cara superior y la parte de encima de la puerta, que se cubrieron con plástico transparente (Figura 1). Esta jaula se denominó "jaula para oviposición", y se empleó para iniciar una cría permanente de

Jaula para oviposición. Nótese el sistema de puerta para el manipuleo.
Las observaciones sobre los estados de huevo y larva se realizaron mediante disección de hojas infestadas. Para tal efecto se colocaron 40 plantas (con un promedio de 10 hojas cada una) en una "jaula para oviposición" a la cual se llevó y mantuvo durante seis horas una abundante población de machos y hembras de

Jaula de PVC utilizada para el estudio de los adultos de
Como características del huevo y de la larva se anotaron forma, color, tamaño (largo y ancho), duración y cambios externos con la edad; en las larvas se anotaron además los cambios de tamaño en el cuerpo y en los ganchos bucales, los cuales fueron medidos con la ayuda de una reglilla micrométrica acoplada en un microscopio compuesto.
Cuando las larvas comenzaron a emerger de las galerías de las hojas, se tomaron cuatro muestras adicionales de cinco hojas cada una. Estas hojas se llevaron a cajas de petri, con papel de filtro humedecido en el fondo y se observaron cada hora. Las larvas que emergieron en las cajas de petri se recogieron con un pincel fino y se llevaron a otras cajas de petri con suelo húmedo en donde a su vez, se observaron cada hora hasta que cesaron completamente sus movimientos y se convirtieron en pupas. Se tomó nota de la hora en que la larva dejó la hoja y la hora del empupamiento, para determinar la duración de la prepupa.
Las pupas así obtenidas se midieron y se llevaron individualmente a viales de vidrio de 4,5 cm. de largo por 1,2 cm. de ancho, en donde se había colocado suelo humedecido.
En cada uno de los viales se efectuaron observaciones cada cinco horas durante el día anotando la fecha y hora más próxima a la emergencia del adulto.
Para hacer observaciones sobre los adultos se utilizaron tres jaulas de PVC transparente de 25 cm. de diámetro y 35 cm. de alto (Figura 2) y dentro de cada una se introdujeron 10 parejas de adultos recién emergidos y una planta de crisantemo con diez hojas. Esta planta se cambió diariamente.
Debido a que la extracción de los huevos de los tejidos de las hojas implicaba un manipuleo excesivo de estos, que podría conllevar una alta mortalidad, se decidió evaluar la fecundidad de las hembras con base en la cantidad de huevos depositados sobre las plantas de crisantemo usadas en el experimento para hacer las observaciones sobre los adultos. La cantidad promedia de huevos viables, por hembra, se estimó con base en el número de larvas presentes en las galerias de las hojas 10 días después de que las plantas fueron expuestas al proceso de oviposición.
Al analizar los datos de esta parte del estudio se asumió que las hembras sobrevivientes cada día, depositaban un número igual de huevos.
Resultados Y Discusion
En la Tabla 1 se presentan los datos correspondientes a la duración de los estados de huevo a pupa, así como el tamaño del huevo, la pupa y los ganchos bucales de los tres instares larvales. En la Tabla 2, se consignan los datos referentes al adulto. La duración total del ciclo, desde oviposición hasta emergencia de adultos, tiene un promedio de 45,26 días.
Dimensiones y longevidad de los estados del minador de crisantemo
Para los tres instares larvales el largo y el ancho corresponden a los ganchos bucales.
Longevidad y tamaño de los adultos del minador del crisantemo
Los huevos de
Se pudo observar una marcada diferencia tanto en la viabilidad como en la longevidad de los huevos incubados directamente en las hojas y en aquellos que se manipularon en condiciones de laboratorio, variación que se presume es debida a la mayor temperatura existente en las cajas de petri, como también a la mayor cantidad de luz a la cual quedan expuestos los huevos al sacarlos de su hospedante natural.
Se encontró que tanto la longevidad como la viabilidad son mayores entre más tiempo pasen los huevos en el sitio original de oviposición, es decir, entre más tarde sean manipulados.

Ganchos bucales de las larvas de
Al expresar el manipuleo en función del inverso del tiempo que los huevos pasaron dentro de la hoja (Tabla 3), se puede observar que la relación entre el manipuleo y la longevidad es inversa y altamente significativa (
Efecto del manipuleo sobre la longevidad y viabilidad de los huevos de
Inverso de la duración en el sitio original de la oviposición.
En las observaciones realizadas sobre larvas se encontró que ocurren dos mudas, que determinan 3 instares larvales, los cuales pueden ser fácilmente diferenciados por el tamaño de los ganchos bucales (Tabla 1, Figuras 3 y 4).
El primer instar se inicia cuando la larva abandona el huevo y principia su alimentación; las larvas recién emergidas son traslúcidas, elipsoidales, miden en promedio 256 u de largo por 117 u de ancho; a medida que ingieren alimento, se tornan de una coloración amarillo naranja, y su cuerpo sufre un "crecimiento" (distención), permaneciendo constante el tamaño de los ganchos bucales.
Al finalizar el primer instar, los nuevos ganchos bucales se forman debajo de los existentes y, tanto estos como la piel, son expulsados hacia atrás.
Las larvas de segundo instar poseen una coloración amarilla naranja más intensa. Al alimentarse hacen galerías en forma de serpentina, ya sea hacia el haz o hacia el envés de las hojas. Al igual que en el primer instar, su cuerpo se distensiona, pasando de 878 μ a 952 μ en el largo, y de 286 a 343 μ en el ancho.
En el tercer instar las larvas alcanzan su máximo tamaño; debido a su capacidad de alimentación la larva se distiende y pasa de 1,76 a 2,39 mm. de largo y, de 0,52 a 0,75 mm. de ancho.
Las larvas son del tipo ciclorrafo; ápodas, cuerpo con tres segmentos torácicos y 8 abdominales. Con la ayuda de un estereoscopio pueden observarse 3 poros asociados con cada uno de los espiráculos posteriores.
A pesar de que todo el material vegetal sobre el cual se realizaron las observaciones de la fase larval se expuso al mismo tiempo de oviposición (6 horas) con el fin de obtener una oviposición de aproximadamente la misma edad, se encontró una marcada superposición de los diferentes ínstares. De los 11 a los 15 días pueden encontrarse larvas del primer ínstar y del segundo; entre los días 16 y 17, larvas de todos los ínstares. Entre los 18 y 20 días, se encontraron predominantemente larvas del segundo y tercer ínstar y las primeras prepupas.
En la prepupa las larvas cesan su alimentación, realizan un corte semicircular en la parte final de la galería y emergen a través de esta abertura, cayendo al suelo donde reptan, evacuan el alimento ingerido, acortan su longitud, engruesan y finalmente cesan en todos sus movimientos.
La pupa es típicamente coarctata. Las larvas de
Los adultos tienen órbitas enteramente amarillas; el occipucio, de coloración negra, llega al margen superior del ojo detrás de las setas verticales externas; triángulo ocelar negro con tres ocelos y dos pares de setas; setas verticales, internas y externas, localizadas sobre un área amarilla; segmentos antenales amarillos.

Larvas de
En el tórax el mesonoto es de color gris negrusco con manchas amarillas en cada esquina posterior junto al escutelo; mesopleura con manchas gris blancuzcas en la parte inferior y, esternopleura con los bordes completamente amarillos.
Patas con las coxas amarillas; fémures largos, delgados y cubiertos de pelos; tibias y tarsos amarillo oscuro; cinco segmentos tarsales que terminan en dos uñas y el empodio en forma de seta.
La hembra se diferencia del macho por su mayor tamaño; además, el último segmento abdominal de la hembra termina en el órgano ovipositor rodeado de una cubierta de color negro brillante.
Los adultos de
La hembra realiza dos tipos de picaduras: las de prueba y alimentación y, las de oviposición, generalmente en el haz de las hojas. En el primer caso la hembra selecciona el sitio, inserta el ovipositor en la epidermis de la hoja, realiza movimientos semicirculares alrededor del sitio donde introduce el ovipositor; posteriormente lo retira, retrocede y comienza a realizar actos de prueba de los líquidos exudados a través de la perforación. Si la savia de la planta se identifica con el gusto de la hembra, ésta se alimenta para luego proceder a ovipositar. Las perforaciones de prueba y alimentación son más o menos redondas y con un diámetro de 320 µ.
En las perforaciones para ovipositar, el ovipositor es insertado en la epidermis de la hoja y luego es empujado hacia atrás unas 26 en donde es colocado el huevo. Las picaduras para oviposición muestran forma alargada.
No existe una relación constante entre picaduras para prueba y alimentación y oviposición. En general son mucho más abundantes los sitios para prueba y alimentación que los de posturas.
Las actividades de cópula, alimentación y oviposición se observaron generalmente durante las horas del día, aunque también ocurren en horas de la noche en presencia de luz artificial. El promedio de vida de los machos es mucho menor que el de las hembras, lo cual está de acuerdo con lo encontrado por Vélez, Madrigal y Morales (1979).
La actividad de oviposición se muestra en la Figura 5. La existencia de huevos fértiles se observa a partir del segundo día de emergidos los adultos, alcanzando su máximo porcentaje a los cinco días, para luego descender gradualmente hasta el día 25, después del cual no se observa ninguna postura fértil. El total de huevos fértiles, en promedio por hembra durante toda su vida, fue de 78,01, que es bastante inferior a los reportados por Spencer (1973), Lindquist (1980) y Parella et al (1981), quienes reportan que cada hembra puede depositar hasta 300 huevos.

Patrón de oviposición de las hembras de
Conclusiones
Los resultados obtenidos sobre la duración del ciclo de vida de
Los trabajos tendientes a determinar tiempo de incubación y viabilidad de posturas, deben realizarse directamente sobre el hospedante natural, ya que el manipuleo de las posturas influye negativamente sobre su longevidad y viabilidad.
Debido a que el tamaño de las larvas es muy variable en el mismo ínstar, se recomienda el uso de las dimensiones de los ganchos bucales para la diferenciación de los tres instares larvales de
La superposición de los diferentes instares larvales que se observó podría, a nivel de campo, afectar los resultados finales de un control químico.
El tiempo que permanecen las prepupas reptando en el suelo, así como el tomado por los adultos en el proceso de emergencia de la pupa y adaptación al medio, pueden constituir períodos favorables para el control del insecto en estas fases mediante la aplicación de insecticidas dirigida al suelo; este tipo de manejo de insecticidas sería compatible con la liberación de parásitos de la plaga, exceptuando aquellos que emerjan de la pupa.
