Abstract
Objetivo:
describir el nivel de desarrollo de habilidades para la vida en estudiantes adolescentes de colegios públicos de la provincia Sabana Centro, Colombia.
Métodos:
estudio cuantitativo descriptivo de corte transversal, realizado con 116 estudiantes de bachillerato de cuatro colegios públicos de la provincia Sabana Centro, con edades entre 14 y 18 años, con muestreo por conveniencia. El instrumento utilizado fue el test de habilidades para la vida que consta de 10 dimensiones y 80 ítems. Se realizaron pruebas de estadística descriptiva.
Resultados:
el nivel con mayor porcentaje obtenido por todos los estudiantes en las 10 dimensiones de habilidades para la vida fue normal bajo, oscilando entre 43.1 % en la dimensión Solución de problemas y conflictos, y 61.2 % en Pensamiento crítico. Las dimensiones que puntuaron en nivel superior fueron Pensamiento creativo (42.2 %), y Manejo de tensiones y estrés (36.2 %). Las habilidades con mayor porcentaje en el nivel inferior fueron Manejo de emociones y sentimientos (91.4 %) y Solución de problemas y conflictos (80.2 %). En el análisis por sexo, las mujeres obtuvieron mejores resultados en 7 dimensiones de Habilidades para la Vida comparativamente con los hombres; en la dimensión Manejo de tensiones y estrés, el resultado fue igual en hombres y mujeres, cada uno con 18.1 % en el nivel superior. Los hombres obtuvieron mejores resultados que las mujeres en las dimensiones de Comunicación efectiva y asertiva, y Manejo de emociones y sentimientos.
Conclusiones:
el nivel de desarrollo normal bajo de los participantes es un llamado de atención para todos los profesionales que trabajan en el ambiente escolar. Fortalecer estas habilidades en la adolescencia, e incluso en etapas más tempranas de la vida, genera mecanismos protectores y favorables para una vida saludable, prevenir riesgos, enfermedades y muertes tempranas, evitables. El trabajo en estas Habilidades implica acciones intersectoriales que facilitan la corresponsabilidad social.
Keywords
Introducción
Las habilidades para la vida (HpV) son aquellas destrezas psicosociales que permiten a las personas afrontar eficazmente las demandas y desafíos de la vida cotidiana, planificar el futuro y elegir comportamientos saludables. En los escolares adolescentes constituyen un componente esencial para la promoción de la salud y el bienestar integral. La Organización Mundial de la Salud (OMS)propone diez HpV: 1. Conocimiento de sí mismo; 2. Empatía; 3. Comunicación efectiva y asertiva; 4.Relaciones interpersonales; 5. Toma de decisiones; 6. Solución de problemas y conflictos; 7. Pensamiento creativo; 8. Pensamiento crítico; 9. Manejo de sentimientos y emociones; y 10. Manejo de tensiones y estrés (1,2).
Las HpV en los adolescentes escolares contribuyen a prevenir conductas de riesgo como el consumo de sustancias psicoactivas, la violencia, las relaciones sexuales tempranas y desprotegidas y la deserción escolar. Además, promueven la autoestima, las relaciones saludables, el bienestar físico y la estructuración del proyecto de vida (3,4). Aunque durante la adolescencia se considera que la mayoría de la población lleva una vida saludable, cada año mueren 1.1 millones de adolescentes por causas relacionadas con la adopción de conductas de riesgo prevenibles (5). De acuerdo con la ONU, existen 1.412 millones de jóvenes escolarizados en el mundo (6); en Colombia, la población escolar entre 11 y 16 años asciende a 1.3 millones (7). El embarazo adolescente corresponde al 18 % de nacidos vivos a nivel mundial (8); en Colombia, la cifra alcanza el 15.9 % (9). Con respecto al consumo de sustancias psicoactivas, se estima que en mundo el 21 % de los menores de 21 años las han usado; en Colombia esta cifra alcanza el 9.4 % en adolescentes entre 12 y 17 años (10,11). En cuanto a la violencia entre pares en el entorno escolar mundial, el 50 % de los estudiantes entre 13 y 15 años la han experimentado (12); en Colombia, la prevalencia es del 42 % en niños y 37 % en niñas (13).
Con relación a la salud escolar, las HpV promueven la reflexión crítica sobre temas como la alimentación, la actividad física y la higiene del sueño, facilitando la adopción de hábitos saludables y la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles. En el contexto de la salud mental, se promueve que los adolescentes desarrollen mecanismos para afrontar la presión social, las demandas académicas, la influencia de las redes sociales y la incertidumbre respecto al futuro (14).
En el entorno social, las HpV permiten al adolescente analizar críticamente su contexto, desarrollando una perspectiva propia para afrontar los estándares establecidos (15). Actúan como factor protector favoreciendo el diálogo, fortaleciendo las relaciones y reduciendo la carga física y emocional (16). Cuando no se promueven adecuadamente en el ámbito familiar, la escuela se convierte en el espacio protector, formador y compensador. Por ello, el sector educativo debe incorporarlas como directrices fundamentales para promover prácticas saludables y el desarrollo integral del estudiante, incluso como parte de su modelo educativo (17,18).
Los colegios donde se recolectó la información utilizan el modelo educativo flexible, propuesto en las políticas nacionales que promueven la calidad y la equidad educativa. Este modelo favorece el desarrollo de HpV con procesos pedagógicos inclusivos. Por esta razón, se hace necesario indagar sobre el nivel de habilidades existente en los estudiantes como base para futuras intervenciones (19). El objetivo de este estudio es describir el nivel de desarrollo de Habilidades para la Vida en estudiantes adolescentes de colegios públicos de la provincia Sabana Centro, Colombia.
Método
Diseño del estudio
Estudio cuantitativo descriptivo de corte transversal, realizado con estudiantes de bachillerato de cuatro colegios públicos de la provincia Sabana Centro.
Participantes
Se realizó un muestreo por conveniencia con 167 participantes, de los cuales 116 diligenciaron completamente el instrumento. Los estudiantes, con edades entre 14 y 18 años, pertenecían a los grados noveno, décimo y undécimo en cuatro colegios públicos de jornada matutina. Se excluyeron quienes manifestaron que cambiarían de colegio próximamente.
Instrumento
Para la evaluación se utilizó el “Test de Habilidades para la Vida” de Diaz-Posada (20). Este instrumento autodiligenciable consta de 10 habilidades: 1.Conocimiento de sí mismo; 2. Empatía; 3. Comunicación efectiva y asertiva; 4. Relaciones interpersonales; 5. Toma de decisiones; 6. Solución de problemas y conflictos; 7. Pensamiento creativo; 8. Pensamiento crítico; 9. Manejo de sentimientos y emociones; y 10. Manejo de tensiones y estrés. Contiene 8 ítems por habilidad para un total de 80 ítems, puntuados en una escala Likert, con las siguientes opciones de respuesta: 5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = casi nunca y 1 = nunca. Los autores reportan una confiabilidad satisfactoria con coeficientes alfa de Cronbach que oscilan entre 0.60 y 0.85 para las diez habilidades.
Recolección de datos
Una vez recibido el consentimiento informado de los padres y el asentimiento de los estudiantes para participar en el estudio, las directivas y docentes asignaron un espacio dentro de la jornada académica para la aplicación del instrumento dentro del aula de clase, con una duración de 45 a 60 minutos. La implementación estuvo a cargo del investigador principal, y dos investigadores junior. La recolección de la información se realizó entre los meses de mayo y junio de 2023.
Análisis de datos
Los datos recolectados fueron analizados mediante SPSS Statistics versión 21 para Windows. Se estableció un nivel de significancia de p < 0.5 para todos los análisis. Se realizaron pruebas descriptivas de las variables sociodemográficas y de HpV, utilizando herramientas de estadística adecuadas al nivel de medición de cada variable, agrupadas en niveles superior e inferior.
Resultados
Caracterización de la población
El 43.1 % de los estudiantes tenía 16 años y el 33.6 %, 15 años. La distribución por sexo mostró una ligera mayoría de mujeres con una 55.2 % frente a 44.8 % de hombres. Se observó una predominancia clara del décimo grado (88.8 %), con poca representación de noveno (6.9 %) y undécimo (4.3 %). Con respecto al área de residencia, el 55.2 % vivía en zona urbana y el 37.1 % en zona rural. En la tipología familiar, el 31. 9% indicó pertenecer a una familia nuclear, sin embargo, existió diversidad de estructuras: modificada nuclear (23.3 %), extensa modificada (17.2 %) y atípica (8.6 %) (Tabla 1).
Caracterización de estudiantes participantes
La muestra analizada se conformó, principalmente, por adolescentes en etapa media, con una ligera mayoría de mujeres y una alta concentración en décimo grado, lo cual configura un perfil relativamente homogéneo en términos etarios y escolares. No obstante, se evidenció una variabilidad relevante en las áreas de residencia (urbana y rural) y en las tipologías familiares reportadas, lo que sugiere la coexistencia de distintos contextos socioculturales. Esta heterogeneidad en las condiciones de vida y estructuras familiares resulta particularmente pertinente para estudios que aborden dimensiones psicosociales, educativas o de salud porque permite explorar la influencia del entorno en los procesos de desarrollo adolescente. Si bien la sobrerrepresentación de estudiantes de un único grado impone límites a la generalización de los hallazgos, el carácter diverso de otros aspectos contextuales enriquece el análisis e interpretación de los resultados.
Nivel de desarrollo de habilidades para la vida
En la medición del nivel de desarrollo de HpV se estableció que de las 10 habilidades evaluadas por el instrumento, 8 se encuentran en el nivel de desarrollo normal bajo, excepto la empatía con un 37.1 %, correspondiente al nivel inferior, y el manejo de sentimientos y emociones con un 34.5 %, en muy inferior. En general, con respecto al desarrollo de habilidades para la vida, se demuestra que en 8 habilidades, un grupo significativo de estudiantes se encuentra en los niveles normal alto, superior o muy superior. El pensamiento creativo alcanzó un 34.5 % y en manejo de tensiones un 28.4 %, destacándose como segundo nivel de desarrollo el normal alto. En el conocimiento de sí mismo y la toma de decisiones, solo un estudiante está en el nivel muy superior. Estos resultados se observan en la Figura 1.

Nivel de desarrollo de habilidades para la vida
Se realizó una distribución de los 6 niveles de desarrollo en niveles superior e inferior. En el nivel superior se encontró que la habilidad más elevada fue pensamiento creativo con un 42.2 %, seguido de manejo de tensiones y estrés, con 36.2 %. En la Figura 2, se presentan estos resultados.

Distribución del nivel de habilidades para la vida en nivel superior
En el nivel inferior la habilidad más baja fue el pensamiento creativo, con 57.8 %. Los resultados se presentan en la Figura 3.

Distribución del nivel de habilidades para la vida en nivel inferior
En la comparación por sexo, se encontró que el femenino tiene un nivel superior en las habilidades de pensamiento creativo (25 %) y toma de decisiones (20.7 %). El sexo masculino refleja niveles más altos en el manejo de tensiones y estrés con 18.1 %, comunicación efectiva y asertiva, y pensamiento creativo con 17.2 %. Estos resultados se presentan en la Figura 4.

Distribución del nivel de habilidades para la vida en nivel superior por sexo
En el nivel inferior, el sexo femenino predomina en las habilidades: manejo de sentimientos y emociones 50.9 %, solución de problemas y conflictos 50 % y comunicación efectiva y asertiva 40.5 %. En el sexo masculino, las habilidades que más sedestacaron son: manejo de sentimientos y emociones 40.5 %, empatía con el 37.9 % y relaciones interpersonales con el 37.1 %. Las cifras del sexo masculino son mayores a las del sexo femenino en las habilidades de empatía y toma de decisiones. La Figura 5 contiene estos resultados.

Distribución del nivel de habilidades para la vida en nivel inferior por sexo
Discusión
El balance general de los resultados de la presente investigación muestra que las HpV se encuentran en nivel de desarrollo normal bajo. Esto puede deberse a que la adolescencia es una etapa caracterizada por reactividad emocional, impulsividad y dificultad para analizar consecuencias, por esta razón, el desarrollo de las habilidades emocionales no se presenta de forma espontánea (21). Las HpV se fortalecen en la familia y se refuerzan en la escuela (16). La interacción con docentes y compañeros genera el entorno seguro que garantiza el crecimiento personal (22,23). Un nivel más bajo de habilidades para la vida está relacionado con abandono escolar, tendencia a usar internet para juegos virtuales y buscar contenido erótico. De igual forma, estos adolescentes presentan dificultad para decidir sobre su futura formación en estudios superiores (24,25), por lo que la escuela está llamada a incorporar el fortalecimiento de estas habilidades en el currículo.
Sánchez-Hernando et al. (22), resaltan que las HpV tienen relación directa con el desempeño escolar y tal como se establece en esta investigación, se identificaron deficiencias en el manejo de sentimientos y emociones, la solución de problemas y conflictos y la empatía. Este resultado es similar a investigaciones realizadas con la población adolescente víctima del conflicto armado, donde se encontró que hay mayores deficiencias en las habilidades de empatía y manejo de emociones y sentimientos (26).
El resultado del manejo de emociones y sentimientos de esta investigación también coincide con un estudio realizado con adolescentes en México, donde esta habilidad también reportó ser la cuarta más baja, repercutiendo en decisiones poco acertadas frente a situaciones de conflicto y consumo de alcohol (27). Esto afecta negativamente a los adolescentes porque tienen más probabilidad de presentar síntomas depresivos a lo largo de su vida, siendo más vulnerables a problemas emocionales, con estilos de afrontamiento negativos que conllevan a conflictos en las relaciones con padres y compañeros (28).
En el análisis por sexo se identificó que las adolescentes presentan mayores niveles de HpV, resultado similar a otras investigaciones. Esto se atribuye al mayor grado de madurez psicosocial y aprovechamiento de programas formativos relacionados con las habilidades (24).
La investigación mostró que las mujeres presentan mayor empatía, capacidad necesaria en los centros educativos para el entendimiento y la colaboración (29). Otros estudios reportan puntuaciones más altas en esta habilidad independiente de su cultura; esto se explica por la mayor adaptabilidad femenina a nivel psicosocial y por la mayor activación de procesos emocionales en situaciones estresantes. En contraste, los adolescentes usan conductas de evitación o externalización, influenciadas por estereotipos de género y un rol competitivo, atenuando rápidamente las respuestas emocionales (22,30–32).
Frente a la solución de problemas y conflictos, el presente estudio mostró un nivel bajo. La modificación activa de factores estresantes modifican las emociones asociadas (33). Las adolescentes reportaron un menor desarrollo que los hombres, resultado que difiere de la investigación realizada en Italia (25) donde no hallaron diferencias contundentes entre ambos sexos. Esta habilidad es vital en la adolescencia, porque favorece el desarrollo del pensamiento crítico, facilitando el análisis de problemas con soluciones potenciales.
El hallazgo relacionado con niveles altos en las habilidades de pensamiento creativo y manejo de tensiones se puede relacionar con la edad de los estudiantes encuestados. Shi et al. (34) identificaron que manejar tensiones es una habilidad adaptativa propia de la adolescencia influenciada por las demandas del ambiente escolar. El pensamiento creativo se interpreta como un proceso cognitivo mediante el cual se generan ideas y enfoques innovadores (35). En la comparación por sexo, las adolescentes tuvieron mejor desarrollo, contrario a lo que reportó un estudio realizado en India donde los adolescentes tuvieron más aptitudes en esta habilidad (36).
La comunicación efectiva y asertiva tuvo un nivel alto de desarrollo en los adolescentes de este estudio. Esta habilidad implica la capacidad de expresar sentimientos, dar retroalimentación, manejar conflictos, enumerar y comprender las necesidades de los demás (37). Es un factor protector ante los riesgos socioambientales que sirve de punto de apoyo para la rehabilitación de adolescentes que han consumido drogas o se encuentran en situación de vulnerabilidad (38). La presente investigación reportó que los hombres lograron un nivel de desarrollo superior. Las investigaciones al respecto son contrastantes; en una investigación realizada en Colombia (24), las adolescentes presentaron mayor habilidad comunicativa. Contrario a esto, un estudio realizado en España encontró que el sexo masculino tenía más iniciativa para conocer gente y mayor capacidad de persuasión, mientras que el sexo femenino era complaciente, atento y asumía sus errores (22).
En cuanto al manejo de tensiones y estrés, los adolescentes de esta investigación alcanzaron un buen nivel de desarrollo; contrario a una investigación realizada en México (27), que evidenció que esta habilidad obtuvo el menor porcentaje. Así mismo, en el presente estudio se encontró que el sexo masculino desarrolló en mayor medida esta habilidad. Branquinho et al. (39) reportaron que los hombres tienen mayor nivel de ajuste social, lo que les permite adaptarse a los retos diarios, mejorar su calidad de vida y manejar el estrés. No obstante, Sarada et al. (36) reportaron que las adolescentes afrontan mejor el estrés. También señalaron que el estrés académico es una fuente de estrés relevante en la adolescencia, ya que el entorno escolar es significativo en esta etapa evolutiva.
Conclusiones
El nivel de desarrollo de HpV de los participantes en normal bajo se convierte en una alerta importante para los colegios públicos, debido a la relación directa que existe entre las habilidades para la vida y otros procesos, como los bajos resultados académicos, escasas habilidades sociales, poca proyección hacia el futuro y deficientes comportamientos en salud. Por lo tanto, es fundamental el trabajo intersectorial y el liderazgo de diferentes profesionales que trabajan en las instituciones educativas para integrar las HpV en los proyectos educativos y así promover el éxito académico y el bienestar físico y mental de los adolescentes. Quienes fortalecen estas habilidades establecen mecanismos de protección que promueven la adaptación en diferentes contextos, previenen riesgos y establecen relaciones interpersonales saludables.
Limitaciones
El tamaño del instrumento en la población adolescente es una limitación; la extensión de 80 ítems pudo contribuir a la falta de profundidad en la lectura, afectando la precisión de las respuestas.
Footnotes
Contribuciones de los autores
Todos los autores mencionados en el articulo participaron en el concepto, diseño, adquisición de datos, así como en el análisis e interpretación de los mismos. Además, contribuyeron en la redacción del articulo y lo revisaron críticamente en relación con el contenido intelectual relevante, aprobando la versión final.
Declaración de conflicto de intereses
Ningún conflicto declarado.
Financiación
Esta investigación fue financiada por la Universidad de La Sabana. El contenido es responsabilidad exclusiva de los autores.
Ética de investigación
El proyecto fue aprobado por el comité de ética en investigación de la Universidad de La Sabana, con el código ENFMSC-19-22. Se contó con la firma del asentimiento de los estudiantes y el consentimiento informado de los padres.
