Abstract
Seven trials were conducted during 2006-2008 in the Central Valley of Chile to verify that Frankliniella occidentalis feeding after flowering induce ring spots on white table grapes shortly before harvest, resulting in economic losses up to 50% in some areas. Treatment of spinosad at 5.76 g ai/hL were applied by dipping grape bunches or by spraying, across a range of fruit growth stages including bunch closure and veraison, and were stopped at early harvest. Ring spot incidence in bunches at harvest reached 70-99% in the untreated control compared to 1-6% in treatments where bunch closure was treated and protected from thrips. Applications starting at veraison resulted in 22-55% incidence in bunches, while those started at early harvest time were equal in damage to the control. In all trials, results achieved by protecting against thrips feeding only at bunch closure were equal to multiple applications at all fruit growth stages. Damage levels in another trial during 2007-2008 for thrips control during bunch closure found that a single application at this stage can provide commercial ring spot russet reduction. However, of the six sites selected in 2006 due to ring spot russet damage previously, only three had significant damage in the untreated control. The variable appearance of ring spot russet should prompt growers to monitor thrip populations in bunches at early bunch closure or to do calendar sprays during this stage to avoid damage.
Introducción
El comercio de plantas en las últimas décadas ha esparcido en el mundo el trips occidental de las flores, Frankliniella occidentalis (Pergande) (Thysanoptera: Thripidae), desde su ambiente original en el suroeste de los EEUU (Kirk y Terry 2003). Esta plaga se detectó en Chile en 1977, al dañar nectarinos en precosecha. Luego causó también daño severo en uva de mesa en floración y primeros estados de desarrollo de la fruta (Ripa et al. 2001), que produjo halos en las bayas en torno a las oviposturas (Fig. 1). En "red globe", estas manchas pueden permitir la entrada de patógenos (Ripa et al. 2001) que reducen la calidad del racimo.
En Grecia, las uvas de mesa blancas, principalmente "thompson seedless" y "superior seedless", han sido afectadas por estas manchas tipo "russet" o anillos rojizos, visibles poco antes de la cosecha (Roditakis y Roditakis 2007). Este daño tuvo importancia económica en el Valle Central de Chile en 2003, con pérdidas de hasta 50%. Al comienzo las causas se atribuyeron a toxicidad al azufre y mezclas de plaguicidas. Los trips se desestimaron pues se pensaba que sólo se alimentaban temprano en la floración y desarrollo inicial de las bayas (Ripa et al. 2001; Yokoyama 1997). González (1999) indicó que la alimentación de F. occidentalis en viñedos y parronales en Chile era irrelevante, y el daño se debía al debilitamiento de los sarmientos, racimos, brotes y hojas, lo que acorta los entrenudos, reduce el área foliar y afecta la producción. Sin embargo, para Tsipsipis et al. (2003) el daño se debe a la alimentación tardía de trips en la estación. Según Roditakis y Roditakis (2007), estas manchas son causadas por tres especies de trips, en especial F. occidentalis, durante el desarrollo y maduración del racimo. Aunque este 'russet' es un daño cosmético, causa rechazo de uva de exportación. Las manchas son muy evidentes cuando las bayas se tocan dentro de los racimos (Fig. 1 inferior), quizá debido a la fotofobia de los trips. En infestaciones severas, las manchas ocurren también en las bayas más expuestas a la luz. El daño tiene distribución irregular, y afecta algunos racimos en una planta, o se asocia a áreas cerca de colinas o alfafares, normalmente con poblaciones más densas de trips. El daño es visible claramente en precosecha, y en general tiende a afectar bayas firmes con alto contenido de azúcar.
En esta investigación se hicieron ensayos para proteger estados específicos del desarrollo de las bayas con aplicaciones de spinosad a la mayor concentración recomendada comercialmente. Este insecticida es muy efectivo en el control de plagas en muchos cultivos (Pineda et al. 1997), en particular de F. occidentalis (Yudin et al. 1986) y se pensó que aplicaciones programadas contra el trips se podrían correlacionar después con una menor incidencia de las manchas en las bayas, y se verificaría al mismo tiempo su causa. Más que distintos insecticidas, el objetivo fue comparar distintos períodos de protección con un producto efectivo. Además se generó información valiosa sobre el momento adecuado de control.
Materiales y métodos
Durante las temporadas 2006-2007 se hicieron cinco ensayos con uva de mesa en parronales de "thompson seedless" y uno con "superior seedless". Los estados de desarrollo del racimo que se protegieron con spinosad fueron cierre temprano, veraison (cambio de color de las bayas), cosecha, y combinaciones de esos estados, incluyendo un tratamiento protegido en todos esos períodos. Cada estado de desarrollo requirió varias aplicaciones, lo que resultó en un máximo de nueve aplicaciones en la temporada. El control no tuvo ninguna aplicación (Tabla 1).
Los ensayos se hicieron en parronales comerciales de uva blanca conducidos en enrejado que habían tenido daño económico por estas manchas en temporadas anteriores. Sin embargo, el daño en la fruta en 2006-2007 fue bajo, y sólo tres ensayos se consideraron útiles por presentar daño significativo en las bayas de plantas sin tratar.
En dos ensayos, los racimos se sumergieron ∼5 s en una solución de spinosad para asegurar el cubrimiento. En otro ensayo se hizo una nebulización con un volumen de 2000 L/ha. En ambos ensayos se utilizó un diseño experimental en bloques completos al azar con cuatro repeticiones y 4 o 6 plantas por parcela, repitiendo los tratamientos cada semana para los respectivos estados de desarrollo de la fruta. El daño por manchas se evaluó tarde en la cosecha, en 25-30 racimos por parcela, que se clasificaron de 0 a 3 (0: 0% de daño; 1: <5%; 2: 6-25%; 3: >25%). Los racimos tratados por inmersión se marcaron con cintas plásticas amarillas indicando el tratamiento y repetición. Spinosad se aplicó en el ensayo de Los Andes (32°49'S 70°36'O) en "superior seedless" a 5,76 g ia/hL, la mayor concentración comercial. En el tratamiento con protección continuada se hicieron seis aplicaciones. En los otros dos ensayos en "thompson seedless" se aplicó spinosad usando la misma concentración y esquema de tratamientos, con un total de ocho nebulizaciones en Pichidegua (34°35'S 71°30'O) y nueve en Chacabuco (33°22'S 70°78'O). Las fechas de aplicación y estados de desarrollo de racimos en los tres ensayos con presencia de manchas en el control sin tratar se incluyen en la tabla 1.
En otro ensayo en uvas "thompson seedless" en la temporada 2007-2008, el tratamiento se redujo al cierre del racimo, para definir el mejor momento de aplicación durante este estado de desarrollo. En el período de protección temprana se evaluaron dos concentraciones de spinosad (5,76 g ia/L y una concentración doble), para determinar si aumentar la dosis tendría mayor eficacia residual y permitiría a los agricultores hacer sólo una aplicación. Las aplicaciones en este ensayo se hicieron con una bomba con pitones manuales y se repitieron cada 10 d. Las fechas de aplicación en el ensayo en la temporada 2007-2008 aparecen en la tabla 1.
Los resultados se analizaron mediante andeva y las diferencias entre los tratamientos se compararon con una prueba de Tukey-Kramer HSD (P = 0,05) (JMP® Statistical Software). Los niveles de daño se presentan en gráficos de cajas que permiten visualizar los percentiles principales, el 50% central de los resultados, y los percentiles 25 y 75 bajo y sobre éste, y los indica con líneas horizontales a través de las cajas (Esty y Banfield sf). Los resultados se expresan como incidencia del daño en las bayas, con figuras del nivel de racimos limpios, en los que los "bigotes" superiores en una caja indican el mayor porcentaje de racimos sin daño.
Resultados
Tratamientos, fechas de aplicación y estados de desarrollo de racimos en los ensayos en 2006-2008.
1 y 2 Applicado a 5,76 y 11, 52 g ia/hL (S uccess* 48 SC, contiene 480 g de spinosad/L), respectivamente.
En Chacabuco, el tratamiento que protegió todo el desarrollo de las bayas tuvo siete aplicaciones. El cuartel de "thompson seedless" en este sitio había sido muy afectado por las manchas en años anteriores. En la evaluación final, la incidencia del daño fue muy alta en el control sin tratar, con solo 2% de racimos sin daño, en comparación con 95-99% en los tratamientos con aplicaciones de spinosad durante el cierre. Los tratamientos en la cosecha fueron estadísticamente iguales al control sin tratar. Aquellos que se hicieron durante la pinta tuvieron 30-45% de racimos sin daño, significativamente más que en el control, pero significativamente iguales que los tratamientos que protegieron el cierre de racimos (Fig. 2B).
En Pichidegua en uvas "thompson seedless" se hicieron ocho aplicaciones por aspersión de spinosad para proteger todos los estados de desarrollo del fruto. Al final, la incidencia de las manchas fue alta en el control sin tratar, con sólo 30% de racimos sin daño, comparado con 95-97% en los tratamientos que incluyeron una aspersión al cierre del racimo. Los tratamientos que comenzaron a la cosecha fueron estadísticamente similares al control, y los que comenzaron durante la pinta de las bayas tuvieron 75-80% de racimos sanos, superando nuevamente al control, aunque menos a todos los tratamientos que cubrieron el cierre de racimos (Fig. 3C).
Los resultados de los tres ensayos en 2006-2007 se analizan juntos en la figura 3D, donde se observa una gran variabilidad en los tratamientos aplicados durante la pinta. Los racimos sanos variaron entre 20 y 90%, lo que indica que a presión baja de la plaga, las aplicaciones durante este estado de desarrollo pueden obtener control comercial. Sin embargo, los resultados de las aplicaciones al cierre de racimos mejoraron significativamente sobre el control y obtuvieron 82-100% de racimos limpios, un nivel similar al obtenido por las aplicaciones que cubrieron todos los estados de desarrollo.
Discusión
En todos los ensayos (Figs. 2–4) las manchas en las bayas disminuyeron significativamente con las aplicaciones de spinosad, particularmente cuando se hicieron durante el cierre de racimos. Estos resultados concuerdan con los de Roditakis et al. (2003), Tsitsipis et al. (2003) y Roditakis y Roditakis (2007), quienes redujeron la incidencia de las manchas en las bayas en uva blanca con aplicaciones de spinosad. Las figuras 2–4 revelan también una relación inversa entre la época del inicio del tratamiento y la incidencia de manchas por F. occidentalis en las bayas, lo que indica que la protección disminuye a medida que las bayas maduran. Aunque no se evaluó el cubrimiento de los tratamientos en las bayas, se asume que las aplicaciones por inmersión tuvieron cubrimiento total, al menos hasta el cierre, porque en estados avanzados del desarrollo del racimo el tamaño de las bayas puede hacer difícil mojar los trips dentro de ellos. Así, el momento de aplicación probablemente incide en la sensibilidad de los racimos en desarrollo de estas manchas, lo que sugiere que la infestación de trips comienza durante el cierre de racimos y que los residuos de spinosad dentro de éstos están protegidos de la degradación por fotólisis (Kollman 2007) y brindarán un control residual efectivo. Los resultados indican que el momento de aplicación es crítico, y si los agricultores esperan para aplicar hasta cerca de la cosecha, el tratamiento no reducirá las manchas en las bayas, pues el daño por trips ya ha ocurrido.
Conclusiones
Las aplicaciones de spinosad a 5,76 g ia/hL durante el cierre de racimos redujeron significativamente las manchas en las bayas de uva blanca, en comparación con aplicaciones durante la pinta. Las aplicaciones en la cosecha fueron similares a la falta de control. La reducción significativa del daño por las aplicaciones durante el cierre de racimos sugiere que la infestación de F. occidentalis comienza en este estado, y que un mejor cubrimiento de spinosad en esta etapa de desarrollo con bayas más grandes produce un mejor efecto residual de control.
Nuestros resultados sugieren que la protección de uvas blancas de las manchas por alimentación del trips occidental de las flores con spinosad durante el cierre de racimos es una estrategia clave que los agricultores deben seguir para evitar este daño en estas variedades de uva blanca.
Footnotes
Agradecimientos
Al Prof. Antonio Rustom, Universidad de Chile, por su colaboración en el análisis estadístico.
