Abstract
The taxonomic composition of spiders associated with both cultivated areas and dry uncultivated sectors in the Elqui River Valley (Coquimbo Region, Chile) were examined by surveys within an altitudinal transect. A total of 230 specimens were captured. Taxonomically, 19 families and 29 species were obtained. Species richness was higher in the dry uncultivated sectors (23 species) than in the cultivated sites (18 species). Eight families were common to both situations; these were Anyphaenidae (1.3% of total capture), Araneidae (5.6%), Gnaphosidae (8.6%), Lycosidae (3.0%), Sicariidae (32.2%), Theridiidae (15.7%), Titanoecidae (3.5%) and Zodariidae (6.5%). The more abundant species in the semiarid area were Sicarius sp. (Sicariidae) (17.6% of total capture in the area), Steatoda porteri (Theridiidae) (9.5%) and Cybaeodamus lycosoides (Zodariidae) (9.5%). In the cultivated areas, in turn, the numerically dominant species were Loxosceles laeta (Sicariidae) (42.7%), Steatoda grossa (Theridiidae) (8.5%) and Goeldia patellaris (Titanoecidae) (8.5%). This paper is the first approach to the study of spider assemblages found in the semi-arid watersheds of Chile and sets the taxonomic bases for examining the role played by these organisms in integrated pest management or biological control.
Introducción
Los paisajes agrícolas del norte chico de Chile (regiones de Atacama y Coquimbo), corresponden a una matriz formada por la interacción entre áreas semiáridas y agroecosistemas, cada uno representado por un particular ensamble faunístico y características abióticas (Cepeda-Pizarro et al. 2009). Estas áreas semiáridas pueden ser consideradas reservorios de artrópodos, que permitirían la migración y colonización hacia los agroecosistemas (Liljesthröm et al. 2002). La migración de artrópodos entre estos sistemas podría estar influenciada por el grado de contraste que presentan, el cual es altamente marcado en agroecosistemas asociados a zonas áridas, donde el agroecosistema ofrecería condiciones de hábitat totalmente distintas (Pluess et al. 2010). Dentro de estos paisajes destaca la cuenca del Valle de Elqui (Región de Coquimbo, Chile) la cual está conformada por una matriz semiárida extensa que encierra un conjunto de unidades menores que constituyen focos de producción agrícola principalmente frutales, hortalizas vides y parronales viníferos (INE 1997). Con respecto al conocimiento de la fauna de artrópodos para el Valle de Elqui es escaso y se refiere a la distribución de Caraboctonus keyserlingi Pocock, 1893 (Arachnida: Scorpiones) (Agusto et al. 2006), a la composición y distribución del ensamble de Orthoptera (Insecta) (Alfaro et al. 2011) y a la distribución altitudinal de familias de artrópodos terrestres, donde se incluye algunas familias de arañas y preferentemente a las de importancia zoonótica (Pizarro-Araya et al. 2009). El orden Araneae es considerado un taxón megadiverso (Harvey 2002), constituido por 112 familias, 3898 géneros y 43678 especies (Platnick 2013). Los individuos de este orden son depredadores generalistas y debido a su capacidad de recolonizar ecosistemas perturbados, son uno de los grupos de artrópodos más abundantes en agroecosistemas. Esto convierte a este taxón en un importante factor en la regulación de las poblaciones de artrópodos-plaga (Haddad et al. 2004). En este contexto y debido a que no existen antecedentes sobre la araneofauna del Valle de Elqui, nuestro objetivo fue determinar la composición taxonómica de las arañas asociadas a áreas semiáridas y agroecosistemas del Valle de Elqui.
Materiales y métodos
Sitio de estudio
El estudio se realizó en cuatro distritos del Valle de Elqui, el cual se encuentra inserto en la cuenca del río del mismo nombre y ocupa el sector septentrional de la Región de Coquimbo que se extiende desde los 29°40'S hasta los 32°10'S. Esta cuenca tiene una longitud de unos 150 km y una superficie de ∼ 9.600 kmβ (Cepeda-Pizarro et al. 2009). Los suelos corresponden a tipo aluvial de naturaleza pardocálcica o alfisoles, provenientes de los interfluvios montañosos transportados por los cauces naturales (Casanova et al. 2009). La vegetación del Valle de Elqui se describe como una estepa arbustiva abierta que presenta variaciones altitudinales producto del efecto combinado de los factores ecoclimáticos, topográficos y altitudinales presentes en la cuenca (Cepeda-Pizarro et al. op. cit). Según Gajardo (1995) las formaciones vegetales presentes en el sitio de estudio corresponden al Matorral Estepario Interior, Matorral Preandino de la Cordillera de Coquimbo y Estepa Alto Andina. La descripción florística se encuentra detallada en Squeo et al. (2009). Los agroecosistemas presentes en el valle se encuentran rodeados por una matriz semiárida, mientras que los principales cultivos explotados corresponden a forrajeras anuales y permanentes, frutales, hortalizas, viñas y parronales viníferos (INE 1997).
Métodos de muestreo
Se realizaron colectas manuales, durante diciembre y enero entre los años 2004 a 2008, con la operación de cinco colectores de forma simultánea. Las recolecciones fueron hechas entre las 10:00 y 17:00 h. durante tres días de cada mes mencionado. Cada muestreo llevado a cabo por colector siguió un transecto lineal de 500 metros (con cuatro réplicas por localidad), en los distritos de Marquesa, El Molle, Diaguitas y Pisco Elqui (Fig. 1). Cada localidad fue tipificada según el uso de suelo y aporte hídrico, dividiéndose en áreas semiáridas y agroecosistemas. El material colectado se conservó en alcohol 80°. Para la determinación del material a nivel de familia se siguió a Ramírez (1999), a nivel de género y/o especie en Araneidae se siguió a Levi (1962, 2002), en Dipluridae a Raven y Platnick (1978), en Gnaphosidae a Platnick y Shadab (1979), Platnick (1983, 1985), en Zodariidae a Jocqué (1991), en Anyphaenidae a Ramírez (2003) y en Prodidomidae a Platnick et al. (2005). Los individuos de las familias Dysderidae, Scytodidae, Segestridae, Sicariidae, Tetragnathidae, Theridiidae y Titanoecidae fueron determinados a nivel genérico y/o específico mediante comparación con material de la colección aracnológica de la Universidad de La Serena, Chile. El material se depositó en la colección aracnológica de la Universidad de La Serena, La Serena, Chile (LEULS, Jorge Cepeda-Pizarro).

Ubicación geográfica de los sitios de estudios en el Valle de Elqui (Región de Coquimbo, Chile): Marquesa (29°56'29,7"S 70 °57'285"0, 373 msnm), El Molle (29°97,035' S 70 °95,789'O, 450 msnm), Diaguitas (30°00'30,4"S 70 °37'33,7"O, 855 msnm) y Pisco Elqui (30°07'27,5"S 70°29'41,2"O, 1.272 msnm).
Resultados
Composición taxonómica y abundancia de arañas
Se examinó un total de 230 individuos adultos pertenecientes a 19 familias y 29 especies, lo que representó aproximadamente el 35% de las familias conocidas para Chile (Zapfe 1995, Aguilera y Casanueva 2005). La familia más diversa fue Theridiidae (17,2% de la riqueza específica total registrada), seguida por Gnaphosidae (13,8%), Araneidae (10,3%) y Sicariidae (6,9%). Las restantes familias estuvieron representadas por escasas especies (Tabla 1). Las familias más abundantes para todo el período estudiado fueron Sicariidae (32,2% del total capturado), Theridiidae (15,7%), Araneidae (5,6%) y Gnaphosidae (3,8%). Las especies que aportaron el mayor número de individuos fueron Loxosceles laeta (20,0%) y Sicarius sp. (12,2%) ambas pertenecientes a Sicariidae (Tabla 1). Ocho familias fueron comunes para el semiárido y el agroecosistema; estas fueron Anyphaenidae, Araneidae, Gnaphosidae, Lycosidae, Sicariidae, Theridiidae, Titanoecidae y Zodariidae. Considerando el total de especies registradas (29 especies), sólo 12 fueron comunes para ambos ambientes.
Relaciones porcentuales de Araneae en el semiárido y agroecosistemas en cuatro distritos del Valle de Elqui (Región de Coquimbo. Chile).
Riqueza y abundancia de arañas en el semiárido
El semiárido fue el sector más diverso (23 especies, 15 familias). Las familias más diversas para este hábitat fueron Theridiidae y Gnaphosidae con cinco y tres especies, respectivamente. Siete familias Dipluridae, Filistatidae, Prodidomidae, Scytodidae, Segestridae, Teraphosidae y Thomisidae se presentaron sólo en esta condición. Asimismo, 11 fueron las especies colectadas sólo en este hábitat (Tabla 1). Este ambiente registró la mayor abundancia de individuos (148; 64,3% del total capturado). La familia más abundante fue Sicariidae (25% del total capturado para el semiárido), siendo Sicarius sp., la especie con mayor número de individuos (17,6%), seguida de Steatoda porteri Simon, 1900 (Theridiidae) (9,5%) y Cybaeodamus lycosoides Nicolet, 1849 (Zodariidae) (9,5%) (Tabla 1).
Riqueza y abundancia de arañas en agroecosistemas
En agroecosistemas se colectó un total de 82 individuos pertenecientes a 12 familias y 18 especies. Las familias más diversas fueron Araneidae y Theridiidae, con tres especies cada una. Cuatro familias se presentaron sólo en esta situación; estas fueron Dysderidae, Linyphiidae, Salticidae y Tetragnathidae. Seis especies fueron registradas sólo en este hábitat (Tabla 1). Al igual que en el semiárido, la familia más abundante fue Sicariidae con el 45,1%, representada por Loxosceles laeta (Nicolet, 1849) (42,7%) y Sicarius sp. (2,4%), le siguieron en orden de abundancia Steatoda grossa Koch, 1838 (Theridiidae) (8.5%) y Goeldia patellaris (Simon, 1892) (Titanoecidae) (8,5%) (Tabla 1).
Discusión
La mayor diversidad y abundancia observada en el semiárido podría explicarse por la menor perturbación que reciben estos ambientes en comparación a los agroecosistemas (e.g. aplicación de plaguicidas y alteraciones propias de las diferentes etapas de las labores de cultivo) (Liljesthröm et al. 2002). La dominancia de Sicarius sp. en los sectores del semiárido podría deberse a los hábitos errantes de la especie, y a que en ambientes áridos permanecen semi-enterradas en la arena o bajo piedras de lugares protegidos de la alta radiación, por lo que no requieren de una arquitectura vegetal muy compleja para su refugio (Llinas-Gutiérrez y Jiménez 2004).
El 41,3% de las especies fueron capturadas tanto en el semiárido como en agroecosistemas, lo que podría indicar un posible movimiento entre ambos ambientes. Por otra parte, Linyphiidae, Salticidae y Tetragnathidae fueron capturadas sólo en agroecosistemas, al igual que Dysdera crocata Koch, especie cosmopolita e introducida en Chile (Forster y Platnick 1985). Estos grupos estuvieron representados por un bajo número de individuos lo que podría corresponder a ejemplares errantes bajo las condiciones oscilantes que ofrecen los sectores cultivados (Orellana et al. 2012).
Los grupos más diversos fueron las arañas tejedoras de Theridiidae y Araneidae. Por su parte Theridiidae fue más diversa y abundante en la condición semiárida. Estas arañas se caracterizan por la construcción de una tela irregular muy compleja, en la cual se suspenden en posición invertida mientras aguardan por su presa (Aguilera y Casanueva 2005). Por otra parte, Araneidae fue más diversa en el agroecosistema. Estas arañas construyen una tela orbicular generalmente en lugares altos entre las ramas de un arbusto o entre arbustos cercanos (Aguilera y Casanueva 2005). Aunque todos los individuos de este grupo construyen telas, la construcción de éstas varía según la familia, con lo que difiere también el tipo de presas que capturan (Saavedra et al. 2007). El predominio de estas arañas en la condición semiárida, en términos de abundancia, puede estar relacionado con las condiciones de menor perturbación y mayor estabilidad del ecosistema (Orellana et al. 2012).
Algunas especies presentes en el semiárido (i.e. Chilehexops australis, Echemoides illapel, E. tofo, Chileuma serena) corresponden a elementos endémicos de la zonas semiáridas del norte chico de Chile. Estas poblaciones se encontrarían en constante presión producto de la permanente expansión de los agroecosistemas, los cuales sin un manejo sustentable pueden afectar significativamente la biodiversidad nativa. En este sentido, los manejos agrícolas (e.g. aplicación de insectidas, prácticas culturales) realizados en los agroecosistemas pueden reducir en gran medida las poblaciones de arañas (Thorbek et al. 2004; Fountain et al. 2007; Kerzicnik et al. 2013).
La importancia del control biológico por parte de arañas en estos ambientes está dada por diversos factores, entre ellos los niveles poblacionales de las especies controladoras (Thorbek et al. 2004), la diversidad de grupos funcionales (Marc y Canard 1997) y el grado de perturbación antrópica del ambiente (Chatterjee et al. 2009; Orellana et al. 2012). Por tales razones el papel desempeñado por estos organismos puede ser de gran importancia dentro de programas de manejo integrado de plagas, los cuales no generan daños sobre las poblaciones de estas especies (Pekár 1999; Kerzicnik et al. 2013). El presente trabajo constituye una primera aproximación al estudio de las comunidades de arañas presentes en las cuencas del semiárido de Chile.
Footnotes
Agradecimientos
Fermín M. Alfaro agradece a CONICYT-Chile por la beca de Magíster Nacional (2013). Trabajo financiado por los proyectos MCRI Project institutional adaptations to climate change: Comparative study of dryland river basins in Canadá and Chile Universidad de Regina-Universidad de La Serena (JCP) y DIULS-PR13121 y VACDD1001 de la Universidad de La Serena, La Serena (JPA).
