Abstract
The Argentine director Albertina Carri’s documentary/docudrama Los rubios confounds the binary between postmodern and neoconservative trends in recent Latin American cultural studies and popular media. It breaks the mold for ways in which the sons and daughters of the victims of political genocide can talk about their memories, inviting a pointedly feminist/postmodernist reading that plays with Baudrillard’s notion of seduction in its challenge to established order. Carri’s apparently postmodern rejection of the truth, facts, and master narratives expected from the politically involved descendants of disappeared activists opens up critical spaces for reflection about the discourse of meaning.
El documental/docudrama de la directora argentina Albertina Carri, Los Rubios, confunde la binaria entre las tendencias posmodernas y neoconservadoras en los estudios recientes de la cultura y medios populares latinoamericanos. Se rompen los moldes por los cuales los hijos e hijas de las victimas del genocidio político pueden hablar de sus memorias, invitando una lectura intencionadamente feminista/posmodernista que juega con la noción baudrillardista de la seducción en su reto al orden establecido. Lo que aparenta ser un rechazo posmoderno de la verdad, los hechos y narrativas maestras esperadas de los políticamente involucrados descendientes de desaparecidos abre espacios críticos para la reflexión del discurso del significado.
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