Abstract
La incorporación de los niños y niñas de tres años al parvulario, segundo ciclo de la etapa de educación infantil, ha planteado nuevos retos en la educación de los más pequeños. En concreto, la concepción de la escuela como contexto de desarrollo ha puesto en evidencia la necesidad de que maestros y familias compartan un proyecto educativo común. De la misma forma, es necesario un replanteamiento pedagógico para proporcionar a estos alumnos espacios, materiales y actividades adecuados a su edad.
Ambas reflexiones sirvieron de base para la creación de una experiencia innovadora para las escuelas de un barrio de Barcelona, es decir, la creación de un espacio de juego y relación llamado LLOC de JOC, programa del proyecto Context-Infància.
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