Abstract
Los historiadores de la ciencia reclaman el derecho a ser útiles en educación enfatizando, no la comprensión restrictiva y pobre de la historia como recuento de lo obsoleto, sino su aspecto de reflexión y filosofía sobre el saber actual desde el anterior. El artículo presenta ejemplos de un uso estimulante y creador de la historia, en la enseñanza de las ciencias.
Se plantea el uso de la historia de la ciencia en la enseñanza. El procedimiento histórico muestra cómo se llegó a las conclusiones científicas, y esto implica pensar, y en ocasiones experimentar, con lo que se mejora la comprensión hacia el funcionamiento de las ciencias. El autor propone tres usos de la historia en la educación: situar la materia dentro de un entorno filosófico; difundir la idea de que la ciencia no tiene un lugar preponderante sobre otras materias, ya que todo conocimiento se construye socialmente; y contribuir a que no se olviden las aportaciones de las mujeres o de las minorías, que normalmente se mencionan pero no se atribuyen.
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