Abstract
Este artículo intenta contribuir a la clarificación de las funciones de las educadoras y educadores sociales en el ámbito de la discapacidad. Partiendo del paradigma socio-histórico para delimitar los conceptos tanto de Educación Social como de discapacidad, proponemos que la educadora o educador trabaje como una figura remediadora, ofreciendo recursos y herramientas, tanto materiales como ideológicas, que permitan erradicar las características discapacitantes de los contextos culturales en los que habitan las personas. Estos contextos se concretan en ámbitos de actuación esenciales, como son la familia, la vida laboral y el entorno comunitario.
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