Abstract
Se critica, una vez más, con nuevos matices, el enfoque neuro-perceptivo-motriz en la madurez previa a la lectura y se propone el psicolingüístico-cognitivo como alternativa. En la enseñanza de la lectura, en coherencia con el modelo, se opta por los métodos mixtos de base sintética.
Por otro lado, se plantean la detección precoz y la formación del profesorado en esta línea, como factores de prevención. Por último, se dan orientaciones para la elaboración de adaptaciones curriculares, en el caso de lectores retrasados.
Se critican las clásicas explicaciones sobre las dificultades en la lectura como la práctica docente y orientadora coherente con dicho modelo. Como alternativa se defiende el enfoque psicolingüístico-cognitivo que ve en la complejidad cognitiva del sistema de lectura, formado por módulos o procesos, la explicación a sus dificultades. En los sistemas alfabéticos como el nuestro la mayoría de los trastornos, al menos en las fases iniciales de la lectura, ocurren en el procesador léxico, sobre todo en la ruta fonológica. De acuerdo con este modelo de lectura se propugnan los métodos mixtos con base sintética, proponiéndose una serie de fases en su aprendizaje. Se señalan asimismo actuaciones de prevención primaria y secundaria cuyo objetivo es procurar que sean los menos niños posibles los que requieran atención individuali zada. Cuando a pesar de estas medidas persisten las dificultades, se procede a la valoración psicopedagógica, como primer paso de la A.C.I., con fases e instrumentos acordes con este enfoque. Con esta información tenemos una primera hipótesis explicativa que orientará la propuesta curricular de cada niño, para cuyo desarrollo se proponen programas y actividades de recuperación de los déficits. Por último, se justifica la necesidad de proveer apoyo específico para los casos de dislexia evolutiva.
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