Abstract
El artículo se inicia con una aproximación histórica a las maneras en que se ha abordado el tema de la delincuencia juvenil: prevención y control, para presentar posteriormente el modelo de desarrollo social, en tanto que un modelo en el que se integran y confluyen aquellos elementos más válidos y positivos de la teoría del control social y de la teoría del aprendizaje social.
En este artículo se describe un enfoque evolutivo exhaustivo para prevenir la delincuencia juvenil basado en el modelo del desarrollo social, una integración de la teoría del control social y de la teoría del aprendizaje social. Este modelo afirma que las unidades más importantes de socialización, es decir, la familia, la escuela, los compañeros y la comunidad, influyen secuencialmente en el comportamiento. La socialización positiva se logra cuando los jóvenes tienen la oportunidad, dentro de cada unidad, de participar en actividades adaptadas, cuando desarrollan las habilidades necesarias para participar con éxito y cuando las personas con las que interactúan gratifican de una manera consistente los comportamientos deseados. Estas condiciones deberían aumentar el apego a los demás, el compromiso con un comportamiento adaptado y la creencia en el orden convencional. Estos vínculos sociales con la sociedad convencional inhiben la asociación con compañeros delincuentes y, al mismo tiempo, previenen el comportamiento delictivo. En este artículo se describen métodos de prevención coherentes con el mencionado modelo. Es necesario llevar a cabo una evaluación rigurosa de los efectos de estas intervenciones en la prevención de la delincuencia.
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