Abstract
En las últimas tres décadas la Facilitación Social ha llevado a los investigadores al desarrollo de un buen número de diferentes teorías que han tratado de dar cuenta del fenómeno psicosocial más básico. A pesar de esta prolijidad teórica carecemos de una explicación satisfactoria de éste. Además, el contraste experimental de las diferentes hipótesis, que sería enormemente clarificador, no ha sido nunca llevado a efecto. Por consiguiente el objetivo principal de este trabajo ha sido diseñar una situación experimental adecuada que intetará clarificar los graves problemas teóricos y metodológicos que rodean a la Facilitación Social. Utilizando un diseño experimental mixto (6×2) pudimos contrastar simultáneamente las principales teorías sobre la Facilitación Social (hipótesis del drive). En relación con los mencionados problemas teóricos y metodológicos, fue necesario una definición rigurosa del arousal (como un patrón multidimensional integrado de diferentes parámetros psicofisiológicos) y de los grupos control (con sujetos realmente solos). Tras este esfuerzo de reconceptualización los resultados mostraron que sólo en el grupo «mera presencia I» se obtuvieron claros efectos de Facilitación Social (F(5, 78)= 3.5, p=.01; t.005, 13 =3.33) y cambios significativos en sus patrones psicofisiológicos (t.000; t. 005; t.05; t.03). Esto implica que el punto de vista más parsimonioso (nuestra redefinición de la hipótesis de la mera presencia de ZAJONC, 1965, 1980) es el único que debe ser utilizado para la explicación del fenómeno. En otras palabras, ahora estamos en condiciones de empezar a vislumbrar una teoría integrada de la Facilitación Social basada en la perspectiva sistémica que aporta la Psicofisiología Social y con una concepción multidimensional como mediador básico del proceso.
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