Abstract
El “Programa de apoyo psicológico materno-infantil” es una estrategia preventiva, iniciada en 1990 en un municipio de unos 20.000 habitantes. Su actuación se dirigió a todos los niños de la Comunidad entre 0 y 12 meses. Su principal objetivo era la mejora de la competencia materna promoviendo el desarrollo de las interacciones sincrónicas entre madre-hijo; de este modo se prevenía la aparición de conflictos e interacciones desajustadas que pueden desembocar en episodios de abuso. Este objetivo se lograba dando instrucciones periódicas e individualizadas a las madres acerca del desarrollo de sus hijos: de esta forma la madre se convertía en guía y coprotagonista del mismo. Se estudiaron dos facetas del programa: evolución del riesgo de maltrato y desarrollo del niño, obteniéndose resultados que pueden considerarse preliminares sobre el desarrollo del programa. Se plantean y discuten los aspectos metodológicos así como las implicaciones de estos resultados.
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