Abstract
La sordera afecta en los primeros meses de vida a algo más de un niño de cada mil. Las consecuencias a nivel del desarrollo precoz son particularmente importantes a nivel afectivo por sus graves repercusiones en la dinámica familiar que rodea al niño. Describimos aquí las principales señales clínicas de las dificultades psicológicas del niño sordo y su familia y nuestras formas de respuesta. Subrayamos la necesidad del uso precoz del lenguaje de signos con la finalidad de prevenir las dificultades psicopatológicas
Get full access to this article
View all access options for this article.
