Abstract
En la investigación que se preocupa por analizar los determinantes del desarrollo, los investigadores ponen frecuentemente su atención en las variables que afectan a la vida de los niños a través de las características sociodemográficas de los padres (nivel educativo, profesión, sexo, etc.), y en los detalles más intrincados de las interacciones entre adulto y niño. Siendo esos dos niveles de análisis importantes, existe aún un tercer nivel que tiene también el máximo interés: el estudio de las características de los entornos en los que los niños pasan su vida cotidiana. En el presente trabajo se aborda ese nivel de análisis y se presentan las escalas HOME y ECERS, que evalúan respectivamente la calidad de los contextos familiar y preescolar. Se presentan las características de ambas escalas, algunos ejemplos de su utilización en la investigación evolutiva y una valoración crítica de cada una de ellas. Además, se sugieren vías para situar estos instrumentos en el contexto de otras herramientas de investigación que exploran aspectos no incluidos en HOME ni en ECERS.
Get full access to this article
View all access options for this article.
