Abstract
El presente estudio longitudinal analiza el efecto de la experiencia continua-discontinua de sensibilidad materna sobre el desarrollo cognitivo y socioemocional infantil. Se evaluó la sensibilidad en 55 madres a los 6, 12 y 18 meses durante una situación de juego madre-hijo, y los indicadores de desarrollo de sus hijos a los 18 meses. Los resultados indican que la experiencia de sensibilidad continua favorece el óptimo desarrollo cognitivo y socioemocional del niño, estando este último especialmente sujeto a la experiencia más reciente. Estos resultados refuerzan una perspectiva dinámica de la sensibilidad y resaltan la importancia de los aspectos socio-afectivos en el desarrollo cognitivo.
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