Abstract
Los objetivos de este trabajo fueron: 1) comparar el número de estímulos evocados al hacer un uso espontáneo de estrategias de memoria o al dar instrucciones para usar estrategias de organización, de acuerdo con diferentes niveles de procesamiento, y variando el material empleado (dibujos o palabras); y 2) analizar el concepto de deficiencia de uso manipulando diferentes niveles de procesamiento y el material empleado. Una muestra de 120 niños, dividida en dos rangos de edad (7 a 8 y 11 a 12 años), participó en el estudio. En cada rango de edad, a la mitad de los participantes se le presentaron dibujos como estímulos y a la otra mitad se le presentaron palabras. En la fase I se mostraron los estímulos, se les mencionó a los participantes que podían hacer lo que quisieran para tratar de aprenderlos y posteriormente se les pidió que los evocaran. En la fase II se mostraron los estímulos a los participantes, se les pidió que los clasificaran de acuerdo con sus características de tamaño, fonología o semántica, y posteriormente debían evocarlos. Se observó un mejor recuerdo en los participantes de mayor edad, al usar dibujos, y al dar instrucciones para clasificar los estímulos usando un criterio semántico. Se obtuvo un mayor índice de agrupación en los participantes de mayor edad y al dar instrucciones para clasificar los estímulos de acuerdo con un criterio semántico. El concepto de deficiencia de uso parece ser dependiente de la tarea y material empleados. A pesar de que el uso de dibujos igualó la agrupación de estímulos en ambos grupos de edad, esto resultó en una mejor evocación para los niños de mayor edad.
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