Abstract
La creciente llegada de inmigrantes a nuestras escuelas ha transformado los centros educativos y, cada día con mayor intensidad, la pluralidad étnica, cultural y lingüística se hace más y más evidente.
Si tal circunstancia es notoria a lo largo de los diversos territorios que conforman el Estado español, adquiere una singularidad especial en el caso de Cataluña, donde el Sistema Educativo se halla organizado bajo los parámetros de la educación bilingüe. Probablemente, el presupuesto teórico más importante que sustenta el modelo adoptado sea la Hipótesis de Interdependencia Lingüística, desarrollada por Jim Cummins a principios de los años 80. Dicha Hipótesis plantea la idea de que, bajo determinadas condiciones, las habilidades adquiridas en una determinada lengua (Lx) pueden ser transferidas a otra (Ly).
Con estas bases teóricas, tomando como referencia a un grupo de 121 escolares (93 autóctonos y 28 inmmigrantes) que fueron testados con sendas pruebas paralelas que permitían evaluar sus habilidades en catalán y castellano, en el artículo se concluye en la validez de la mencionada Hipótesis en su aplicación al caso de los escolares inmigrantes. Por otra parte, se presentan datos que permiten discernir qué habilidades se transfieren, y se analizan algunas implicaciones para la práctica educativa.
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