Abstract
Sesenta años después del inicio del complejo proceso de comprensión y explicación del Autismo encabezado por Kanner y Asperger, se ha producido un avance especialmente interesante: el concepto de Trastornos del Espectro de Autismo (TEA), que aspira a captar tanto la homogeneidad como los perfiles de clara individualidad de las personas con Autismo. Lo que les une como personas es más de lo que les une como ‘patologías’. Partiendo de esta premisa, este artículo plantea ciertos interrogantes y desafíos en el actual conocimiento sobre los TEA y reflexiona, desde un modelo heurístico, sobre la complejidad que se encierra en ese concepto. Ambas cosas, interrogantes y complejidad, señalan vías de exploración interesantes tanto desde el punto de vista científico como desde el punto de vista social y personal. De ellas se pueden extraer orientaciones que son importantes para la intervención y para el funcionamiento de las organizaciones creadas con la misión de ofrecer apoyo a las personas con autismo y a sus familias.
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