Abstract
La teoría de coherencia central (Frith, 1989) ha tenido un gran impacto en el estudio del autismo. Aunque esta teoría ha sido acertada en explicar aspectos del autismo que otras teorías no pueden explicar, la teoría de coherencia central sufre de una desventaja teórica importante, a saber, la imprecisión de la definición del concepto de coherencia central. El objetivo de este artículo es reflexionar sobre diversos aspectos del concepto de la coherencia central. Un aspecto de los que se trata en este artículo se refiere a la premisa de que el sesgo atencional en autismo hacia aspectos locales es el resultado de una dificultad en la capacidad de integrar la información. En segundo lugar, este artículo cuestiona la noción de la coherencia central como mecanismo central responsable de proporcionar coherencia perceptiva y conceptual en dominios visuales y verbales.
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