Abstract
Sorprendentemente, cuando la formulación fue medio y producto de la comprensión en la historia de la química, hoy su papel pedagógico no tiene nada que ver con esa función intelectual de very recordar.
Actitudes negativas ante las ciencias y olvido de lo aprendido son reacciones esperables de los alumnos ante una enseñanza no signifiativa de la formulación. Partiendo de estos hechos, los autores proponen dotar de significatividad a la formulación, impartiéndola a partir de los elementos químicos formulados y graduando su enseñanza de acuerdo con ellos.
Creemos necesario reformular el tratamiento que al estudio de la Química se le está dando, en algunos casos, en la etapa obligatoria 12–16, ya que son todavía muchos los profesores que dedican un período de tiempo más o menos largo al estudio de la formulación química. Este estudio se hace de una forma memorística donde el único objetivo es que el alumno aprenda una serie de fórmulas, para superar una prueba escrita, pero sin profundizar en el significado de las expresione o su posible aplicación en la vida real. Y dado que para la comprensión de la Química en esta etapa obligatoria no se considera necesario que el alumno sepa formular o no, pensamos que sería más conveniente dejarlo para la enseñanza postobligatoria (16–18), ya que los estudiantes que quieran acceder a estudios universitarios en los que van a utilizar la química, el dominio de la nomenclatura y formulación es importante para afrontar con éxito el estudio de esta materia. Ahora bien, no es todo decidir cuándo se va a tratar este tema sino cómo se va a hacer para que permita un aprendizaje significativo, de manera que cuando los alumnos se encuentren cursando sus estudios superiores no tengan que enfrentarse de nuevo al estudio de ciertos compuestos básicos ya que ellos mismos reconocen que no los recuerdan, tal y como hemos comprobado en los items pasados a estudiantes universitarios de carreras de ciencias.
Get full access to this article
View all access options for this article.
