Abstract
Curiosamente, la enseñanza de la física más superficialmente empirista y menos «conceptualmente cargada», menos «filosófica», ha coexistido con un planteamiento selectivo de la materia: los alumnos que no la comprendan quedarán en el camino hacia la universidad o las carreras «científicas». El desdén por buscar vías histórico-filosóficas para que la física sea comprendida por todos parece de hecho haber logrado que tampoco sea comprendida por sus elegidos. Desde esta tesis, este artículo aborda la utilidad del enfoque histórico-filosófico en la enseñanza de la física.
La historia y la filosofía de la ciencia deben ocupar un lugar central en los cursos de introducción a la física. Este enfoque histórico-filosófico hará comprender al alumno las presuposiciones filosóficas y epistemológicas que se hacen en la ciencia y facilitará la construcción del conocimiento científico. Pero nos encontramos con dos problemas: el hecho de que los cursos sean impartidos por físicos, que suelen despreciar estos aspectos filosóficos e históricos; y los libros de texto disponibles, que ponen bastante poco interés en este tipo de cuestiones.
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